opinión

Entre lo sólido y lo políticamente correcto

Entre lo sólido y lo políticamente correcto

El avispero político parece moverse cuando el sillón de Herman Salvini queda vacío tras su renuncia (por jubilación) al cargo de ministro de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza .

El anuncio del gobernador Alfredo Cornejo respecto de la elección del camarista José Valerio despertó no poco ruido, incluso dentro del propio oficialismo, más allá de sus antecedentes profesionales, de que faltan las audiencias públicas y la votación en el Senado (con un método cuestionable como es el voto por bolillas blancas y negras, cuando debería ser público para mayor transparencia, al menos a mi criterio).

Entiendo, sin conocimiento jurídico pero sí desde el análisis político, que a esta altura de la vida institucional y más allá de la prerrogativa constitucional del Gobernador de elegir a quién él considere apto para el cargo, sería sano que antes de tirar al ruedo un nombre, se profundizara la selección.

Una observación que no quiere pecar de ingenua de ninguna manera, pero siempre con la convicción de que la solvencia y la transparencia deben estar por encima de intereses internistas políticos y partidarios. Digo esto porque se intuye que parece más una pulseada de sectores que una elección con selección para un cargo de tal relevancia.

Ayer, cuando por ejemplo, era candidato a la Corte Omar Palermo, nadie ponía en duda su solvencia intelectual y profesional dentro del derecho penal, de forma tal que llegó por amplio consenso al sillón que hoy ocupa (con sólo 3 bolillas negras y sin impugnaciones). Y esto es muy importante para la ciudadanía, más allá de posturas político partidarias o idelógicas.

Hoy le toca a Valerio demostrar lo suyo, poniendo sobre la mesa su pensamiento respecto de la justicia penal y cuál ha sido su accionar a través de los fundamentos en sus sentencias, para que en caso de llegar, lo haga no sólo con consenso político sino también social. La vara no sólo debe ser puerta giratoria sí o no, casi como una muletilla porque eso no resuelve los problemas. Es mucho más profundo que eso.

Por otra parte, hay una deuda pendiente con nuestra comunidad algo que muchas mujeres y muchos hombres piensan. Es por qué, en medio de un intenso movimiento sobre la mujer hoy, al menos en la forma, no hay en danza nombres de mujeres para reemplazar a Salvini en la Corte , cuando Mendoza tiene prestigiosas estudiosas del derecho para llegar al Alto Tribunal. Ya lo hizo en su momento Aída Kemelmajer, la única que hasta hoy ocupó un lugar en la historia de ese cuerpo y que, a no dudar, lo prestigió.

Además, hay que mantener la memoria histórica (como digo siempre) y repasar cómo votaron los unos y los otros en cada ocasión (que se conoce después más allá de lo secreto). A veces lo que se pregona, a la hora de las decisiones se dejan de lado, quedando como meras expresiones declaratorias y políticamente correctas. Necesitamos apuntar más al contenido que al envase.



Norma Abdo

Opiniones (1)
21 de agosto de 2018 | 22:52
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21 de agosto de 2018 | 22:52
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  1. Ud. Sra. como politologa, debe saber que SIEMPRE las designaciones de la corte fueron politicas.- Si se tuvo en cuenta los CV de los aspirantes, fue solo por un formalismo necesario y mas o menos cuadraron, pero, la desicion fue politica, siempre.- No entiedo las vestiduras desgarradas de muchos que pretenden inocentemente y no tanto, embarrar la cancha con consideraciones expuestas, como si todos fueramos giles nenes de salita de cuatro.- Hoy lo de VALERIO, es una desición que tiene que ver con la subsistencia, con la guerra, con el conflicto armado que todos peleamos contra los ratas delincuentes.- Y en todo conflicto hay dos bandos al menos.- Estan los que seguiran a favor de los delincuentes, por ser parte de la INDUSTRIA DEL dELITO, (AJUSTADA A DERECHO) y estamos los que lucharemos SIEMPRE por el bien común, eso que ud. sabe, los politicos dicen siempre solo cuando estan de campaña.-
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