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A pesar del entusiasmo, faltan US$1500 millones para reactivar Potasio

Aunque en el Ejecutivo son optimistas, pero la clave es conseguir un socio que ponga los recursos para poner a funcionar el yacimiento. Logran evitar la judicialización del conflicto.

En abril de este año, el Gobierno provincial salió a señalar que tenía un acuerdo con Vale para reactivar Potasio Río Colorado, pero ayer nuevamente se firmó otro acuerdo para poner en marcha el yacimiento. La explicación es que el primer anuncio fue más entusiasmo que realidad, ya que al día siguiente la minera informó en su portal web que sólo reactivaría con un socio capitalista de por medio.

Con ese antecedente, es importante tomar con prudencia lo que se firmó ayer en Buenos Aires, ya que si bien el Ejecutivo provincial logra un avance fundamental, como es evitar la judicialización de la relación con Vale, aún falta lo más importante para que el yacimiento de potasio en Malargüe se transforme en una realidad, es decir los recursos para ponerlo en marcha.

Según lo informado por el ministerio de Enrique Vaquié, firmaron un acuerdo donde se establece que la empresa Vale inicia inmediatamente los trabajos de reingeniería del proyecto para "achicarlo". El plazo máximo de entrega de los mismos es de 6 meses. En ese mismo sentido, el ministro dijo: "Después de tres años de paralización del yacimiento, encontramos un camino para que la mina empiece a producir. El compromiso de Vale, y también del Gobierno, es conseguir el capital para que el proyecto, que será redimensionado, pueda concretarse".

El Gobierno nacional busca reactivar el proyecto para que la mina entre en producción, pero sin tener en cuenta la infinidad de detalles técnicos. La visión que tienen, según se pudo saber ayer en el Foro de Inversiones y Negocios realizado en Buenos Aires, es que es más sencillo sumar socios si la mina está activa. 

La reingeniería que iniciará Vale no debería ser muy diferente a la anunciada en abril y que apuntaba a bajar la producción 4 millones de toneladas anuales a 1,3 millones. Para eso se necesitarían, como dijeron hace unos meses, 1.500 millones de dólares, cifra que por ahora no se sabe de dónde va a salir. Ese es el punto principal que llama a la prudencia, porque Vale no aportará esos recursos y no se ve aún en el horizonte un potencial socio y posterior comprador del proyecto.

Pasando en limpio, una cosa fundamental que cambió de lo que ya conocíamos y que publicamos en MDZ en agosto, (cuando señalamos los plazos que tenía la compañía con respecto a la concesión)  es que el Ejecutivo provincial tomó nota de lo que le señalaron en marzo de este año durante la PDAC de Canadá, cuando le destacaron la necesidad de evitar judicializar el tema de la concesión, porque eso podría sepultar completamente cualquier reactivación. Según informó el ministerio, este acuerdo permitiría que en cualquier caso, con o sin inversores, en dos años se podrá dar por terminado el acuerdo o renovar, según sea la realidad del momento.

El precio del potasio, la cuestión fundamental

En lo inmediato se realizará la reingeniería, un proceso fundamental en el que el Gobierno -gracias al acuerdo- estará encima de Vale para constatar que los números salgan sean reales y se defina cuánto se necesita para poder activar el proyecto con una escala menor. Sin embargo, un punto que juega en contra es el mismo factor que hizo que el proyecto se abandonara, el precio del potasio en el mercado internacional.

A pesar de las buenas intenciones, serán los números los que digan qué puede suceder. A la hora de mirar el precio no ha cambiado mucho en los últimos años. La tonelada está lejos de los U$S1.000 que valía cuando Vale compró el yacimiento malargüino y se mantiene en un rango entre los U$S250 y U$S300, lo que atenta contra la intención de producir. 

Sin embargo, los conocedores del proyecto -algunos ingenieros que participaron en el diseño original- señalan que si se hacen los ajustes podría llegar a ser factible con los U$S1.500 millones que se mencionaron en abril. Una cifra bastante menos que la original, pero que aún sigue siendo difícil de conseguir. Todo ya sin tren y con muchos camiones como opción para el transporte.

Ahora es cuestión de esperar primero los resultados de la reingeniería y luego los movimientos del mercado internacional y precio del mineral. Sin embargo, y aunque el Gobierno quisiera arrancar la explotación del yacimiento durante su gestión (y ojala así sea por el bien de la economía provincial), si esto no se da, por lo menos se evita la judicialización para retirar la concesión. Ese es un punto tan importante como activar la mina, ya que -desde una visión más estadista- cuida un bien provincial y mantiene su potencial listo para transformarlo en riqueza si el mercado tiene números favorables.

Este último no es menor, porque hay que recordar que llegar a la Justicia con una empresa como Vale y entrar a la discusión en tribunales, sumaría un problema más a la dificultad que implica conseguir los recursos para explotar Potasio Río Colorado. Mantendría años el yacimiento como un punto de discusión con su potencial secuestrado.

Opiniones (2)
25 de mayo de 2018 | 20:46
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25 de mayo de 2018 | 20:46
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  1. Como que faltan?????? Y los logros? Y las inversiones??? Y el blanqueo??? Y candela?????
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  2. no tienen idea. de qué judicialización hablan?? si la empresa no cumple con la concesión, en los tiempos previstos, se cae, y punto. Ninguna ju di cia li za ción. capishe???
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