Deportes
En foco

Los Jaguares y Los Pumas debilitaron fortalezas del rugby argentino

El scrum argentino, reconocido en todo el mundo y bastión de tantos triunfos memorables, ha disminuido su poder notablemente.

Los jugadores de ambos planteles son casi los mismos, aunque participan en torneos muy diferentes. El súper rugby es un espectáculo deportivo, con jugadores de alto nivel, show previo con porristas incluidas, juego de luces y música durante la transición de una formación a otra. 

No tiene la tensión de los partidos o torneos tradicionales de los seleccionados nacionales, ni el juego estratégico y posicional que éstos ofrecen, aunque tiene ritmo intenso y juego desplegado constante, lo que produce resultados abultados.

Con estas diferencias apuntadas, entre varias otras, en ambas competiciones, los principios fundamentales del juego no han cambiado y son prioritarios. Y tanto Los Pumas como Los Jaguares han disminuido fortalezas tradicionales e importantísimas del rugby nacional.

El scrum argentino, reconocido en todo el mundo y bastión de tantos triunfos memorables, ha disminuido su poder notablemente. Errores técnicos en la forma de ligarse los jugadores, colocación de los pies en forma despareja, espaldas dobladas y terceras líneas sueltos muchas veces, concluyen en una formación débil, fábrica de infracciones y de imposibilidad de ataques efectivos. 

Y hay una situación extra que agrava la posible solución de los errores. Agustín Creevy, hooker y excelente capitán y jugador, es parte importante del problema, porque comete muchos errores técnicos en la formación. El scrum mejora ostensiblemente cuando Julián Montoya reemplaza al capitán. Y el ejemplo más claro fue el último partido de Jaguares contra Lions.

Soluciones de fondo e improrrogables debe tomar el entrenador Hourcade para recuperar la calidad que siempre tuvo el scrum argentino. Y deben comenzar por la aplicación de la mejor técnica en su formación.

Defensa y tackle: otra de las grandes banderas de los bravos Pumas de siempre, se han convertido en otra debilidad manifiesta de Jaguares y Pumas actuales. Descartados el coraje y la actitud que permanecen intactos, la desorganización defensiva, la lentitud en la reposición, la técnica de tackle imperfecta (no cerrar los brazos al tacklear) y la falta de concentración suman inconvenientes que convierten el sistema defensivo en una gran oportunidad para los adversarios. Esto quedó demostrado en los varios resultados negativos abultados que recibieron Los Jaguares y en la goleada propinada por Francia a Argentina en el último test match, jugado en Tucumán.

Finalizó la actuación de Jaguares con saldo negativo en su primera incursión. Pero están próximos el Championship y la ventana europea con partidos muy duros para Los Pumas. Un desafío inmediato e inevitable para recuperar las banderas históricas de los jugadores y equipos argentinos. Scrum, tackle y presión. Con el vigor físico y actitud de los jugadores actuales, recuperando las banderas tradicionales , nuevamente veremos actuaciones memorables de nuestros rugbiers que llenarán de orgullo al deporte entero nacional.

Opiniones (5)
18 de junio de 2018 | 09:40
6
ERROR
18 de junio de 2018 | 09:40
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Ojo, creo que es injusto lo del scrum por que los otros equipos han progresado tambien, es cierto que tienen que coordinar mejor el preempuje; Creevy estaba terminando muy cansado, por que practicamente jugo todos los partidos todos los minutos; si hay que corregir la falta de presión, reposicionamiento y tacle que eso si era marca registrada de Los Pumas
    5
  2. No sé quién es el nostalgico que escribe, pero calculo que debe tener cincuenta años. Se acuerda del scrum que era MAS O MENOS BUENO, pero no recuerda que los antiguos forwards eran lentos y torpes y que el scrum solo sirve para empezar un juego como una patada, pero no más que eso. Yo prefiero un scrum medianamente bueno o bueno como el de ahora y no un scrum como los de antes porque nos comiámos cuarenta puntos con cualquier equipo. En esas épocas del "buen scrum" es que se creó la frase de la "derrota digna". La realidad es que el scrum es lo mejor que se puede tener y no han perdido nada. Todos tienen la misma técnica porque es la elite del rugby, con la diferencia que algunos países siempre han tenido jugadores más grandes y pesados. ¿O me van a decir que en los 80 y 90 el scrum argentino se llevaba a los all blacks? Nunca pasó. Además es obvio que iba a pasar esto de que los demás emparejarían el nivel porque hookers talentosos como Patricio Noriega o Mario Ledesma que entrenaron el scrum para la selección de Australia y ahora andan por todo el mundo haciendo lo mismo. Dejen de criticar que el scrum está bien, el pibe Montoya es bueno, pero en juego abierto no juega mucho, el line lo tira como mi vieja y ni recupera pelotas como hace Creevy que sabe mucho de eso porque en su club jugaba de ocho. En fin, no me parece para nada el análisis básico de la nota. Quizás por ser tan básico es que nadie firma. Ponen MDZ y nada más. Saludos a todos
    4
  3. Muy bueno el análisis, es necesaria la autocrítica mas con cuestiones que son evidentes tanto a los periodistas como a los espectadores, sin embargo no parecen tan evidentes ni a Pérez ni a Hourcade. La defensa ha sido flojísima durante todo el Superrugby con algunas excepciones, lo mismo el scrum. Muchos partidos se han visto sobrepasados desde lo físico perdiendo siempre en el contacto
    3
  4. Creo que el artículo hace un análisis estático, histórico y hasta diría nostálgico, de un juego que es dinámico.
    2
  5. Un aspecto a tener en cuenta: el nivel y el tipo de competición. La"NBA" del rugby mundial: me hago una pregunta: ¿que ocurriría con los mejores seleccionados del mundo de basquet si los ponés a jugar en la NBA? arriesgo una respetuosa respuesta: no pasan la fase regular. Que pasa si a Chile, Colombia, Gales, EEUU, Francia y hasta Portugal los ponés a jugar contra el Barcelona, el R. Madrid, A. Madrid, M. City, PSG, Juventus, Bayer... arriesgo más: les iría muy mal.El tipo de competencia a que estuvieron sometidos ha sido inédito, contra franquícias experimentadas, que han ido y vuelto aprendiendo y mejorando desde hace décadas en un medio profesionalizado en los paises más competitivos. El rugby tiene otros valores y busca otros resultados, aun en la alta competencia. Es verdad que se ganaron pocos partidos, y también es verdad que por muy poco no pudieron ganarse otros tantos, y que el derecho de piso se notó en los arbitrajes. Y que el juego tuvo déficits, pero la transición del la era Hourcade hacia un rugby moderno y dinámico se acentuó con Perez: hay un punto de no retorno y, aun con errores, se sigue el mismo camino. Ojo, lo que la nota indica como debilidad es mejorable y tal vez sea donde haya que poner el mayor esfuerzo. Pero ni todo bien ni todo mal.
    1