opinión

Colombia es Macondo

Colombia es Macondo

"Era como si Dios hubiera resuelto poner a prueba toda capacidad de asombro, y mantuviera a los habitantes de Macondo en un permanente vaivén entre el alborozo y el desencanto, la duda y la revelación, hasta el extremo de que ya nadie podía saber a ciencia cierta dónde estaban los límites de la realidad. Era un intrincado frangollo de verdades y espejismos..."

Cien años de soledad, Gabriel García Marquez



Cuando Gabriel García Márquez (1927-2014) pensó en Macondo -"Cien años de soledad" fue escrito entre 1965 y 1966-seguramente no imaginó que la realidad de la Colombia de hoy, en pleno siglo XXI, se parecería tanto a la fantasía descripta en esa gran obra. De la euforia del 26 de Septiembre, fecha en que en la heroica ciudad de Cartagena de Indias se firmó el Acuerdo de Paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC, se pasó al estupor causado por el triunfo del NO en el plebiscito del 2 de octubre. La comunidad internacional reaccionó incrédula ante un pueblo que, aunque por estrecha mayoría, le estaba diciendo No a la paz. Y de la desazón se pasó nuevamente al alborozo cuando el 6 de octubre el Comité Nobel anunciaba que el presidente Juan Manuel Santos es el premio Nobel de la Paz 2016. La historia de Colombia en estos días se sucede tan rápidamente que no se alcanza a desentrañar el porqué de los hechos trascendentales que vive. Es que las noticias que llegan a diario del país caribeño generan asombro y causan muchos interrogantes. Triunfó el no, ¿y ahora qué?

Una primera lectura de lo acontecido permite afirmar que el líder del Centro Democrático, Álvaro Uribe, a quien se consideraba ya casi un muerto político, ha resurgido y se ha reposicionado como referente político y estratega de primer nivel, al punto que el influyente diario The Wall Street Journal, en su edición del 4 de octubre, señalaba que el líder conservador era el dueño de la llave de los acuerdos de pazi. Aunque parezca a estas alturas obvio señalar, luego del plebiscito Santos quedó muy mal herido al punto que algunos dijeron que al haber apostado todo su capital político y al no haber previsto un plan B, había caído en un estrepitoso fracaso que dejaba el camino allanado a la oposición frente a las elecciones presidenciales de 2018.

El pasado 5 de octubre en el palacio de Nariño, sede del gobierno nacional, se sucedieron importantes reuniones entre Juan Manuel Santos y los líderes del No, los ex presidentes Andrés Pastrana y Álvaro Uribe Vélez que iba acompañado por Alejandro Ordoñez, hasta hace poco procurador general de Colombia y uno de los más oscuros y resistidos personajes del conservadurismo colombiano. Al salir del palacio presidencial Uribe brindó una conferencia de prensa en la que se lo vio más soberbio y altanero que nunca; se sentía empoderado por el triunfo del No, cuya campaña había liderado jugándose también a todo o nada. En la vertiginosa semana post plebiscito, se supo que los promotores del No habían sido financiados por grandes y famosos empresarios antioqueñosii y que para la estrategia publicitaria se había recurrido a métodos engañosos que buscaban inducir a error y a que los votantes fueran "verracos" (indignados) a votar. Se habló de rebajas en las pensiones (para destinar ese dinero a subsidiar a los desmovilizados), que si ganaba el Sí Colombia sería otra Venezuela, que si ganaba el SÍ los guerrilleros de las Farc comenzarían una campaña ‘homosexualizadora", que sería el fin de la familia tradicional, que el Sí significaría dar vía libre al aborto, que si ganaba el Sí en las escuelas se enseñaría la ideología de género, que Santos estaba embrujado y toda clase de disparates que muchos creyeron. De muchos de esos argumentos engañosos se valió en la campaña por el No el ex procurador general Alejandro Ordoñez, miembro de la Sociedad San Pío X, de quien se dice será el candidato a la presidencia por el partido conservador.

Veamos brevemente los motivos en los que los críticos de los acuerdos de paz se basan para sostener que dichos acuerdos son perjudiciales para los intereses del país.

