Pensando Mendoza II

Entusiasmar a los emprendedores

Cerramos una nueva etapa del ciclo periódico que hemos llamado desde MDZ como "Pensando Mendoza". Todos hemos discutido sobre diagnósticos y propuesto salidas a futuro. Aquí, nuestra opinión, con una posibilidad de salir hacia adelante. Qué hace falta y qué sobra. La necesidad de aunar esfuerzos públicos y privados y que la política sepa escribir la Historia con mayúsculas.

Mendoza está enferma desde hace tiempo y, a pesar del cambio de terapia, sigue con "pronóstico reservado". Quienes tienen en sus manos el futuro de la provincia deberán aplicar una terapia multidisciplinaria, inteligente y proactiva si la quieren ver de pie o, al menos, verla caminar nuevamente para que se desarrolle, crezca y de los frutos que todos esperábamos de ella.

Un ejercicio que MDZ realiza desde que nació, hace 9 años, es periódicamente y con el título Pensando Mendoza, poner en discusión y convocar actores destacados de la sociedad, sobre los factores estructurales de la provincia con el exclusivo objetivo de conseguir lo mejor para Mendoza y los comprovincianos. En medio de este objetivo la fragilidad provincial la volvió enferma y ahora el desafío es mayúsculo.

En esta nueva etapa del ciclo que concluyó, analizamos junto a responsables gubernamentales y privados, en sus más diversos orígenes y actividades, una vez más el diagnóstico y los pronósticos posibles.

Parándonos en el presente inmediato, lo que se puede apreciar es que finalmente, ya sin metáforas, se recuperó el poder político desde la Casa de Gobierno y eso -ante la situación de debilidad en la que quedó la nueva oposición (otrora oficialismo), sumado al descalabro de las distintas áreas del Estado le otorga al Gobernador la posibilidad de concentrar el ejercicio del poder. Por lo tanto, si bien se puede decir que muchas veces tiene al alcance de su mano la toma de decisiones, casi sin resistencia, también lo que tiene en ese mismo acto es la determinación de una enorme responsabilidad, de carácter crucial.

A simple vista, se observa un gobierno que está haciendo un puntilloso cuidado de la situación financiera. Nada más, pero nada menos. En eso se basa su discurso tanto para lo bueno como para lo malo: no hay plata, ni para despilfarrarla ni muchas veces para lo imprescindible. Pero al menos, no se gasta ni se promete lo que no se tiene.

Los otros ejes bajo análisis que quedan en superficie del gobierno que en poco tiempo más cumplirá un año de gestión tienen que ver con la Seguridad, la Educación, la Salud pública y el entramado entre política y justicia que tiene aristas con cuestiones palpables por la ciudadanía desde el rol de servicio del Estado.

Debe aceptarse que en materia de finanzas, Mendoza está haciendo un uso equilibrado de lo disponible, pero sufre de una "nación dependencia" para todo tipo de obra pública de envergadura y de la que no podrá liberarse, debido a la debilidad de su propia economía, por un tiempo no justamente corto. Así como el gobierno provincial se adjudica que muchos municipios que estaban desequilibrados y al borde del colapso han podido superar esa instancia límite en función de su asistencia, también debemos señalar que la Nación está haciendo lo propio con el estado provincial.

Así y todo, tenemos un Estado pobre de recursos propios, que hace malabares para conseguir apoyo de los contribuyentes, castigado por el déficit y el desmanejo heredado y que necesita, para lo básico, plata que no tiene y que no puede conseguir, ya que Mendoza se ha autocensurado hablar de minería, como recurso potencial, por ejemplo, como también de su debilidad productiva. Hoy los servicios turísticos son preponderantes frente a la crisis grave de la industria metalúrgica y de la producción y agregado de valor de la frutihorticultura.

Queda pendiente también la recuperación de las zonas petrolíferas secundarias no explotadas por los concesionarios adjudicatarios, que no realizaron las inversiones comprometidas.

Una salida a la que puede apelarse, en la crisis recurrente y ya prolongada, es la convocatoria a emprendedores para actuar juntos. Estado y entidades privadas, son la nueva figura de la recuperación que emerge como opción. Allí está el Fondo para la Transformación y el Crecimiento y la figura de fideicomisos, entre otras, pueden tentar a actuar juntos, responsablemente, al sector público y al emprendedurismo, a sostener, rescatar y hasta refundar las actividades productivas que se han visto afectadas hasta la agonía en muchos casos, como las mencionadas.

El mundo está dando una señal clara de que la nueva etapa argentina representa una oportunidad, pero somos nosotros quienes tenemos que sentar las bases para que todos los recursos económicos improductivos, todo ese dinero que da vueltas sin obtener rédito en los países centrales, pueda encontrar la posibilidad de generar recursos para sus dueños y oportunidades para nosotros aquí y lo más pronto posible.

