opinión

Encuentro Nacional de Mujeres: Fotos que tapan el fondo

Encuentro Nacional de Mujeres: Fotos que tapan el fondo
Policia mujer

La imagen de un policía peateando en la cabeza a una mujer sentada en el piso y con las manos esposadas en la espalda no tiene atenuantes. La foto fue replicada en las redes sociales, vinculada a la represión que coronó el último domingo en Rosario el 31 Encuentro Nacional de Mujeres, pero en realidad fue tomada en Lincoln, Estados Unidos, en 2009. El policía se llama Edward Krawetz y la víctima Donna Levesque. Es un clásico de la era de las redes sociales que ante un hecho que divide aguas en la sociedad alguien suba con mala fe una foto que corresponde a otro hecho para que mucha gente se indigne, la replique, comente, y luego quede expuesto. Hay muchas razones para que esto se haya transformado en una práctica habitual, pero lo más preocupante es que una imagen de este tipo se viralice porque potencialmente puede corresponder al hecho del que se habla.

El domingo en Rosario la policía reprimió con violencia a agrupaciones feministas que se manifestaban en favor de la legalización del aborto y contra los femicidios, entre otros temas. Hubo gases y postas de goma que no estuvieron dirigidas de la cintura para abajo, sino hacia arriba, es decir que nadie perdió un ojo de pura casualidad. También, como suele ocurrir cuando las cosas se desmadran, recibieron las postas policiales los periodistas que registraban los hechos.

Por qué un encuentro de mujeres que reclaman por tener decisión sobre sus cuerpos y en contra de la violencia de género termina a los garrotazos, es una pregunta que tiene varias respuestas posibles.

En primer lugar, estas marchas son fáciles de infiltrar. Basta que el consabido grupo de encapuchados tire algunas piedras en el lugar y momento estratégico para que todo se precipite. Ese lugar suele ser en estas marchas frente a la catedral del lugar, símbolo de la Iglesia que se opone férreamente a la legalización del aborto.

En segundo lugar, están los militantes católicos, también con sus grados de fanatismo, que se convocan para rezar y defender la sede de la institución frente a la avanzada de la marcha, encabezada por mujeres con sus cuerpos pintados con consignas y los pechos al aire.

En tercer lugar, las manifestantes, que legítimamente reclaman un cambio de cultura que mejore la calidad de vida de las mujeres, y por ende de la sociedad. Dejan a su paso la ciudad pintada de consignas duras, y en algunos casos violentas, y en el universo variopinto de agrupaciones que convoca el Encuentro Nacional de Mujeres también hay sectores radicalizados que extreman la situación.

En cuarto lugar, la policía cuando comienza a reprimir -siempre queda la sospecha si no es en forma coordinada con los infiltrados- se exacerba y saca a relucir su peor faceta, la que hace que la foto del policía de Lincoln sea posible.

Y en último lugar, hay un componente lumpen que participa de estos acontecimientos, desde adentro o desde la periferia, que aprovecha y vandaliza lo que puede y generaliza la senación de caos.

Uno de los hechos lamentables, además de la violencia en sí misma, es que para la enorme mayoría de la sociedad el resultado de tres días de debate con mujeres de todo el país, de edades y condiciones sociales diversas, de etinas diversas, haya quedado una vez más tapado por un mal final.

La única información concreta que quedó tras el caos es que el Encuentro Nacional de Mujeres de 2017 será en Chaco, donde seguramenta ya hay preocupación porque no se repita este final.

Nadie sabe a ciencia cierta qué se debatió entre las 70.000 personas que participaron, qué ideas se pusieron en marcha para mejorar el futuro, qué ideas se desecharon o qué realidades contaron los diversos colectivos de mujeres que participaron. Toda esa riqueza quedó tapada por las fotos de la violencia, que no son tan extrema como la del policía estadounidense, pero podrían serlo.

