opinión

¿La tercera revolución industrial?

¿La tercera revolución industrial?

 "El aumento dramático y sostenido de dispositivos inteligentes interconectados a través de Internet está acelerando la tercera revolución industrial."

Este 2016 transcurre con una marcada tendencia de crecimiento de la industria del software, que está haciendo inteligentes una variedad de dispositivos cada vez más amplia. Este fenómeno, está sentando las bases para abrir nuevas y valiosas fuentes de ingresos para la industria basada en la Internet de las Cosas.

Los fabricantes de dispositivos están trabajando, fuertemente, en innovar y desarrollar nuevos modelos de negocio con el objetivo de hacerlos rentable e intentando monetizar toda la potencialidad que la evolución del software le está dando a sus dispositivos para, finalmente, concretar en buenos negocios las posibilidades que brinda la conectividad de dispositivos a través de Internet.

En este contexto, se espera que los fabricantes de dispositivos inteligentes hagan un giro para convertirse en compañías centradas principalmente en el desarrollo de software para que sus productos y servicios se potencien con las experiencias de los dos mundos: hardware y software.

Cada vez más, el valor de los dispositivos físicos estará definido por las funcionalidades del software que traigan embebido en su interior para que, en definitiva, los haga más inteligentes y ayuden a su gestión y uso de una manera más sencilla e intuitiva para el común de las personas. Es decir, el valor de los dispositivos físicos estará definido por el software incorporado en su interior o el software de control que ayude a la gestión de activos físicos para que impulsen a las organizaciones a reducir costos de fabricación, mejoren su eficiencia operativa y propicien la innovación a los efectos que, en definitiva, generen y capten nuevas fuentes de ingresos.

Los fabricantes ya se han dado cuenta del enorme potencial financiero de la Internet de las Cosas. (IoT de Internet of Things).

Los dispositivos inteligentes conectados a Internet apalancan los procesos de innovación y el contacto directo con clientes, sirviendo de combustible para la nueva revolución industrial, aunque esta tendencia debe ser acelerada para que sea lo suficientemente atractiva a nuevas inversiones y la maduración de una industria que aún está en pañales.

Los dispositivos de última generación aún están lejos de desarrollar todo su potencial en términos de captar mayores ganancias. Por ese motivo, los fabricantes están haciendo un giro más agresivo a nuevos modelos de negocios asociados con la monetización del software que llevan embebido poniendo presión a sus áreas de desarrollo para incrementar la potencia y funcionalidades de sus dispositivos inteligentes conectados a internet.

Entre estas nuevas opciones de negocio, las compañías están enfocadas en vender sus productos como servicios, es decir transformar sus dispositivos en unidades de servicios que aseguren flujos de caja continuos.

A medida que los fabricantes de la IoT buscan profundizar y desarrollar nuevas relaciones con sus clientes, una meta clave será convertirse más estratégicos y necesarios proveyendo soluciones a medida que resuelvan las crecientes demandas y necesidades de estos. Los servicios serán un elemento crítico en la venta de sus productos y soluciones integrales.

Por ejemplo, los fabricantes de dispositivos médicos están desarrollando funcionalidades basadas en el análisis de grandes volúmenes de datos para realizar mejores diagnósticos basados en la segmentación geográfica, socio económica o características étnicas de un universo de población especifico. Como así también, los fabricantes de automóviles equiparan sus unidades con funcionalidades de software y actualizaciones que estarán disponibles on line y podrán ser habilitadas o no de acuerdo a las opciones que el cliente prefiera, necesite y, obviamente, haya comprado.

Es dichos escenarios, los fabricantes podrán tomar la decisión estratégica de vender estas opciones de software como adicionales o incluirlas en sus dispositivos como valor agregado sin costo.

Si hablamos de software y de dispositivos conectados a Internet, aumenta dramáticamente la posibilidad de ataques informáticos, incrementando en consecuencia, la presión sobre los fabricantes de dispositivos para centrarse en la prevención de ataques cibernéticos o, llegado el caso, en su solución.

En la actualidad, se presta mucha atención a las potenciales amenazas de seguridad que enfrentan los dispositivos conectados a Internet, desde Smart TV, con capacidad de ver y escuchar, a los vehículos. A medida que aumenten los dispositivos vulnerados por ataques, mayor será la inversión en blindar dichos productos y servicios a prueba de balas, tanto para prevenir la piratería como para remediarla rápidamente en caso que un ataque haya logrado vulnerar su objetivo.

Los fabricantes necesitarán adoptar medidas que impidan cualquier manipulación del software, deberán monitorear que sus dispositivos estén actualizados con las últimas versiones para reducir sus niveles de exposición y proveer sitios seguros a sus clientes para acceder a las últimas versiones de software y soporte técnico ante incidentes.

La tendencia es que el aumento de dispositivos conectados a Internet alimentará la tercera revolución industrial.

La primera revolución industrial, marcó el comienzo de una transformación global en los medios de producción con la transición del trabajo manual a la automatización impulsada por la maquina a vapor.

La segunda revolución industrial se aceleró impulsada por el crecimiento de los ferrocarriles, el hierro y la producción masiva de acero, la automatización de la fabricación, el uso de la energía en sus distintas formas y las comunicaciones eléctricas.

Con el desarrollo de hardware gestionado por aplicaciones y con la evolución del software embebido en dispositivos y, por otro lado, la posibilidad de monetizar las funcionalidades y características de dichos dispositivos a través del licenciamiento de software, los fabricantes tienen en sus manos soluciones inteligentes a la medida de sus clientes con capacidad de generar un abanico enorme de nuevas oportunidades de negocio y nuevos ingresos.

Con la interconexión de estos dispositivos inteligentes a través de Internet se está acelerando la tercera revolución industrial, activando nuevos servicios, soluciones y acceso a grandes volúmenes de información en torno a cada activo industrial y de consumo diario.

(*) Fernando Castillejo, es Licenciado en Sistemas y Computación con postgrados en Ingeniería de Sistemas, Informática estratégica y Gestión de Proyectos. Es experto en gestión de informática corporativa con más de 20 años de experiencia en cargos gerenciales en empresas multinacionales de vitivinicultura, petróleo, banca, servicios públicos y energía.