Hay tareas en este sentido que Mendoza puede encarar, pero hace falta compromiso de todos los sectores políticos y, fundamentalmente, que quienes tienen mayor cuota de responsabilidad en esta crisis profunda no empiecen a apedrear desde otro lado, como si no tuviesen nada que ver ni que hacer en estas circunstancias. Todos podemos generar confianza y multiplicar as expectativas sobre la provincia, mientras la Nación haga su parte en la reinstalación de la Argentina en el mapamundi del que, voluntariamente, se había borrado en forma irresponsable invocando una revolución que nunca fue y que generó, como podemos apreciar ahora que empiezan a descubrirse las cifras reales de empleo, pobreza, productividad, en donde estamos parados.

Si la política se sabe poner desde Mendoza a la altura de las circunstancias, hay una posibilidad de salir más rápido hacia delante. Eso, nos conviene a todos, salvo a los destructores, a aquellos que quieran seguir en la superficie solo para impedir el desarrollo y prefieran hundirse en el lamento y la inacción. No habrá un Estado con capacidad, entonces, de soportarlos, como lo ha hecho hasta ahora.

El Gobierno tiene su tarea por cumplir: entusiasmar a los emprendedores. Y para eso no basta con lamentarse, repartir culpas o conformarse con poco. Tiene que estar convencido y al frente, dar más, abrir nuevos caminos, pensar en grande, con la mente puesta en nuevas posibilidades de acción. Con fe, entusiasmo, convicción e inteligencia, debe convocar a recuperar lo mejor del espíritu emprendedor mendocino.

No puede solo el gobierno y tampoco el sector privado. Juntos y potenciados hay una posibilidad de comenzar la recuperación.

Una provincia con ordenamiento fiscal, calidad institucional, una política y un empresariado dispuestos a dar un paso adelante y además, garantías de seguridad, será diferente y esperanzadora.

Pero aquí está otro de los meollos del problema. No hay un plan integral de seguridad ni se ha hecho -diez meses después de asumido el nuevo gobierno- una encuesta de victimización. Se asegura que la DEIE está "trabajando en ello", pero, si así fuere,tras tener los resultados y procesarlos, la tarea ya se presiente como descomunal por parte no solo de las fuerzas policiales, sino de los sectores que tienen que ver con la educación, la salud, el desarrollo social y comunitario, los municipios y la sociedad toda.

La sociedad demanda en la provincia, y también en la Nación, por mayor seguridad en la vida diaria. Y una provincia segura es indispensable para conseguir inversiones locales e internacionales. Sin vida tranquila y apacible, es inviable apostar a una mejora sustentable en la economía productiva.

Se dio una batalla crucial contra el Estado poco útil al avanzarse con un "ítem aula" que en principio no se comprendió, pero que empieza a dar frutos. Pero queda mucho Estado ineficaz.

Un enfrentamiento cara a cara con la ineficacia es una señal más que clara de que Mendoza quiere mutar de esa piel de conformismo, pesimismo y pereza hacia otra, de futuro y esperanza.

La exploración en torno a financiamiento internacional para el retiro voluntario de personal que está bajo régimen de empleados públicos permitiría acelerar el proceso de crecimiento del Producto Bruto General, disminuido desde el momento en que se les abrió indiscriminadamente las puertas del empleo público a miles de personas a una escala mucho mayor que la del crecimiento.

Con rigor inteligente debe conseguirse, al menos, que el elefante ya no siga creciendo.

Los nombramientos bajo una constante clientelar, entendida como forma de captar votos y no como sustancia de un Estad útil ha hecho que haya gente ocupando sillas en donde no las había disponibles y, allí en donde hacían falta hombres y mujeres para brindarse a la comunidad, no los haya.

Hablábamos de seguridad y es también indispensable para ello un sistema jurídico sano. Es realmente triste que la sociedad tenga una visión tan negativa de la justicia. La falta de confianza en los que deben garantizar justicia representa un gran desequilibrio. Las sospechas sobre sus miembros, la falta de actos que demuestren autodepuración, agrandan y generalizan un problema que, indudablemente, no debe ser de todos sus integrantes.

Es que cuando la justicia pierde la confianza de la sociedad, pierde consecuentemente su legitimidad: se pierde todo. Los laberintos de familiares que entran por la ventana, los ataques o beneficios cruzados en una guerra palaciega que la comunidad no entiende ni quiere, y a quienes tampoco les sirve, están destruyendo uno de los pilares de confianza institucional que Mendoza tiene que recuperar.

 No alcanza con el Estado solo, ni con el empuje privado. Juntos, y en todo lo referente a la actividad económica es posible comenzar a transitar un camino virtuoso. Es la síntesis, luego de dos meses de charlas, contactos y estudios de la realidad actual económica de la provincia. La política de seguridad, que disminuya el delito, la educación pública inclusiva y proveedora de instrumentos a jóvenes que desean y deben progresar, y una salud pública que prevenga y cure, son responsabilidad de un Estado que debe ser más proactivo en esos objetivos. 

