opinión

Solazo

El sol es una de las apuestas más serias, pese a los eclipses (mentales). Argentina podría ser potencia y modificar su matriz productiva. Mendoza, también. ¿Portezuelo del viento?

 Del latín solāris.

1. Perteneciente o relativo al sol. Rayos solares.

2. Aumentativo de sol.

Tiene 33 años. Y una familia que llegó a la Argentina desde El Líbano. Es uno de los emprendedores más innovadores, de la mano de su empresa Energe. Alexis Atem, que de él se trata, va convenciendo como Moisés en el desierto: el sol puede darnos una energía extra, sin irse tanto al futuro y más bien entrometido en el presente.

"Es como un poco inevitable que el mundo hoy tienda a utilizar energías renovables. Y las empresas petroleras se están transformando en empresas proveedoras de energía. Están entrando en el negocio de la energía renovable. Así que yo creo que más que competencia van a terminar siendo aliadas", explica.

Atem

"Hoy en Argentina cuando usamos energía, casi el 70% de las veces estamos quemando algo para generarla. El 30% viene de fuentes renovables: generación hidroeléctrica, ya que el porcentaje eólico todavía es muy pequeño. Y tenemos la parte nuclear, con un 10 %. La energía en sí mueve mucho dinero. Y hoy se ha concentrado en empresas bastante grandes, que no generan mucho empleo. Las energías renovables lo que han traído es un acceso un poco más democrático al sector. Y la generación de empleos verdes", dice Atem.

Su empresa es la que se está encargando de "solarizar" la Casa Rosada, en un gesto más que simbólico: mientras atravesamos una crisis energética (insólita y retrógrada), las antenas oficiales tienden a mirar el sol como fuente de generación de electricidad.

Se trata de un cambio cultural en procura de un nuevo paradigma: el petróleo ha sustentado buena parte de la economía del siglo XX, pero no podrá hacerlo en el actual, ni por asomo, ni siquiera en la mitad de su incidencia económica. ¿Qué hacemos? 

Alexis es más que optimista: "El crecimiento en gran parte se sustenta por una demanda doméstica, de usuarios que empiezan a cambiar su forma de pensar y de ver las cosas. Y por el otro, de empresas que empiezan a apostar a energías renovables, especialmente por la seguridad en el suministro y porque buscan garantizar los valores de la energía".

Solar energia


Argentina posee una muy reciente Ley de Energías Renovables, que estipula que el 8% de la energía eléctrica consumida en 2017 deberá ser provista por las llamadas fuentes renovables. Esta ley es clave para desarrollar industrias alternativas, como la que representa la energía solar. El porcentaje que impone la ley es ambicioso: estiman llegar al 20% para 2025. Además de los buenos enunciados, la norma ha dispuesto de fuertes incentivos económicos, tributarios y regulatorios para desarrollar la energía verde.

Atem es bastante claro: "Insisto: apostando a la energía renovable es uno quien fija el valor de su energía. Y puede congelar ese costo. De acá a 30 años podés saber perfectamente cuánto vas a pagar. Son ventajas que tiene la utilización de estas energías".

Una curiosidad argentina en el rubro es la encarada por la empresa de producción agropecuaria Adeco Agro, con tierras productivas y plantas industriales en Argentina, Brasil y Uruguay. Ellos están desarrollando un sustituto a la nafta en la generación de gas. Y ya están experimentando a partir de la bosta del ganado. No todo lo que huele mal es malo.

Energia sol


El 5 de septiembre se conocerán los oferentes de una licitación para empresas que puedan producir mil megas. Juan Bosch, presidente de Saesa, calcula que este negocio supone una inversión entre 1500 y 1800 millones de dólares. "La nueva política en materia de renovables subirá a la Argentina al tren de los países que mejoran la inserción de energías verdes en su matriz, cuidando el medio ambiente y desarrollando una industria local fuerte y dinámica, con miles de puestos de trabajo", asegura Bosch. En el sector privado de las energía renovables el cálculo de inversión es de alrededor de 1200 millones de dólares. 

La creación de un Fondo Fiduciario de Energías Renovables por $ 12.000 millones destinados a financiar los proyectos de generación que contemplen la venta de energías no contaminantes es una oportunidad histórica para Argentina. Mendoza no debería desaprovechar esta instancia.

Vuelvo a Atem: "Todo el oeste argentino, desde La Quiaca hasta Neuquén, en la zona de la cordillera, está dentro de 1 de las 7 mejores zonas del mundo en lo que se refiere a radiación solar. Para que nos demos una idea: hacer una instalación solar, similar a la que podríamos tener acá, en Inglaterra o en Alemania, saldría 2 o 3 veces más de lo que nos cuesta acá", detalla.

Mendoza tiene una suerte que no tienen otros lugares: centros de investigación con mucha trayectoria y empresas que trabajan en este tema. "Nosotros hemos desarrollado una red de 40 proveedores, una red, un cluster solar para proveer a las necesidades de todo tipo. Y después a nivel público se está empezando a avanzar también en algunas medidas que son concretas. Desde hace muy poquito, por ejemplo, podemos inyectar energía eléctrica a la red, que eso no se podía hacer. Y durante el día, si vos no estás en tu casa, podés inyectar esa energía que te sobra a la red y a la noche lo tomás. Entonces, es una red un poco más inteligente", desliza.

Nosotros en Mendoza queremos hacer una mega-represa: Portezuelo del Viento. Considero que está bien, nos hace falta. Pero si tomamos hoy la decisión de empezar a construirla, tal vez vamos a empezar a generar energía dentro de 5, 6, o 10 años, si sale todo bien. Con las energías renovables, en cambio, podés empezar a generar energía a partir de mañana.


Y en un sentido más estratégico, el joven ingeniero no duda un minuto en dar un consejo que debería ser más que atendido por los que deben gobernar con visión de futuro.

"Nosotros en Mendoza queremos hacer una mega-represa: Portezuelo del Viento. Considero que está bien, nos hace falta. Pero si tomamos hoy la decisión de empezar a construirla, tal vez vamos a empezar a generar energía dentro de 5, 6, o 10 años, si sale todo bien. Con las energías renovables, en cambio, podés empezar a generar energía a partir de mañana. Y de acá a 10 años ya tenés la misma potencia que hipotéticamente tendríamos con esa central grande, como sería Portezuelo del Viento".

La sutil diferencia entre soleados y asoleados, amigos.

 

Opiniones (1)
19 de abril de 2018 | 07:52
2
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19 de abril de 2018 | 07:52
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. La sutil diferencia entre construir la mega-represa y por ende el mega-distribuidor de energía es que así sigue todo el mundo dependiendo; a diferencia de las renovables, en cambio, que otorgan gran autonomía e independencia a cada usuario. Capici?...
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