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A corazón abierto

Mientras la AFA se incendia y la Selección no se completa para los JJOO, aún quedan pibes que quieren dejar la vida por la celeste y blanca.

A corazón abierto

"De morirme no tenía miedo. Pero de lo que sí tenía cagazo era de no poder volver a jugar a la pelota". Con tan sólo 19 años a Ángel Correa le detectaron un quiste en uno de sus ventrículos cuando se realizaba la revisión médica para ser transferido al Atlético de Madrid y por eso debieron operarlo.

En Nueva York, con toda una vida por delante, Correa fue sometido a una cirugía a corazón abierto. De sólo escuchar el nombre de la intervención uno se estremece. Y este pibe también estaba asustado, pero jamás pensó que su vida estuviese en riesgo. Tenía miedo de "no poder volver a jugar a la pelota".

La operación fue exitosa, Correa se recuperó y siete meses después ya estaba nuevamente en las canchas. Su pase al Atlético de Madrid se concretó y hoy es una de las figuras de la Selección olímpica.

Sigue siendo un pibe, se lo ve tímido ante las cámaras, pero el ex delantero de San Lorenzo maduró lo suficiente para plantarse ante la cúpula del Colchonero y tomar la decisión de competir en Río 2016, mientras Olarticoechea hace malabares para armar el equipo ya que los clubes no prestan a los jugadores.

Las noticias del último mes giraron siempre en torno a "tal o cual club no cederá a Fulano para los Juegos". Y el ejemplo de Correa abre los interrogantes. ¿Hasta qué punto los jugadores pueden decidir sobre ir o no a la Selección? ¿Están atados de pies y manos o prefieren no jugársela por la celeste y blanca?

Hasta el día de hoy me llaman del Atlético para que vaya a hacer la pretemporada, pero sigo firme acá. Había dado mi palabra que iba a estar en los Juegos Olímpicos".

Correa sigue hablando desde el corazón, desde el potrero. Es jugador de uno de los clubes más importantes del planeta, en una Liga súper profesional, tiene todo para perder compitiendo en los Juegos pero él ni lo piensa: "Todo el mundo me dice estás loco, cómo te vas a quedar ahora en medio del quilombo que hay en la AFA, y yo pienso que están locos los demás, los que no quieren venir".

"¿Te gustaría ser el capitán de este equipo?", le pregunta el periodista de TyC Sports al crack rosarino. "Sería un orgullo, algo único", responde con una sonrisa tímida.

Angelito siembra una semillita de esperanza. En un deporte que ya es una industria multimillonaria, todavía hay pibes que, a pesar de ser estrellas, te resumen su sentimiento hacia el fútbol en una sola frase que dice mucho más de lo que aparenta: "Jugar a la pelota".

"Desde los cinco años, que arranqué a jugar, uno lo único que quiere es estar en la Selección argentina", revela Correa.

A corazón abierto.


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16 de agosto de 2018 | 20:46
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16 de agosto de 2018 | 20:46
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