opinión

Mendoza, "en búsqueda de la seguridad perdida"

Mendoza, en búsqueda de la seguridad perdida

 Después de bastante tiempo Mendoza tiene un Gobernador que conoce de seguridad, preocupado y comprometido con la función y que sabe de gestión. ¿Eso alcanza?: NO.

Las pequeñas reformas en el poder judicial están en marcha. ¿Eso alcanza? NO.

En la policía hay cambios relevantes. ¿Eso alcanza? NO.

Las cifras delictivas siguen siendo agoreras y nos posicionan en el País dentro de las ciudades más inseguras. Un anatema insoslayable.

Lo real es que todos sabemos la solución: más trabajo, más viviendas, más educación, más deportes, más salud, etc. Postulados básicos de la PREVENCIÓN. Entonces ¿eso alcanza? SI.

En la mente de Cornejo finca este mega desafío, única puerta de salida al lacónico laberinto de la inseguridad. Educado en la consigna del trabajo y el deporte, bases de la formación salesiana y con un sólido complemento de la ciencia política dada en la Universidad, con más el respaldo democrático, podría afirmarse que el Gobernador tiene viento a favor. Pero eso solo no alcanza, se necesitan buenos y muchos tripulantes en la "nave" ejecutiva. Que grato sería que acudan en ayuda aquellos mendocinos de peso y reconocimiento social... ¡que los hay! (léase: Albino, Zizzias, Zapata Mercader, etc. y los jóvenes María Celeste, Diego Cargnelutti, Florencia Pereyra, María Ayala, etc.).

Veamos. La población no se siente segura no sólo porque una bala anónima le abrevie su existencia que -de suyo- es lo más grave. Hay factores exógenos y endógenos que hacen que esta sociedad sea insegura, por citas algunos: la monstruosa cantidad de armas legales e ilegales en la población; el narcotráfico, la escasa resocialización carcelaria; la falta de contención en la educación; la pobreza extrema como factótum de discriminación social; el desempleo y la precarización laboral; la violencia intrafamiliar; la corrupción de los poderes públicos; el hacinamiento habitacional; la falta de confianza en los poderes del Estado a cargo de la represión; la falta de políticas públicas que amparen a la niñez y adolescencia; una correcta y necesaria implementación de los derechos humanos, etc.

Hay un apotegma lapidario: "cuando se cierra la puerta de una fábrica se abre la puerta de una cárcel".

Por motivos diversos Mendoza históricamente se ha sumergido en crisis mucho más graves que la presente (terremotos, aluviones, guerras, etc.) y demás está decir que ha salido airosa.

Hace ya más de cuatro décadas atrás que el Estado mendocino decidió suicidarse en materia de prevención, por eso es hora que pongamos proa a un mundo con más trabajo, más viviendas, más igualdad, más salud... porque un mundo mejor es posible.

(*) Carlos Parma. Abogado, autor de numerosos libros jurídicos. Juez de Cámara (segunda instancia) en lo Penal de Menores en Mendoza.


