opinión

¿Sabemos qué pedimos cuando decimos #NiUnaMenos?

¿Sabemos qué pedimos cuando decimos #NiUnaMenos?

Cuando comenzamos a hablar de #NiUnaMenos me sentí una privilegiada: yo aseguraba no haber vivido ninguna situación grave de violencia contra mi persona sólo por la condición de ser mujer. No fue sino hasta junio de este año (sí, hace 3 meses) cuando respondí la encuesta dentro del marco de la campaña "Argentina cuenta la violencia machista" que me di cuenta de que estaba en un error. Yo había vivido más situaciones de las que contemplaba, entonces ahí la pregunta que me hice es por qué no lo había notado.

Fue ahí cuando empecé a prestar atención a mi entorno cercano. En mi familia, donde fui criada con el más profundo amor y respeto hacia el otro, estas frases eran moneda corriente: "Mijita, con ese carácter ningún hombre te va a querer", "Yo con una mujer como vos no me caso. Salís mucho". Porque en mi trabajo, hoy escucho gritar Ni Una Menos a quien supo decirme: "A vos te aumentan el sueldo por las tetas", era una de nosotras, sí. Llegué a avergonzarme de lo que me gritaron alguna vez en la calle, pero no pasaba nada, "grave es pasar por una obra en construcción y que te pidan la hora", aseguraba yo. Así nos criaron y hoy no salimos de eso.

Vivo rodeada de mujeres que son víctimas de violencia de sus parejas, con quienes hablo frecuentemente, algunas ceden "para que los chicos no sufran", otras porque "el, sí bueno, tiene mal carácter, pero es un divino". Una amiga llegó a decirme: "Me apretó fuerte el brazo, pero bueno, encontró unos chat que podían malentenderse". Estamos complicadas. Nosotras los estamos justificando, vamos a tardar décadas (con suerte), en erradicar nuestro pensamiento machista, hablo del de nosotras, las mismas mujeres.

El lunes, cuando me enteré que las dos chicas buscadas habían sido asesinadas, sentí un profundo dolor y mucha desazón. ¿Estoy haciendo yo lo suficiente por esas mujeres que brevemente detallé en el párrafo anterior? No, claro que no. No he tendido una mano firme, les he hecho creer que me convencen con sus explicaciones más machistas que quien las somete, me he preocupado pero no me he ocupado de ellas. Cualquiera de ellas podría haber sido Janet, Julieta o Ayelén y hoy las estaría llorando sin consuelo.

Trato de ser optimista y no lo logro. ¿Sabemos realmente lo que pedimos cuando decimos NiUnaMenos? No hablamos de femicidios solamente, hablamos de esas pequeñas cosas que enumeré antes, de las que somos víctimas y cómplices, hablamos de ellos pero también hablamos de nosotras. 

Opiniones (1)
19 de junio de 2018 | 08:14
2
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19 de junio de 2018 | 08:14
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  1. HABLEMOS DE FAMILIA, EDUCACIÓN, VALORES, CONVIVENCIA, RESPETO. NO ES NI UNA MENOS ES VALOR AL PRÓJIMO.
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