opinión

Tractor (sin choferes ni sindicatos)

Cómo harán los sindicalistas para defender los derechos de los robots. No sabemos. Pero seguramente le encontrarán la vuelta. Campeones del ingenio sin demasiado genio.

Del inglés tractor y este del latín tractus. En latín medieval, tractor, "encargado de transportar el diezmo".

1. Relativo a la tracción. Vehículo tractor.

2. Máquina que produce tracción.

3. Vehículo automotor, con gran capacidad de tracción, que se emplea para arrastrar o tirar de aperos agrícolas, remolques, etc.

Una de las ideas de los publicistas del siglo pasado, puestos a encarar esa idea fascinante a la que llamamos futuro, era presentar una postal del "derrame" del capitalismo. Entonces veíamos en los folletos políticamente correctos de las Naciones Unidas que un país estaba en la buena senda a través de sus tractores surcando cualquier clase de suelo que diera alimentos. Es como la representación del progreso, según los publicistas, la pujanza, la fuerza de una patria.

Según esta iconografía, el paisaje era naturalmente deslumbrante (ya sabemos que la naturaleza garantiza ese estatus), y el tractor y su feliz conductor surgían como una señal de buenas nuevas. Felicitamos a los publicistas que idearon esta "idea" del futuro, de la mano del capitalismo blanco: si en los campos o llanuras oímos un tractor, legado de la Revolución Industrial, posiblemente creamos que eso es parte del alma de una nación o un país o una región.

Felicitamos y saludamos en cordial despedida a esta gente que resumió una época (aplausos, si quieren).


Ya en la formidable década y media de este siglo será imprescindible recurrir a otra iconografía. Sabemos lo caprichoso del futuro, una condición casi indispensable en nuestros días de confusión contemporánea. En cierto modo saludamos a esta fauna pero también le exigimos alguna nueva síntesis. Amigos: si no cambiamos, algo va a cambiarnos después. Y acaso esto nos demuestra la mínima posibilidad de "controlar" alguna cosa importante en este viaje, al que podemos llamar vida.

Ni siquiera el tractor, ese panorama, esa idea de superación, la sensación de la bonanza, es siquiera parecida a lo que conocemos.

Las marcas de CNH Industrial han desarrollado un concepto de tractor autónomo. Esto es: tecnología sin conductor. El fin es evidente: aumentar la precisión y la productividad.

El presente que es futuro descoloca, claro. Y más o menos ese es el mejor secreto de una noción de tiempo que se impone ante la maquinaria humana. Esta clase de tractores pueden trabajar ininterrumpidamente, sin personal, con monitorización de datos en tiempo real, y hasta responder de forma automática a los fenómenos meteorológicos.

¿Necesitamos sindicatos de robots? 

¿Qué cobertura podemos ofrecerle a estas máquinas según la visión clásica pero perimida en la actual defensa del trabajador? 

Estoy seguro que en un par de años se arma este sindicato, con dirigentes más próximos a la Revolución Industrial que a la Digital. Incluso imagino carteles en la vía pública: 

Lo dijo Eva, protección a los robots frente al imperialismo traidor".


No me jodan para afiliarme, señores. No quiero oírlos. Es bastante deprimente esa cartera de servicios delante de sucesos que, lo dije antes, si no cambiamos, algo va a cambiarnos después. Y no es justamente esa confabulación universal de la infamia agrupada en los call centers.

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La agricultura de precisión y la automatización de los vehículos están adquiriendo cada vez mayor importancia para satisfacer la necesidad de una agricultura más eficiente, rentable y sostenible. Claro que en los periodos clave del año las labores agrícolas todavía requieren pasar largas jornadas en el campo (para solaz de nuestros sindicalistas conchabados).

En esta instancia hay que decir que el grupo de innovación de CNH Industrial ha desarrollado tecnología pionera en un tractor autónomo. Claramente el remplazo humano se enfoca en aumentar la producción y la productividad de forma sostenible, aprovechando al máximo las condiciones climáticas y del suelo, así como la mano de obra disponible.