Opiniones (8)
19 de junio de 2018 | 17:41
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19 de junio de 2018 | 17:41
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  1. alpino. Todo eso cuesta y mucho más de lo que hoy pagamos. ¿Quieren gastar más o quieren achicar el Estado? ¿Cuál es el discurso? No los entiendo. Ahhh, quieren gastar igual y tener un mejor servicio, bueno, el 5 de enero poné los zapatitos.
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  2. No podemos dejar de alabar la capacidad del doctor Parma, sin lugar a dudas una persona preocupada por el bien común!! Pero creo que se debe pensar en leyes más duras, en jueces para ágiles y más probos y en una policía respaldada por el poder político y educada para que actúe como debe!!!
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  3. hijodelsol.- Lo suyo es muy acertado, las dos posturas con correctas y complementarias, una para sacar del medio a los ratas irredimibles de hoy y la otra para evitar ratas a futuro (veinte años).- HOY hay que empezar a implementar las dos posturas SIMULTANEAMENTE, pero eso NO SE VA A HACER, solo tenemos los artificios, las buenas intenciones y las "voluntades politicas " de juguete, tan de juguete como las "politicas de estado".- Los politiqueros y sus mezquinos intereses, estan ocupados en otra cosa y NO VAN A COMBATIR a la delincuencia base de LA INDUSTRIA DEL DELITO, industria que les da de comer a muchos de ellos.-
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  4. hijodelsol. Es entendible tu posición pero muy primitiva. Los Estados y sus dirigentes están para hacer lo que se debe, no lo que le piden sectores sociales que, comprensiblemente, ven una dinámica social desde la óptica personal y actual, no general y atemporal. No es que debas cambiar tu opinión, al contrario, mantenela, sólo que debés acostumbrarte a que las decisiones de un Estado pasan por considerar un todo que en tu comentario no existe.
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  5. Muy buena la nota.- Habiendo escuchado y leído mucho de lo dicho y escrito por el Dr.C. Parma y también por el Gral. M. Fuentes, no puedo menos que compartir sus posturas en un todo.- También digo, que cuando los debates sobre la delincuencia (inseguridad es un eufemismo) toman tanta "altura académica", hay un punto donde se transforman en mera enunciación de "expresiones de deseo" Ej: inclusión, educación, contención social, reinserción, etc, etc.- cosas en las que TODOS estamos de acuerdo, pero que a la hora de la REALIDAD, son utopías, medias tintas, ineficiencias y falencias, que solucionadas, sin duda, mejoraran a largo plazo el problema de fondo.- Pero, saliendo de los debates en facultades, legislaturas y claustros mas prestigiosos, después de ser todos, lo mas "políticamente correctos" que pudimos, estan los ratas, "caño" en mano, dispuestos a ejecutarnos a su antojo, y a esos hay que reducirlos o matarlos en el mismo acto de agresión, y a estos ratas de hoy, no les cabe ni les sirve, ni lo quieren, NINGUNO de los puntos enunciado como la panacea o solución de fondo, enunciada hoy casi, como una expresión de deseo.-
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  6. Yo no estoy de acuerdo con el Dr. Parma, sus consejos no alcanzan para el presente ,. hAY QUE PONER UN REMEDIO TERMINAL, porque ya esta enquistada la droga y la delincuencia.- en todas partes, fundamentalmente en la juventud. Sigo sosteniendo que aca se tiene que imponer la pena de MUERTE para el que MATE, para el que VIOLE, para el que vendeDROGA y para el que SECUESTRE, porque ? , porque ellos te matan de una u otra forma, , ya estan acostumbrados,no hay remedio posible.Muchisimos años va a necesitar el gobierno y la sociedad para poner educacion ,estudios, deporte, pero es necesario un castigo severo , un castigo que cause miedo en el delito, que no permita a ningun abogado coimear a un Juez o a un comisario para sacar los delincuentes a la calle a delinquir nuevamente.-Ademas la carcel debe ser un lugar donde aprendan a trabajar, no a que tengan droga cigarrillos, ,telefono, colchones nuevos cuando los queman,sueldos y jubilacion. Ellos estan cumpliendo un castigo de la sociedad porque han cometido un delito , no estan de VACACIONES, se deben corregir y esto es trabajando.-Necesitamos no seguir viviendo entre rejas , volver a salir a la calle sin miedos y a cualquier hora, pero ahora no sabemos si volvemos a nuestra casa Dr. Parma.-
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  7. El Dr. Carlos Parma es un jurista de nivel internacional y por sobre todas las cosas un ser humano muy comprometido con la capacitación, por ello debe tenerse muy en cuenta sus palabras y consejos. Coincido plenamente con sus afirmaciones, y modestamente le agregaría la necesidad de volcar un mayor esfuerzo en la capacitación de todos los niveles ya que por mis treinta años de Policía he caminado muchas veces barrios de los más altos y bajos niveles y puertas adentro muchas veces la problemática tiene puntos en común que no coinciden con los ingresos familiares. Tambien capacitar a todos los agentes del estado (policías-asistentes sociales-personal judicial-municipal etc.), a veces no entender el problema o no darle una respuesta a tiempo puede ser desconocimiento en temas tan sensibles que nos llevan vidas, de lo cual no hay regreso. Apoyo el trabajo metódico y sistémico con mucho esfuerzo y perseverancia que está realizando el Ministerio de Seguridad y aunque la Policía de Mendoza es un elemento fundamental en la seguridad ciudadana, no es la única que debe actuar, aunque a veces es la única que está disponible las 24:00 hs. En criminología, hablamos de tres niveles de prevención comunitaria, general, sectorizada y particular, debemos trabajar en mucho en el primero, sin descuidar los otros, con inversiones que en definitiva no son gastos, sino que ahorra dinero luego al estado y evita lesiones graves o muertes. Sigamos confiando en la autoridad, el respeto y los valores éticos y morales, nuestro tarea comienza en casa, la escuela, el trabajo o el lugar donde nos convoquen a colaborar. Finalmente las universidades tienen un compromiso y valor importante en la problemática, ya que pueden aconsejar, evaluar, estudiar y proponer caminos a corto ,mediano y largo plazo sin connotación política para realizar estrategias conocidas como "Políticas de Estado". Por ello, escuchemos a los que saben como el Dr. Carlos Parma, nosotros sus alumnos aprendimos mucho en sus clases. Atte. Marcelo Javier FUENTES (Comisario Gral -retirado) Lic. en Seg.Ciudadana Mgter en Criminología.
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  8. Bien Dr. Parma. Vamos poniendo el ojo donde se debe. Pero le tengo que hacer una observación, pequeña si quiere, pero para sumar y consensuar. Es respecto al orden que le da a los factores exógenos que ud. bien señala como causa del problema. Ahí coloca en los 3 primeros lugares a "la monstruosa cantidad de armas legales e ilegales en la población; el narcotráfico, la escasa resocialización carcelaria..", y yo creo que, si bien son factores, no serían los principales como ud. deja entrever al colocarlos en primer lugar. ¿Por qué? Por comparativa simplemente, ya que USA tiene una mayor monstruosa cantidad de armas legales e ilegales en la población, tiene también muchísimo mayor narcotráfico que nosotros y por mucho nos supera con la escasa resocialización carcelaria. Lo mismo podría decir de varios países europeos. Sin embargo allí no tienen el grave problema de inseguridad que nosotros sí padecemos. Por lo tanto revise ud. ese orden de prioridades por favor. Claro que coincido con ud. en todo lo demás y sobre todo por algo muy, pero muy simple que de serlo se le escapa a casi todos y es que hay inseguridad simplemente porque no sabemos brindar seguridad, entendida ésta como certezas. Si bien en la vida no hay certezas permanentes, al menos debemos encontrar certezas temporarias que nos habiliten a caminar en busca del desarrollo personal. Esas certezas temporarias son familia, casa, educación, alimentación, trabajo, cultura y cuidado de la salud. Lo demás lo vamos desarrollando de a poco, pero esas certezas humanas básicas y temporarias, deben estar presentes en la vida de TODOS. Sin eso no hay posibilidad de cambiar nada.
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