opinión

"Valerio es misógino"

Valerio es misógino

Ante la inminente renuncia al cargo de ministro de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza del doctor Herman Salvini, el gobierno provincial tiene la oportunidad histórica de avanzar en la consolidación de los derechos de las mujeres y la igualdad de oportunidades desde una perspectiva de género, proponiendo a una mujer capaz de garantizarla para ocupar dicho lugar.

A lo largo de su historia, el máximo tribunal provincial sólo fue integrado por una mujer, la Dra. Aída Kemelmajer de Carlucci. Actualmente sólo lo componen varones.

El "Mapa de Género de la Justicia Argentina" realizado por la Oficina de la Mujer, permitió confirmar un problema ya reconocido en otros ámbitos: a pesar de que la composición del Poder Judicial es mayoritariamente femenina, la presencia de mujeres en cargos jerárquicos es muy inferior. Las mujeres son la mayoría de estudiantes y graduadas de las Facultades de Derecho en muchas Universidades del país desde hace años. Sin embargo, la presencia de mujeres disminuye a medida que aumenta la jerarquía escalafonaria dentro de la justicia.

El cumplimiento irrestricto del derecho a la igualdad y no discriminación de las mujeres, reconocido en la Constitucional Nacional y en los tratados internacionales de derechos humanos, exige pasos decisivos como el que hoy reclamamos para garantizar la igualdad de género en el acceso a cargos públicos.

Al ratificar la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra las Mujeres (CEDAW, por sus siglas en inglés), el Estado argentino se comprometió expresamente a adoptar las medidas necesarias para eliminar la discriminación contra las mujeres en todas las esferas -incluida la vida política y pública- y a garantizar, en igualdad de condiciones con los hombres, el derecho a: "participar en la formulación de las políticas gubernamentales y en la ejecución de éstas, y ocupar cargos públicos y ejercer todas las funciones públicas en todos los planos gubernamentales".

La actual integración de la Suprema Corte expresa una clara desigualdad y enquista la dominación masculina, pues perpetúa criterios heterosexistas para la selección de quienes imparten justicia y toman decisiones relevantes en orden al respeto y consolidación el estado de derecho.

Las mujeres tienen derecho a acceder a lugares de decisión y de ejercicio de poder real, como una manifestación de la igualdad real de oportunidades con los varones.

Los Estados están obligados a eliminar todas las formas de discriminación contra las mujeres en las esferas de la vida pública y privada, según lo dispuesto por tratados de jerarquía constitucional, especialmente la Convención para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra las Mujeres

La mujer que integre la Corte tendrá la enorme responsabilidad de consolidar los derechos conseguidos a lo largo de años de lucha, así como de motorizar nuevos avances. Por eso, como parte integrante de la idoneidad y la ética que el cargo requiere, deberá demostrar su compromiso con la vigencia de los derechos humanos de las mujeres y un apego insoslayable a la perspectiva de género a la hora de aplicar el derecho. Sólo de esta manera se hará efectivo el principio de igualdad.

Numerosas juristas de nuestra provincia satisfacen con creces los requisitos para integrar el máximo tribunal provincial. Muchas de ellas cuentan con apoyo de las organizaciones de mujeres e instituciones académicas por su probada idoneidad, conocimiento y compromiso con los derechos de las mujeres y los derechos humanos desde una perspectiva de género.

En cambio es notoria la falta de idoneidad de jueces cuyos nombres se anticipan como posibles sucesores, como el caso del camarista penal José Valerio, que cuenta con antecedentes reprobables por el contenido misógino y homofóbico de sus fallos.

Contar con un Poder Judicial comprometido con la igualdad de género no puede ser sólo un objetivo deseable, es una obligación del Estado. Una Corte sin la representación adecuada de mujeres no será una Corte con legitimidad democrática.

Cuando las diferencias se traducen en jerarquía, cuando no hay paridad, cuando no hay igualdad, una sociedad es injusta. El gobierno debe empezar a revertir esa injusticia desde la integración del máximo tribunal judicial.

Es por ello que las organizaciones, instituciones y personas que suscribimos este documento, exhortamos al Gobernador a nominar y nombrar candidatas con perspectiva de género para integrar la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

No hay excusas. No hay motivos para negarlo.

Por igualdad. Por justicia.

Una mujer con perspectiva de género a la Corte.