Opiniones (7)
24 de mayo de 2018 | 23:25
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24 de mayo de 2018 | 23:25
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  1. Veamos un poco. En primer lugar, las piedras las venían tirando desde unas 20 cuadras ANTES de llegar a la Catedral, DONDE NO TENÌAN QUE PASAR, PORQUE LA MARCHA PASABA POR LA OTRA ESQUINA. En segundo lugar, los militantes católicos estaban rezando en la parte de afuera de la Catedral, para que las fanàticas feministas y sus seguidores no pudieran atentar contra el Templo En tercer lugar, las pintadas eran: Aborta al Macho. Lesbianizate, Que arda la Catedral, Placer Anal, Mata a tu novio, La Virgen Maria aborto, y la mayoría de las leyendas eran de esa índole. En cuarto lugar, la Policia reprimio después que les arrojaran piedras, botellas, y hasta bombas molotov. Dado que estaban IMPIDIENDO que llegaran hasta la Catedral, que estaba fuera del paso de la marcha, es evidente que las feministas buscaban esa represión, para victimizarse. Lo mas lamentable es que la Comisión Organizadora EVITO CRITICAR A LAS ACTIVISTAS QUE OCASIONARON LOS DESMANES Y LAS PINTADAS, Y SE ENOJARON CUANDO LOS PERIODISTAS LES PREGUNTARON POR ESTOS HECHOS. O sea, que APARENTEMENTE LOS ESTAN AVALANDO.
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  2. Feminazis
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  3. Me queda una pregunta: ¿para que hacen estos encuentros? No he visto que sacaran nada en limpio ni nada bueno para la mujer. Al contrario: sólo generar violencia SIN SENTIDO y más desunidad en la población. ¿Cuanto más se va a seguir autorizando estos encuentros? ¿Hasta que haya muertes que, según del lado que sea, serán "mártires" o "efectos colaterales"?
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  4. No me gustó la nota. Ideologizada prejuiciosa y tendenciosa. Si hubo desmanes en contra de los templos católicos, violando la Libertad de Cultos debe reprimirse esa violencia. Lo mismo pasó aca con la marcha de ni una menos, es utilizada por grupos (de cientos de personas de ambos sexos) para destruir propiedad publica y privada, causando daños muy cuantiosos. No se por que son tan violentas, es indigno que se use a la mujer para hacer violencia contra los que no opinan igual que ellas. Stalin y Hitler aplaudirian esa violencia.
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  5. Pareciera que el tema primordial es conseguir la legalización del asesinato de bebés por nacer... Uno podría hacer una triste proyección sobre las motivaciones que las impulsa. Sería bueno saber si la mayoría de las mujeres argentinas se sientes representadas... Combatir la violencia con violencia es un contrasentido. Destilan resentimiento... Muchas que participaban ya no van (algunas periodistas mendocinas algo conocidas, por ejemplo)... En fin: así estamos.
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  6. La nota peca de ingenua, sería aceptable si fuera el primer encuentro, pero el esquema se repite sin variable alguna desde el primer encuentro hasta ahora. Cuando fue en Mendoza, todas y cada una de las comisiones (algunas realmente muy interesantes) devenían indefectiblemente en el tema del aborto legal. Y no tenía sentido pues habían varias comisiones específicamente para debatir ese tema. Cuando se acercaba un hombre (los únicos del género en entrar eran periodistas) recibían gritos e insultos de cada aula (era en la escuela Normal) y no los dejaban ni explicar porqué estaban ahí. A tal punto que tuvieron que citar en los respectivos medios a mujeres ahí presentes para que contaran sobre el encuentro. Y en cada comisión cuando se llenaba el número comenzaba el tema, pero si no acordaba con lo que se esperaba entraban mujeres de la "organización" (piqueteras, o de otras asociaciones, etc). Y por los pasillos se escuchaban todo el tiempo cantos contra los hombres, la Iglesia, y las "corporaciones enemigas de turno" que poco tenían que ver con las mujeres- Luego vino el ataque a Jesuitas. etc. Fuimos testigos, debimos hacer las notas en las redacciones de los medios, y lo más triste los temas esenciales y muy bien tratados en las comisiones pasaban desapercibidos y denunciados por las mujeres de esas comisiones por conclusiones que venían redactadas y giraban sobre el aborto y nada tenían que ver con lo tratado. Esa experiencia fue en 2004 o por ahí en Mendoza, y se replicó casi igual en cada provincia. Quizá sea el momento de sacar a las fundamentalistas e "infiltradas", y permitir que las mujeres luchen por TODOS sus derechos, sin agresiones, sin povocaciones, y lo más importante sin imponer posiciones.
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  7. Me parece un articulo destinado a minimizar la barbarie de las asesinas de bebés por nacer. No son mujeres que quieren decidirla libertad de sus cuerpos. Son vuolentas que quieren ejercer la mayor violencia que puede.existir en el ser humano: asesinar a sus propios e indefensos hijos cuando aún se encuentran dentro de su vientre. Lo que se.ve en los.videos no es precisamente un grupo de infiltradas sinotodo un batallón que arrasa con lo que encuentra a su paso. Violentas y antisociales desquiciadas....Realmente el único fin de las "autoconvocadas" es librarntoda la violencia que las tiene poseídas.....
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