No quiero morirme sin ver un desfile de tractores sin conductores en la insoportable caravana anual de la Vendimia. Sería compartir el sueño profético de escritores como Phillip Dick o Isaasc Asimov. Si muero antes es culpa de la "dictadura" ejercida por mi tocayo, el señor presidente (queda en actas).

El guiado automático y el sistema telemático ya están disponibles en los tractores actuales. Y no solo eso: la tecnología autónoma permite alcanzar un nivel superior. La idea de lo "superior" no suena hitlerista, sino que da proximidad a progreso (atentos, publicistas).

Los prototipos de tractores se han configurado en dos versiones distintas. Estas ofrecen la posibilidad de utilizar la tecnología autónoma para eliminar completamente la necesidad de un operador en la cabina. No tenemos más choferes en la idea de progreso. Estos bólidos mantienen la cabina para ofrecer flexibilidad operativa, permitiendo la intervención humana tradicional en el transporte por carretera y en tareas que actualmente no resultan adecuadas para la automatización. El modo autónomo se activa cuando se llevan a cabo tareas compatibles. En ambos formatos, los vehículos pueden integrarse perfectamente en las flotas existentes y, además de la tecnología sin conductor, utilizan los modelos convencionales de motor, transmisión, chasis y acoplamientos de aperos.

No sé cuánto de negocio ofrece esta clase de innovación a los sindicalistas. Tampoco entiendo qué sería la derecha o la izquierda en este asunto, puestos a pensar en un casete al que se le acaba la cinta.

El proceso de funcionamiento de estos tractores comienza con la introducción de mapas de los límites del campo en el sistema y el uso de un software integrado de planificación de trayectos para trazar los recorridos más eficientes para los vehículos. Una vez finalizado el trazado, el usuario puede elegir un trabajo en un menú previamente programado seleccionando el vehículo, eligiendo el campo y poniendo a trabajar el tractor en la tarea correspondiente, todo ello en una secuencia de poco más de 30 segundos en total.

Es posible monitorear y controlar el vehículo con un ordenador o una interfaz para tableta portátil capaces de mostrar tres pantallas operativas. Esto permite a los usuarios acceder a los datos siempre que lo necesiten. Permite inspeccionar lugares tan dispares en el propio hogar, si alguien se lo propone.

Estas tecnologías autónomas han sido diseñadas de tal modo que, en el futuro, puedan ser perfeccionadas y permitir su aplicación en toda la gama de equipos de una flota agrícola moderna. Esto podría incluir toda la gama de tractores, equipos de recolección y vehículos de apoyo.

Es imposible finalizar esta noticia sin recomendar con cierta devoción la serie "Mr robot".

De alguna manera el futuro ha llegado antes para incomodar un toque más al presente.

Mientras, muchos otros y no tan muchos siguen en el pasado, como si el pasado nos salvara de alguna cosa misteriosa. Finalizo con Eva Perón, en medio de robots y tractores sin conductores: "La patria no es patrimonio de ninguna fuerza. La patria es el pueblo y nada puede sobreponerse al pueblo sin que corran peligro la libertad y la justicia".

Opiniones (1)
27 de mayo de 2018 | 09:51
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27 de mayo de 2018 | 09:51
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  1. Decir que llegó una industria con robots sin choferes y sin sindicatos, lo ví en el primer Terminator( 1985). O sea que novedad, la nota no trae; tecnología vs. desocupación es viejo. Pero también va a su trabajo, amigo periodista. Los medios producen contenidos para múltiples plataformas donde tienen más participación un programador de contenidos que un periodista. Les interesa más una noticia que va a ser leída en un Smartphone que en otro sistema. Todo ello para saber más sobre las notas publicadas, cuántas vistas tiene, desde qué dispositivo se ve, cuánto tiempo se quedo el lector en la página y los comentarios que hicieron con el fin de aportar consejos para su mejora comercial. El medio se mantiene ahora través de la venta de publicidad, pero el mayor porcentaje de sus ganancias las obtiene de sus propios lectores a través de un modelo de socios que pagan suscripciones. Claro, los socios no son las pautas oficiales (política) sino de los lectores que se asocian y le marcan el contenido. Así es que, flaco repensá los artículos, tu profesión y sobretodo los contenidos con prejuicios. Saludos
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