Pensando Mendoza II

Turismo: la revolución de hacer lo que hay que hacer

Está claro que dentro de las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas, es el turismo el que está en condiciones de brindar un efecto multiplicador. ¿Qué rol puede jugar el Estado?

Mendoza está como está y hoy no hay ninguna revolución productiva pendiente en la agenda de los años inmediatos capaz de cambiar la tendencia, salvo reforzar los (pocos, pero precisos) indicadores positivos que tenemos, al menos en lo inmediato.

De un estudio realizado por la Red Reicos en los últimos 12 años, queda en claro que el gran valor para nuestra economía la aportan los servicios y que la única industria que sobrevive es la vitivinícola. El retroceso del campo parece inevitable y el surgimiento de una nueva matriz productiva, imposible, en función de la decisión de clausurar la posibilidad de explotación minera, aunque el diálogo con los sectores involucrados continúe más como intención política que como generador de consecuencias plausibles.

Los servicios están copados por el Estado, que ha crecido a un ritmo mucho mayor que la economía, sumando personal a tareas no específicas ni chequeables y, por lo tanto, fue un escollo para el desarrollo al que se le debe seguir inyectando dinero.

El resto de los servicios vinculados al comercio, el turismo y las finanzas, están allí con potencial, aunque al alcance en forma permanente de las fluctuaciones: los golpes de timón nacionales o internacionales los vuelven susceptibles a cambios no siempre buenos.

Dentro de estos, es el turismo el que tiene -según lo demuestran los números del estudio recientemente publicado por Reicos con la coordinación de Elizabeth Pasteris- un vínculo muy fuerte con la industria vitivinícola. De hecho, "sin los Caminos del Vino, Mendoza tendría un 30% menos de turistas", según las conclusiones difundidas por ese grupo de analistas de diversas instituciones, coordinadas desde la Facultad de Ciencias Económicas de la UNCuyo.

Entonces, está claro que dentro de las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas, es el turismo el que está en condiciones de brindar un efecto multiplicador.

En ese sentido, ¿qué rol puede jugar el Estado?

Es poco lo que puede hacer el Estado hoy por hoy, en función de la profunda crisis en la que quedó sumido en las últimas administraciones, a pesar de las buenas condiciones económicas globales que lo acompañaron y que fueron desperdiciadas. Pero si enfoca sus recursos, sus gestiones ante otros organismos, si coordina eficazmente y si además innova y piensa en el futuro, el turismo tiene que ir acompañado de dos cuestiones centrales: infraestructura y educación.

No hay secreto en esto: los estados y municipios que se fundan sobre esos dos pilares estratégicos son los que realmente "existen" en el mapa de la economía. Al recurso humano preparado para la tarea hay que sumarle el contexto local, la accesibilidad, la facilitación de trámites, la conjunción centralizada de esfuerzos diversos de modo de añadirle valor a los emprendimientos que ya cuentan en el caso de Mendoza con dos factores (que hay que cuidar): la vitivinicultura como obra del hombre y las bellezas naturales, como regalo de la Naturaleza.

Algunos datos que acompañan el enfoque en lo turístico son importantes:

- En 2015 Mendoza tuvo el récord de turistas con 3.123.631, a pesar que debido a condiciones macroeconómicas adversas registró el índice de crecimiento más bajo desde 2002, con 1,36% interanual.

- Los turistas argentinos que eligieron Mendoza fueron 2.431.713 y representaron un alza de 3,24%.

- Los chilenos que llegaron (a pesar de las mismas condiciones macroeconómicas que hacen que sean los mendocinos quienes más deseen cruzar la cordillera, las trabas en los pasos fronterizos, la débil infraestructura, colapsada en ocasiones y la nula existencia de servicios que den valor agregado a la ruta) fueron 321.678, con un incremento con respecto al año anterior de 1,16%.

- Los que vinieron desde el resto del planeta llegaron a la cifra de 370.240, con una retracción del 9,32%.

Un dato crucial a la hora de tener en cuenta por qué Mendoza y sus municipios debe apostar todas las fichas más importantes al turismo para obtener réditos en forma más rápida y darle "espaldas" para los momentos contracíclicos, es la alentadora cifra de incremento de extranjeros que llegaron aquí, si se mide lo que sucedió entre 2002 y 2015: un 380%. De ese total, los chilenos representan un 4%, con lo cual hay un doble potencial: ofrecer condiciones que incrementen el ingreso de los vecinos transcordilleranos, y continuar con la vara alta al convocar al resto del mundo a venir a Mendoza.

El conjunto de turistas que ingresaron en los últimos 12 años representa un valor de 164% más, siendo los argentinos los segundos en la lista detrás de los del "resto del mundo sin Chile", con 204%.