El acuerdo de paz firmado implica lisa y llanamente un ‘golpe judicial' al remplazar los tribunales ordinarios por jueces especiales (Jurisdicción Especial para la Paz). Los miembros de las FARC y los miembros del ejército que deban ser juzgados deben serlo por los tribunales ya existentes según la constitución.

Al momento de escribir estas líneas se ha conocido una propuesta del ex presidente Uribe según la cual podría crearse una sala especial (transicional) en la Corte Suprema a fin de juzgar los delitos atroces cometidos en cincuenta y dos años de conflicto.iii

Es inaudito que los miembros de las FARC tengan representación en el congreso. Según los acuerdos firmados en Cartagena, se les reservaban diez escaños; cinco en el senado y cinco en la cámara de representantes.

Que los guerrilleros que hayan cometido delitos graves reciban ‘penas alternativas', según la justicia transicional. Pretenden que reciban penas efectivas de privación de libertad que podrían tener lugar en granjas penales.

Los críticos del acuerdo sostienen que no puede considerarse el narcotráfico como delito conexo a los delitos políticos y, por lo tanto, susceptible de ser amnistiado.

Se sostiene también que no puede admitirse el acuerdo en materia de tierras ya que las FARC fueron quienes más atropellos cometieron y más se beneficiaron en los años de guerra civil.

Los críticos de los acuerdos de Cartagena sostienen también que lo pactado implica la introducción de la llamada ‘ideología de género'.

La llamada ideología de género es el pensamiento que afirma que no se nace hombre o mujer, sino que la identidad sexual es fruto de una construcción cultural, en otras palabras, se nace hombre y mujer tanto en términos de sexo como de género. La iglesia católica y las iglesias evangélicas ven en la ideología de género una amenaza al concepto cristiano de familia tradicional y creen que ello significaría abrir las puertas al matrimonio igualitario, a la adopción igualitaria, al aborto y a otras ‘aberraciones'.



Ahora bien, del estupor y la desazón se ha pasado, gracias al Comité Nobel, a una razonable esperanza. Tanto el secretariado de las FARC, que se mantiene expectante en La Habana, como el gobierno han aceptado "revisar" o "mejorar" lo ya firmado mediante comisiones integradas por representantes de los sectores involucrados. También representantes del gobierno y de las iglesias evangélicas han acordado reunirse a fin de conversar acerca de los puntos que los pastores evangélicos consideran negativo en los acuerdos firmados en Cartagena. Es que, aunque parezca anacrónico, en una sociedad como la colombiana, todo o casi todo, aún hoy, pasa por el tamiz de la religión.

La gran pregunta es hasta qué punto las FARC están dispuestas a modificar lo acordado y hacer concesiones que implican nada más y nada menos que privación de la libertad para muchos de sus miembros. Este dilema se irá desvelando con el correr de las semanas.

¿Cuánto tiempo más se deberá esperar a fin de tener listos los nuevos acuerdos? Nadie lo sabe. El gobierno no quiere que las nuevas negociaciones se prolonguen más allá de fin de año. Por su parte, los partidarios del no especulan con prolongar las discusiones más allá y teñir la próxima campaña electoral con esta discusión que los favorecería.

Lo que en estos días se ha escuchado permanentemente en los medios y en las manifestaciones callejeras en las principales ciudades del país, son peticiones de grandeza de espíritu, generosidad y altruismo a ¡los políticos!. Álvaro Uribe es uno de esos personajes más astutos, pacientes y cínicos que hay en Colombia. Sus apetencias políticas son innegables y no las oculta, aunque abiertamente no hable de ello. Gustavo Petro, ex alcalde de Bogotá y ex guerrillero del M-19, dijo recientemente que Uribe teme que los militares ‘hablen' ante tribunales especiales. Por eso el ex presidente exige que los acusados de delitos graves se sometan a los tribunales ordinarios en donde él tiene cierta ascendencia. Según el izquierdista Petro, a Uribe le genera verdadero pánico el imaginar que los militares involucrados en delitos graves como en los falsos positivosiv, lo señalen como primer responsable de los excesos cometidos durante la guerra cuando él era presidente. "El gran temor de Uribe es que los militares que están incursos en delitos en medio del conflicto confiesen ante el Tribunal Especial. Uribe tiene pavor a que los militares hablen y los lleva a un sacrificio, les pide que no vayan al Tribunal Especial, que se quite ese organismo y que vayan a la justicia ordinaria, sólo porque él no quiere que hablen"v.

