opinión

Puja por derechos: en busca del equilibrio

Puja por derechos: en busca del equilibrio

 El título de la nota tiende más a llamar la atención de los políticos, ya que el respeto a la Constitución, a los Tratados Internacionales y a las Leyes de la Nación debe ser el principio rector de nuestros actos. El sistema republicano y de división de poderes nos exige un compromiso que debemos respetar.

Así es como repasaremos el comportamiento de nuestros gobernantes en los últimos tiempos en relación al respeto por la división de poderes y las resoluciones judiciales.

Cuando el corralito financiero, los ahorristas salieron a la calle por sus dólares y recurrieron a la justicia para que su derecho de propiedad le fuera reconocido.
Los jubilados también recurrieron y recurren a la justicia para que se le reajusten sus haberes.

Los consumidores también buscaron refugio en la justicia ante el aumento de las tarifas de los servicios públicos.

En estos casos la justicia atendió las presentaciones pero en todos los casos el Poder Ejecutivo de turno se molestó de las decisiones judiciales.

La respuesta del Poder Ejecutivo siempre fue presionar sobre el Poder Judicial, presión que se traducía desde las simples críticas a las decisiones judiciales, o lo que es más grave, NO ACATAR ESTAS DECISIONES.

La desobediencia a las órdenes judiciales ha caracterizado al Poder Ejecutivo.
De esto no se salva ninguno de los gobiernos que hemos tenido en los últimos años de esta joven democracia.

Ni los socialdemócratas, ni los neoliberales, conservadores, progresistas, socialistas, desarrollistas y los que como quieran llamarse, ninguno respetó ni respeta la justicia.

Hasta la fecha no se observa un cambio en este sentido, y la falta de respeto a las órdenes judiciales se advierte en todo momento.

Los ejemplos están a la vista, en todos los tiempos, la resistencia a cumplir con las órdenes de devolver los dólares hasta el punto de apañar al sistema bancario, o el no cumplir con las sentencias de liquidación y pago de las sentencias de reajustes de haberes de los jubilados y hoy en permitir que las empresas distribuidoras de gas no cumplan con las sentencias judiciales o confundan a los consumidores, generando incertidumbre y desazón pasible de reparación económica.

A las ONG o profesionales que en cada momento defendieron estas posturas, se los discriminó de distintas formas. Recuerdo que en un tiempo se atacó la defensa de derechos como "la industria del juicio", "caranchos", "progre", y podríamos seguir con muchos otros adjetivos descalificativos.

También molesta cuando el Poder Ejecutivo recibe órdenes judiciales respecto al cese de violencia contra mujeres empleadas del estado, y más aún cuando los denunciados por esa violencia son funcionarios o magistrados. 

Llama la atención como se confunden las ideas y como es más fácil calificar a la gente según lo que se defienda.

Si estoy encontra del tarifazo estoy contra del gobierno y soy "k", pero si le pido al gobierno que aplique una política liberal y permita a quien desee en invertir en proyectos energéticos, pudiendo ser productores y distribuidores de energía, seguro que miran para otro lado. 

¿Por qué en muchos países europeos un particular puede generar energía eólica, solar, etc. para su uso particular y el excedente entregarlo al sistema obteniendo un crédito?

¿Por qué acá no podemos?

Qué negocio estamos protegiendo, esto parece lo mismo cuando defendemos al patriarcado, al machismo y nos escudamos en adjetivos calificativos.

Si estamos ante una crisis energética, no demos más vueltas y dejemos de armar negocios para unos pocos y permitamos que todos puedan acceder a energías alternativas. ¿Por qué no dejan hacer?

De quien es propiedad el término "derechos humanos".

La Revolución Francesa, desde lo político marcó ideas o conceptos como el de libertad, de fraternidad y de igualdad, y especialmente a la idea de separación de poderes del Estado.

Uno de los acontecimientos con mayor alcance de esta revolución fue la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano. 

