opinión

Un Estado transparente y sustentable con trabajadores idóneos y respetados

Un Estado transparente y sustentable con trabajadores idóneos y respetados

 En solo unos días, la Legislatura y el Gobierno Provincial han dado dos señales que hablan del cambio cultural que experimenta Mendoza.

En la Casa de las Leyes, en el Senado dimos media sanción a la ratificación de un acuerdo paritario entre el Estado Provincial y los trabajadores de Casinos. Un acuerdo que había sido rubricado por la gestión de Francisco Pérez bajo condiciones desventajosas para la provincia, con promesas incumplibles para los trabajadores. Fue revisado, excluyendo cláusulas, de manera de hacerlo sustentable a lo largo del tiempo y previsible para ambas partes.

A su vez, en la esfera del Ejecutivo, se realizaron exámenes de concurso para puestos de jerarquía en el Ministerio de Cultura, una práctica sana y transparente que se pone en funcionamiento por primera vez en 33 años de democracia.

Alguien podría decir, ¿qué tiene que ver un decreto refrendado en la Legislatura con un concurso sustanciado en el Poder Ejecutivo? La respuesta es contundente: mucho.

Mendoza viene de uno de los procesos políticos más oscuros en materia de recursos humanos.

Primero, con compromisos de no acrecentar la planta de trabajadores del Estado, que fueron legalmente establecidos y sistemáticamente violados.

Segundo, con negociaciones entre un gobierno provincial políticamente débil y gremios estructuralmente fuertes, que redundaron en acuerdos incumplibles y bajo condiciones muchas veces lacerantes para los intereses de los mendocinos.

Tercero, y sin desmerecer a ningún trabajador del Estado mendocino, se experimentó una situación paradojal: mientras que las limitaciones legales para incorporar trabajadores se esgrimían cuando hacían falta recursos humanos en áreas sensibles que requerían idoneidad técnica o profesional, se obviaban cuando se trataba de incorporar colaboradores políticos cuya principal cualidad era la afinidad ideológica o la utilidad electoral, más que las capacidades que podrían ofrecer desde el Estado a los mendocinos.

Este combo se materializó en un Estado que terminó el año 2015 en condiciones presupuestarias de insostenibilidad y administrativas de pavorosa ineficacia.

Las dos medidas cristalizadas esta semana, apuntan al corazón de este problema. Implican por un lado, establecer condiciones justas y cumplibles en la relación entre el Estado y sus trabajadores y, en segundo lugar, incorporar trabajadores bajo dos condiciones fundamentales: idoneidad técnica o profesional y respeto de los parámetros de transparencia en el método de selección.

El cambio en Mendoza no tiene que ver exclusivamente con lo político, de hecho, la alternancia es una sola de las aristas del cambio necesario. El cambio tiene que ver también con perfilar un esquema productivo que ponga énfasis en la agregación de valor y el emprededorismo, y con un Estado que preste servicios, garantice derechos y ejerza controles con eficacia, transparencia y sostenibilidad.

Este cambio cultural que necesita Mendoza, ha dado dos pasos gigantes esta semana. Tal vez no sean las noticias más rutilantes, seguramente en las calles no se habla de esto, pero tengo la convicción de que son las dos grandes noticias de estos días: el Estado vuelve a establecer criterios justos y cumplibles para proteger a sus trabajadores e inicia un proceso que pronto deberá ser la regla, el ingreso de funcionarios idóneos de manera transparente a un Estado financieramente sano, socialmente sensible e institucionalmente moderno.

Opiniones (3)
20 de junio de 2018 | 03:19
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20 de junio de 2018 | 03:19
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  1. Me parece bien, pero no creo que lo mismo se haga en otras provincias y mucho menos en la Nación.
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  2. Transparente y sustentable también deberían ser las Cámaras de Diputados y Senadores de la Provincia como así mismo idóneos y honestos sus asesores. La bendita y siempre postergada reforma del estado debería también las reelecciones y enroques de bancas a los legisladores. Y por supuesto una rendición de cuentas como corresponde. Los invito a ser transparentes y sustentables también a ustedes. "haz lo que yo digo pero........
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  3. nada mas que mirar dentro de vialidad provincial para ver claramente lo expresado ut-supra, el que ingresó como puntero político con la gestión anterior se quedó, todos los ñoquis que ingresaron politicamente se quedaron y fueron "nombrados". CON LOS NUEVOS CACIQUES LA COSA NO CAMBIA MUCHO, ALGUNOS INGRESARON PERO NO SE VEN (:::), SOLO DESEO QUE NO COBREN ESTANDO EN SUS DOMICILIOS. los visibles son secretarios/as, personas de su confianza como es lógico. lo que no es lógico que cada uno que se va, deja enquistada las personas de confianza, y así se agranda la administración, sin concursos y encima con la complicidad de un sindicato que pondera dentro de vialidad, y baraja posiciones muy fuerte en cada administración que pasa, hace 30 años estan enquistados y son los que manejan los hilos y destino vial, por eso es que estamos tan mal!!!!
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