Opiniones (20)
19 de agosto de 2018 | 09:06
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19 de agosto de 2018 | 09:06
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  1. Excelente nota..
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  2. Quién es esta chica que escribe con tanta falta de fundamentos? Qué es lo que entiende por Democracia? Por Justicia? Leer una nota tan falta de argumentos atacando la candidatura de Valerio, confirma lo que ya sospechaba: Es fundamental que Valerio integre la SCJM.
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  3. Es una pena que en este diario dejen escribir a cualquiera. Esta pobre ignara quiere convencernos de que una Corte carece de "legitimidad democrática" si no respeta un cupo de género, debería llevarse puesto un manual de Derecho Constitucional. Hasta donde yo sé, a la Corte se accede por idoneidad y capacidad (cosas que sobran en la persona del Dr. Valerio) y no por distinción de sexo.
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  4. Increíble la falta de argumentos para sostener el título de esta mujer. La liviandad sobre la cual emite tal juicio de valor es espeluznante.
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  5. ¡Pobre mina hueca! El dicho: "Sólo sé, que no se nada", no le cuadra, ya que ni sabe que ella existe, ya que vive en el limbo. Yo a los que son como ella les llamo, lúmpenes: Situación en la que se encuentran la personas cuando se les pasó la dosis de marihuana aunque el diccionario diga otra cosa, más parecido a mendigo intelectual.-
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  6. Lo que uno espera de un miembro o futuro miembro de la Corte es que sea idóneo, sin importar el sexo. La nota es sexista por donde se la mire. Saludos.
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  7. Tiene razón la autora: Falta una mujer, un transexual, un travesti, un homosexual, una lesbiana, un bisexual, un mono (por los menos inteligentes), ........ ah y un "pansexual" es decir de esos que le dan con cualquier cosa. ....... Cada vez nos volvemos mas pelotudos.
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  8. El fanatismo es y será un extravío moral. De allí la desorientación de la autora, la que además peca de ignorante al desconocer las cualidades y condiciones del Dr. José Valerio. Hombre probo, humilde, estudioso y sobre todo virtuoso, condición esta última de la que parece carecer la opinóloga, lo destacan tanto en la magistratura como en la cátedra, pero sobre todo a lo largo de una vida prodiga en acciones a favor de la comunidad. La exaltación o el culto de una idea, en este caso la de igualdad de género, es también atributo de fanáticos. Lo requerido por nuestra constitución de manera genérica es"idoneidad", no atributos ni de sexo ni de género. La Dra. Kemelmajer no necesitó de cupos ni de militantes de género, fue a la Corte por la excelsitud de sus méritos jurídicos. El Dr. Valerio es un Jurista de nota a la par de un destacad constitucionalista, con más de cuarenta años de experiencia profesional. A no dudar que prestigiará a la Corte tal como lo hiciera en la 3ª Fiscalía Correccional. el 3º Juzgado Correccional y la 2ª Cámara del Crimen. Todo un acierto su postulación. A la autora: estudie, investigue, capacítese y luego, recién luego, opine.
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  9. san ignacio16 de Octubre de 2016 | 12:21: Le recomiendo leer "Un dinosaurio en la ciudad" de O.A. González. Allí verá con claridad lo que estas nuevas feministas hacen en su propia contra. El autor OAG, las llama "feministas ancla", lo que determina que las feministas originales, que buscaban un equilibrio y no las anclas que en su desesperada carrera por el poder, se terminarán auto destruyendo. Salvando las distancias, es como la ley que consiguieron los homosexuales, que en definitiva les permitió salir a la luz en la sociedad, quedar en evidencia y luego............ la ley no pudo contra lo que antes y después de la ley, la sociedad sigue pensando de los homsexuales y sus variantes. En definitiva, los homos, siguen siendo enfermos, que porque una ley que consiguieron hasta un juez (el caso del hombre que se puso siliconas en las tetillas y quiere ser aceptado en la federación de hockey femenino), debe determinar que está sano y peor aun... que es mujer siendo que le cuelgan dos testículos y un pene.. Una ironía más de esta sociedad argentina, que más y más se aleja de la realidad.- Yo en lo personal, insisto que con la Eva, la Isabel y con la Cristina, nosotros los argentinos no necesitamos más mujeres al poder, en ningún cargo político hasta que... "se calmen" y acepten su lugar. Es más, esta misma notera, si no fuera que pone un subtítulo de un cargo que ya no tiene, y que tuvo en el gobierno de un pelele, no la conoce nadie. Incluso ella con sus declaraciones, incurre en discriminación y difamación... pero como es mujer, nadie le dice y hace nada, e incluso le publican esta difamación y discriminación con la mayor de las naturalidades, porque está naturalizado que ellas puedan discriminar, pero no ser discriminadas.- ¡ Y allí está el error!.-
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  10. No hay mayor discriminadoras que las feministas, en el desarrollo de la nota nunca menciona el tema de la capacidad, es decir que por el solo hecho de que no hay mujeres en la Corte se esta discriminando. Si vamos a nombrar una mujer en la corte por el solo hecho de ser mujer es una doble discriminacion, establecer cupos en cargos legislativos tambien es limitar la participacion de la mujer. La constitucion dice que todos los ciudadanos son admisibles a los cargos publicos con la unica condicion de su idoneidad. Tal vez por capacidad algun dia podamos tener todas mujeres en la corte por que limitarse a un cupo. Yo creo que marxismo cultural de esta gente les hace hacer y decir tantas barbaridades que operan en definitiva en su contra.
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