Mendoza cuenta con el 5% de las habitaciones disponibles en el país, pero es segunda, detrás de la Ciudad de Buenos Aires, en cantidad de hoteles cinco estrellas disponibles en su capital. El primer cuatrimestre y las vacaciones invernales parecen ser nuestro fuerte y el promedio anual de ocupación es, por ello, mediano, con 54,4%. Tenemos 852 establecimientos, con 12.883 habitaciones y 35.208 plazas.

Está el desafío de reinventar espacios culturales, gastronómicos, sociales, educativos, industriales o de otra índole que le den a Mendoza la posibilidad de recibir más visitantes durante mayo, agosto, septiembre y diciembre, los peores del año para el sector.

Para pensar en un desarrollo de la hotelería, la gastronomía y todo lo vinculado al turismo, es necesario saber como se concentra la incidencia en el mapa provincial, con datos de 2015:

- El Gran Mendoza se lleva el 70,9% de la participación cada 100 km2.

- Le sigue el Valle de Uco, con 15,2%.

- El sur provincial con 10,7%.

- Y la zona este con 3,2%.

Sin embargo, confrontando cifras de hoteles entre 2005 y 2015, es el este provincial el que ha tenido el mayor crecimiento, con 227%, seguido por el Valle de Uco, con 120,6%, el sur con un aumento de 68,2% y por último el Gran Mendoza, con 53,8%.

Hay tarea por hacer: en una provincia en la que las perspectivas de resurgimiento están muy condicionadas, la oportunidad está a la vista. El sector turístico tiene sus riesgos, pero si se sabe cimentar la construcción de un espacio de crecimiento sólido, en función de múltiples acciones, no solo promocionales, sino de mejoramiento en la calidad de los servicios y de la infraestructura, ya sabremos sobre qué puede fundarse una economía próspera que, posiblemente, sea capaz de sobrellevar las variaciones de los ciclos económicos.

La vitivinicultura supo hacerlo. En los últimos años se transformó notoriamente y no sin dolor, hasta ubicarse en el camino correcto y por el que le toca transitar un largo trecho hasta llegar a los primeros lugares del mundo. Pero estamos en todos los podios.

Por ello está claro que la oportunidad no es para oportunistas, sino para emprendedores reales, como aquellos que trajeron las primeras cepas y que produjeron los primeros vinos.

Así como dijimos que no hay ninguna revolución productiva pendiente en lo inmediato, debemos saber reconocer que, para profundidad de la crisis actual, hacer lo correcto resultaría suficientemente revolucionario.