El tiempo apremia. Sin embargo, temas tan espinosos como los señalados más arriba, no pueden abordarse con ligereza. El líder del Centro Democrático ya dijo que la discusión de temas tan preocupantes puede llevar un tiempo. Al mismo tiempo tenemos que funcionarios de Naciones Unidas se encuentran desde hace semanas en el terreno para llevar a cabo las tareas de monitoreo de la concentración de la guerrilla y la ‘dejación' de armas (desarme) puesto que se daba por hecho que todo eso sucedería a partir del triunfo del Sí, cosa que no sucedió. ¿Qué pasará ahora con todo ese despliegue de supervisores y de logística? ¿Qué pasará con la guerrilla que ya se había acercado a las zonas de concentración? Mientras tanto el cese bilateral del fuego continúa, pero nadie se atreve a predecir por cuánto tiempo más.

Para ratificar que Colombia es Macondo, el lunes 10 de octubre se anunció en Caracas oficialmente que el gobierno de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) darán inicio a la fase pública de las negociaciones. Buena parte de lo ya acordado en La Habana serviría para las negociaciones con el ELN, de modo que se espera que dichas negociaciones se acorten en el tiempo. De esta manera el presidente Santos vería coronada su gestión con el fin de la guerra interna a través de la firma de tratados de paz con los últimos grupos guerrilleros del continente. El ELN cuenta actualmente con unos dos mil hombres. Este grupo, nacido en la década de los sesenta, supo tener aproximadamente cinco mil hombres armados. La disminución se debe, sobre todo, al accionar de la fuerza pública.vi Estas nuevas negociaciones llegan precedidas de la liberación de los secuestrados, condición que el presidente Santos les había impuesto para el inicio de esta nueva fase (pública) de conversaciones. Además, esto imprime un nuevo impulso a las nuevas negociaciones en La Habana y fortalece la posición estratégica del gobierno Santos.

El 10 de octubre también se supo que la misión de la ONU en Colombia, con el visto bueno del Consejo de Seguridad, prorrogará su presencia en el país el tiempo que sea menester ante la nueva realidad impuesta por el plebiscito del 2 de octubre pasado. De modo que la comunidad internacional sigue dando a Santos un inestimable apoyo en vistas a la concreción de la anhelada paz. El premio Nobel otorgado es la prueba de ello.

i "Uribe se queda con la llave de la paz en Colombia tras la derrota del pactoDespués de liderar el rechazo, el ex presidente asoma como árbitro de una renegociación con las FARC". The WSJ Latin America, 4 de octubre de 2016. http://lat.wsj.com/articles/SB12466167522824294725904582352680472291866

ii Antioquia es el departamento de donde Álvaro Uribe es oriundo. La capital, Medellín, es la sede de las más grandes empresas de Colombia.

iiiLa propuesta de Uribe sobre justicia para las FarcPropone la creación de una Sala Transicional en la Corte Suprema y lanza otras propuestas". El Tiempo, Bogotá, 9 de Octubre de 2016. http://www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/las-propuestas-del-centro-democratico-ante-el-acuerdo-final/16722414

iv Se conoce con el nombre de ‘falsos positivos' a supuestos terroristas muertos en combate por las fuerzas de seguridad cuando, en realidad, eran inocentes disfrazados con uniformes de la guerrilla. De esa forma los militares buscaban condecoraciones y recompensas a sabiendas de que los muertos eran jóvenes inocentes.

v http://noticias.caracoltv.com/acuerdo-final/uribe-tiene-pavor-que-los-militares-hablen-gustavo-petro

vi "Cómo llega la guerrilla del ELN a la mesa de diálogos". Verdad Abierta, Bogotá, Octubre 10 de 2016. http://www.verdadabierta.com/procesos-de-paz/eln/6221-como-llega-la-guerrilla-del-eln-a-la-mesa-de-dialogos



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