Podemos salir adelante. Es posible. No hay una sola receta. Si muchos se ponen a pensar y son capaces de hacer sus aportes, desinteresadamente, viviremos en un lugar mejor.


Opiniones (6)
18 de junio de 2018 | 11:14
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18 de junio de 2018 | 11:14
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  1. Comparto plenamente con estilojuanpa y tatekieto. En Mza, hay mucho por hacer, mucho por generar en recursos en puestos de trabajo en exportaciones entre otras cosas más. La provincia da toda esas oportunidades, por naturaleza, clima, capacidad del sector privado. Pero el gran problema, que durante los últimos 30 años , los políticos sin distinción de partidos políticos , se encargaron de destruir todo, fundamentalmente las ganas de hacer. Se pasaron de vivos o de sin vergüenzas, destruyeron sistemáticamente, el aparato productivo en forma directa e indirecta, permitiendo que los sindicatos, en sociedad con los subsecretarios de trabajo de turnos y la complicidad de las cámaras laborales, destruyeron las fuentes de trabajo. Hoy, nadie, absolutamente nadie , vendría a invertir a la provincia con mayor, litigiosidad , laboral del país. De hecho los grandes productores agrícolas de la provincia, en los últimos 20 años se fueron radicando en otras provincias. Nadie, de capitales nacionales o extranjeros, confiarían sus capitales en una provincia , con inseguridad jurídica, con inseguridad personal, con la presión fiscal de ATM, con la persecución de la mafia laboral- sindical-judicial. No es una critica, directa a este gobierno, es una critica directa a toda la política de Mendoza. Toda la política mendocina se queda callada y continua , con el mismo sistema,porque nadie se atreve a hacer los cambios necesarios, nadie quiere enfrentar a la corrupción sindical, ni a la corrupción judicial, y se fueron enriqueciendo , mientras destruían , el aparato productivo de la provincia. Hoy, por hoy, que ya no queda nada por destruir, quieren inventar lo de la minería, de manera tal , de terminar de destruir la provincia. Cornejo, perdió la oportunidad de poner a Mendoza de pie. Quizas alcancemos a tener un gobernador, con lo que hay que tener para que volvamos a crecer, por ahora Cornejo , la va a dejar , con un endeudamiento astronómico, la provincia ya prácticamente no genera ni para pagar sueldos. el futuro mendocino es bastante negro, el próximo gobernador seguramente será del PJ, lo cual no garantiza, un cambio de mentalidad político-economico
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  2. Hasta donde el gobernador no llega en los hechos es a meter bisturí en el elenco propio: la gestión hasta ahora en algunas áreas es solo cambiar figuritas. Han sustituido (o sumado) los ñoquis del gobierno anterior por los del palo, dejando intacta la maldita estructura del clientelismo. Película repetida: servirse de, en vez de servir al estado y a la provincia; colonizando el panal, construyendo poder (barato), cerrando algún negocio personal, y nada más. Cambiaremos?
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  3. No hay manera de atraer inversiones con el nivel actual de impuestos. Encima los cobran por adelantado con las retenciones de Ingresos Brutos en las cuentas bancarias (son un robo). O sea, encarecen a los que operan en blanco y siguen dejando hacer a los que negrean. A quién quieren atraer?. No se dan cuenta que esto es una invitación a la informalidad?.
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  4. Claro . Claro. Precisamente estaba pensando en invertir para alimentarle y mantenerle los vagos al Gobernador. Jueces y Fiscales y que mi emprendimiento sea el cajero automatico de estos hijos de puta que no tienen las bolas de fusilar. Ya se que no lo vas a publicar . Para que lo publiques deberia haber puesto. Excelente Gobernador!!!. Felicitaciones al On line son una la 7 maravilla de Mendoza. Inversiones en este contexto????. te lo digo con un hastag . #DeAca
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  5. https://www.youtube.com/watch?v=4RYLSqkMJIA
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  6. Basta de guitarreo y de definiciones abstractas. Hacen falta proyectos concretos y UN PROTOCOLO ( que se debe hacer paso a paso ante cada situacion) Si PROTOCOLOS como se ysan en el area de salud ante caminos criticos a seguir segun se el caso de que se trate. Responder, para cada proyecto o propuesta del sector que se trate las siguientes preguntas QUE.? COMO? CON QUE?DONDE? y CUANDO?. Respondiendo esas cuestiones para cada caso concreto encontraremos el camino para hacer crecer a Mendoza y su gente porque estaremos hablando y resolviendo cosas concretas y no en abstracto. El gobierno puede centralizar y sistematizar las propuestas, llegado el caso aportar financiamiento y facilidades para aquellos que prioricen el consumo de lo que se produzca o genere en la provoncia e incorpore empleos de mendocinos. Vamos muchachos parafraceando a ORTEGA Y GACET. "Mendocinos a las Cosas ".
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