Opiniones (8)
22 de junio de 2018 | 15:06
9
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22 de junio de 2018 | 15:06
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  1. Desgraciadamente, acá los responsables del área del turismo, creen que solo sus ideas pueden plasmarse, cuando debería haber un grupo interdisciplinario, que no nos encasillen solo en el vino y la comida, sino valorizar los histórico, deportivo, arqueológico, etc., que bien lo tiene la provincia pero que no se explota. Cada departamento podría brindar ofertas turísticas, para lo cual hay que crearlas y desarrollarlas, pero debemos los mendocinos saber escuchar propuestas y empezar a llevarlas adelante...
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  2. Mendoza , es patetica en lo que se refiere a turismo . Fui a conocer el Parque Aconcagua y gracias al GPS que me avisó frene para ingresar al parque . Como puede ser que no haya ningun tipo de señal , es una reserva provincial y es el ingreso para escalar el Aconcagua. Y por supuesto una vez que uno ingresa no hay nadie que que te informe , los pseudo-guardaparques estan para tomar mates . Es una reserva desaprovechada para turismo.
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  3. Apoyo el primer comentario, pero... no se puede comparar Europa con Mendoza. Es imposible, ya que nuestra sociedad está en las cavernas con relación a ellos o México. Aquí se sigue persiguiendo objetivos como, que la mujer tenga la mitad de los cargos... sin importar si es idónea o no; mientras que en Europa, los responsables son los mejores y más eficaces (en México hay argentinos decidiendo y produciendo en el anonimato, lo que el turismo consume más). Mucho menos, parientes y amigos como cada funcionario "ubica" acá.- Pero si no lo han notado, las provincias argentinas con mejor ingreso turístico, son las que en Mza. consideran manejadas por caudillos o por líneas políticas de la misma clase. Aquí, se confunde todo con todo, y a pesar que los números de la nota quieran demostrar una cosa... la realidad, muestra lo contrario. Y este punto (la negación de la realidad), es el peor defecto del mendocino.-
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  4. Mendoza achicada, a la altura de su gobierno, eso es la realidad a hoy 10 octubre 2016. Muy de acuerdo con el comentario 4. Ineptos, ineptos, eso son! y a cambio de estar ahí, tener el premio mensual que tienen, deben permanecer callados. Alguién vió que hablan con la prensa, con la gente. Nooooooo. Callados, porque no tienen nada serio ni útil para dar. Son incompetentes y mientras estén viven de lo que el anterior gobierno les dejó. Si hasta los tachos de residuos en el parque tienen el logo: MENDOZA ESPIRITU GRANDE, no hay viveza ni para mandar a despegarlos!- Es exacto el comentario 4 (y debajo de Testa, un hombre llamado Lucas Quesada), bueno cuando pasen unos cuantos sueldos, ahí a lo mejor, se les cae una idea o la compran!. Mendoza achicada, de capa caída, la revolución de la alegr... digo de la TRISTEZA.
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  5. Lo que hay que hacer en Turismo y en otras areas, es poner gente competente. Testa atiende solo a los que le conviene, a los que le llevan negociados. Nadie te recibe en turismo, porque estan ocupados. Los funcionarios de Cornejo son inutiles, muchos son ladrones, no califican para sus puestos. De donde salio Testa? Que sabe de Medio Ambiente Mingorance? Sarale hizo la primaria? y el otro ladri que esta al lado de el, no termino ni jardin de infantes. En educación? En Salud? Zafa el de Econimia.....Por favor pongan funcionarios probadamente COMPETENTES. No radicales obsecuentes e inservibles. Pobre Mendoza, pobre pais.
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  6. Las lecturas parciales economisistas, facturadas para seguir financiando al vino a costa del Turismo. Realizado por Fac de ciencias económicas y no por el saber Turístico. Por lo q deberían haber redactado el título. Cuanto Turismo para el crecimiento de la vutivinicultura. Cuanto queda por hacer para que el Turismo sea Turismo y no un sector sumido a los beneficios económicos de otro.
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  7. en Turismo.., salvo aquellos años de "primavera" inventada y trabajada por Tico Russo y amigos (Pentatlón - Turismo) allá en San Rafael ('76-'82), no hubo más nada. Fué el único que se atrevió a soñar y hacer soñar, de manera tal que hoy el camino al Valle Grande -entre otros-, tiene un valor agregado aparte de su paisaje natural. ¿en Mendoza norte? noooo, los menducos son demasiado pretenciosos como para tomar una idea plausible...
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  8. Bueno los datos, pero creo que caemos en el antiguo error de hacer divisiones que no existen y esto tiene que ver la definición de la palabra "cultura", que justamente viene de la palabra "cultivar". Para empezar se confunde el significado de esa palabra en función de como están conformados los organismos oficiales de cultura, que solo se dedican a las actividades artísticas, cuando la cultura de un pueblo es toda actividad que modifique lo natural. Así las bebidas, la gastronomía, costumbres, tradiciones y modas, son parte de la cultura de un pueblo y también citaré 2 experiencias personales en países en donde el turismo es una industria descollante. Tanto en México como España el turismo cultural es del 98% y el resto, ese 2%, ellos lo llaman turismo playero. O sea, todas las otras denominaciones del turismo que existen acá, como turismo de aventura; enoturismo, turismo rural, etc., etc., es turismo cultural. En México no hay un ministerio de cultura, simplemente un consejo de 3 personas y la actividad está sostenida por el ministerio de hacienda (acá sería economía) y la banca oficial del país. Por cada dólar que invierten ganan 19 dólares. En España, donde si hay ministerio, la proporción económica crece, ya que por cada euro invertido ganan 34 y esto se debe a la proporción de turistas que ingresan a cada país. Así es dable observar en España y Francia, como los caminos del vino están ligados estrechamente a otros hitos culturales, como por ejemplo el maridaje entre el vino y la gastronomía en un restaurant ubicado en un castillo del siglo XVI, con música de ese siglo; la historia de cada varietal y como el pueblo o los pueblos definen sus otras pautas culturales y a su vez estas también acompañan al vino. En Francia es costumbre, cuando a uno lo invitan a cenar o almorzar, colocar delante de uno, 3 botellas de vino, de distintas bodegas y cosechas para que uno elija, en fin, que esos países el turismo es una actividad integral y cultural, mientras acá tratamos de dividirlo por características comerciales. Si vemos un poquito nuestra reciente historia, veremos que se auge del llamado camino del vino; los restaurant en bodegas y otras actividades anexas, surgen a partir de la radicación de bodegas extranjeras en Mendoza, a partir de la década del 90.
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