La primera vez que se proclamaron los derechos del hombre fue en los Estados Unidos (Declaración de Derechos de Virginia en 1776 y Constitución de los Estados Unidos en 1787), la revolución de los derechos humanos es un fenómeno puramente europeo. 

La Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano de la Francia de 1789 sirvió de base e inspiración a todas las declaraciones del siglo XIX como del siglo XX.

En esta declaración no se menciona a las mujeres ni hace referencia a la esclavitud. 

La esclavitud fue abolida por la Convención Nacional en febrero de 1794. 

En 1791, por la militancia de Olympe de Gouges se proclamó la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, y por medio de este documento no oficial las mujeres entraron en la historia de los derechos humanos.

La Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana es uno de los primeros documentos históricos que propone la emancipación femenina en el sentido de la igualdad de derechos o la equiparación jurídica y legal de las mujeres en relación a los varones.

Los principios de esos tiempos eran, libertad, propiedad, seguridad y resistencia a la opresión.

Sin dudas principios del ideario liberal, pero quien hoy hable de derechos humanos, seguro que por ignorancia o por mal intención será calificado de "progre", "zurdo", y todo vale para no cumplir con la ley y menos acatar una orden judicial.

Parece que el término "derechos humanos" perteneciera a un solo sector político y parece que hay políticas que no pueden coexistir. Así es como en algunos sectores del poder se ataca al sector que molesta, de uno u otro lugar.

Ocuparse de lo económico, de las finanzas, del presupuesto, no es ni debe ser estar en contra de lo social, de los derechos humanos, de la seguridad social. Tampoco a la inversa.

No es simpático lo que hacen quienes manejan las cuentas, y aparece como más simpático lo que hacen quienes están en las áreas sociales. 

Unos y otros deben saber que son necesarios y ser inteligentes para saber que hay enemigos que no desean el triunfo de unos ni de otros. 

Estos enemigos son los que crean las diferencias, los que difaman y desprestigian, los que adjetivizan y descalifican.

Frente a todo esto, quien nos gobierna debe tener presente un principio fundamental... LA EQUIDAD!!!!

Equidad es equilibrio y es lo que muchas veces falta, y lo más difícil de cumplir.
Equidad no es igualdad, se dice que ésta es una función correctiva del derecho para no sacrificar la justicia. 

No suplanta a la ley pero es su complemento, esto es desde lo jurídico.

Desde lo político la equidad es la igualdad económica y de oportunidades para todos en el proceso de desarrollo de un país, es acá donde se enfrentan las ideologías, dependiendo de cómo nos inclinemos para lograr el crecimiento, pero este no es el motivo de esta nota.

Los planificadores de la economía tienen que optar entre la equidad y el crecimiento como objetivos prioritarios. 

Encontrar el equilibrio significará el éxito o no de una gestión, armonizar entre las dos posturas es un desafío.

EL DESAFIO

Se advierte para este segundo semestre una puja por los derechos tanto a nivel nacional como a nivel provincial.

Aunque ambos gobiernos pertenecen a un mismo frente electoral, no hay dudas de que a nivel provincial la composición de este frente es distinta. 

Posiblemente el ejemplo cercano de la concertación chilena sirve para que el Gobernador pueda mantener un equilibrio entra las fuerzas que integran este frente. Esto también requiere el llevar adelante políticas que hacen a lograr el equilibrio presupuestario, que tienen que ver con la distribución de los recursos, con políticas sociales que atiendan problemas de los sectores más desprotegidos o que requieren de mayor atención. 

La educación, la salud, la seguridad son temas que no deben quedar fuera de agenda, y dentro de estos temas la visión de respeto a los derechos humanos debe tener una prioridad.

Para cada tema el Gobernador tiene aliados con mayor o menor compromiso en estos temas, y mejor manejo de los mismos. 

Es evidente que esta composición le ha permitido avanzar sin tener que recurrir a tener que pedir perdón por errores de gestión, lo que lo diferencia del orden nacional.

En este semestre es muy posible que sea inevitable comparar la conducción de la política nacional con la provincial.

No hay dudas también que frente a decisiones que no puede manejar un mandatario provincial, debe contar con esquemas de contingencia social y personas comprometidas con este tipo de políticas. Esto es como ser equilibrista con o sin red.

A fin de año, tiempo de rendición de cuentas, podremos opinar.

Cosas por hacer: Mayor cumplimiento con la ley de violencia de género que permite el proceso verbal y actuado en todos los fueros. 

Parece que al Señor Gobernador no le han avisado que ya existe el procedimiento verbal y actuado para estos temas, y que no necesita buscarlo en una reforma, ya podría ponerlo en práctica. (personalmente lo he probado en el fuero civil, y le garantizo que funciona). Que cualquier juez puede intervenir en las medidas de protección que permite esta ley, tanto que hasta la propia ley menciona a los Jueces de Paz, que luego de esta primera intervención deriven las causas a los tribunales competentes.

Que la ley 26.485 le permitiría actuar en temas de seguridad tan amplios como la "trata". 

Sabe nuestro Poder Ejecutivo que cuenta con una Ley Nacional de orden público que le permitiría dar apoyatura a su política de seguridad.

Los alcances de esta norma y las posibilidades de desarrollo que tiene son desconocidas por la mayoría de los operadores jurídicos.

Como esta norma viene a defender el derecho de la mujer, de los niños, niñas y adolescentes a tener una vida sin violencia, seguramente ha sido y es menospreciada por muchos, no siendo motivo de interés, no se la ha estudiado.
Otra gran deuda es el patrocinio gratuito preferentemente especializado en violencia de género, este compromiso lo asumió el gobierno nacional y el provincial.

La asistencia a las víctimas de violencia de género es un deber del Estado, y nada tiene que ver con la asistencia a las víctimas que provee el Ministerio de Seguridad, otra vez tendrían que leer la ley para saber de qué atención se habla en ella, y que hoy no se presta.

No se puede tener todo, pero si se puede empezar a recorrer el camino correcto, y de esto si DEBERAN RENDIR CUENTA NUESTROS GOBERNANTES.

Opiniones (1)
25 de mayo de 2018 | 14:55
2
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25 de mayo de 2018 | 14:55
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  1. ......"un principio fundamental... LA EQUIDAD!!!!". Estimada Jacky, exactamente este principio es el que esta ausente en la pretendida justicia asociada al derecho penal argentino de hoy.- Los traficantes y mercaderes de los DDHH, han bastardeado los mismos haciéndolos patrimonio exclusivo de los "ratas", no por una cuestión de principios teóricos" (a los L.Farrajoli), sino por una cuestión netamente pecuniaria, los DDHH son un gran negocio (ver Palermo en Mza.).- ,La Declaración de los DDHH tiene su origen en la declaración de deberes y derechos del ciudadano, refrendadado por la CIDH, lo que ocurre, y una vez mas en su nota, es que solo se habla de derechos y NUNCA de deberes.- Desde la ética (griega, no la romana que rige nuestro derecho) solo pueden exigir sus derechos aquellos que cumplan con sus deberes.- El derecho penal, que no tiene NADA QUE VER CON LA JUSTICIA penal, prescinde desde su espíritu de origen, de los conceptos etimológicos y morales básicos de la JUSTICIA.- Solo si el enorme aparato cuasi inútil del derecho y los hombres y mujeres que lo integran, puede tan siquiera arrimarse a la JUSTICIA, podrán decirse parte de la Justicia, hoy, solo son parte del derecho y nada mas que eso y a veces, muchas veces, ni siquiera eso.- Como es el caso de la violencia de género y la protección a sus víctimas.- Muy buena la nota.-
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