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¿Apropiarse el Bicentenario o hacerlo propio?

¿Apropiarse el Bicentenario o hacerlo propio?

  Yo creo que no fueron. No estuvieron ahí para verlo en persona y por eso se perdieron algunas cosas. Se perdieron a las familias sacándose fotos y a los niños alimentando con pasto un guanaco de cartón. A la gente que dilucidaba si el cóndor lo habíamos sacado para poner uno nuevo y también a los que se desayunaban que el portón desde siempre tenía este coronamiento alado. Se perdieron a los turistas anglosajones, tratando de entender por qué habíamos hecho un “caballo tan desproporcionado” y al perro que le ladraba a un puma de cartón.

Y definitivamente tampoco los vi ahí montando. No los vi largas horas diseñando cada animal autóctono y generando planos de los modelos. No los vi en las dos semanas enteras que pasamos cortando 200 kg de cartón a mano, o colocando más de dos mil precintos. No estuvieron cuando noche gélida nos encontró atando y cortando, subiendo y bajando para que todo quedara como lo habíamos imaginado.

Portones villavicencio cóndor

La cuestión es que criticar demanda mucho menos esfuerzo que hacer, y que –lamentablemente- una opinión mala trasciende más que mil buenas.

Quizás esto sucede porque aún no se ha popularizado el valor que tiene este tipo de publicidad, o cómo funciona. En un mundo cada vez más tecnificado y globalizado, el arte ha pasado a ocupar un lugar primordial a la hora de destacar una marca. Esto significa que más y más empresas apelan al valor estético a la hora de vender sus productos. Por citar un ejemplo local y actual, la marca de fibras y marcadores Edding hace su campaña en redes mostrando obras que grandes ilustradores pueden crear con sus productos. Por mes, eligen un ilustrador argentino contemporáneo y muestran su arte vinculándolo –naturalmente- con sus productos. Además, invitan a otras personas a participar y seguir “creando” y compartir en las redes sus propios trabajos hechos con marcadores Edding.

Causó sorpresa el fin de semana, durante los festejos por el Bicentenario, la aparición de una intervención artística justo en el camino de la celebración oficial y en los Portones del Parque, por parte de Villavicencio. Primero fue la crítica, luego la aclaración y ahora, la explicación de la responsable de la obra, que reproducimos abajo íntegramente. Arriba, el video que muestra cómo se trabajó.

¿Apropiarse el Bicentenario o hacerlo propio?

Algunos pueden pensar que es una manera de “prostituir el arte”, pero también podemos leer una situación donde todos ganan. Gana Edding, sin dudas, porque me acuerdo de su marca. Pero también ganan los ilustradores locales porque se les paga por su trabajo y se les da visibilidad. Ganamos nosotros como cultura porque conocemos más de lo que hacen nuestros artistas contemporáneos y también por esa sutil invitación a que más personas exploren su potencial artístico. Y por último, gana la economía regional, que está generando valor a partir de un recurso intangible e inagotable: la creatividad.

Por otra parte, las intervenciones urbanas no son tan frecuentes en Mendoza y quizás por eso algunas personas no están habituadas a las mismas. Resulta, que parte de la gracia o picardía de estas instalaciones, es modificar momentáneamente un hito instalado en el colectivo social. ¿Por qué si no, “se robarían” la punta del obelisco o “esconderían” la pirámide del Louvre? Es arte. Y como arte nos sirve para mostrar de una nueva manera aquello que, quizás por estar siempre estático, empieza a hacerse invisible. Lejos de ser un insulto al patrimonio, es una manera indirecta de llamar a la reflexión y hacer que la gente nuevamente tome consciencia de su espacio.

Como verán, todo fue pensado primeramente desde un marco conceptual y diseñado con un fin específico. Igualmente, sabemos que nuestro trabajo combina dos elementos que suelen no ser comprendidos por todos: arte e innovación.

Como realizadores de la puesta #VillaBicentenario, estamos muy orgullosos de los resultados de la instalación y la recepción del público. Desde Nodo 39 FabLab agradecemos el espacio que se nos dio desde el área de Industrias Creativas de la Secretaría de Cultura para poder mostrar nuestra labor y a todos los que nos apoyaron durante el desarrollo.

Y para los que no fueron, para los que no pudieron estar, les dejamos este video así pueden saber de qué trató.


Arq. Florencia André Bosshardt

Socia Fundadora de Nodo 39 FabLab

Opiniones (2)
22 de junio de 2018 | 02:44
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22 de junio de 2018 | 02:44
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  1. Todo esto decíselo al contador Marcelo Japaz del Ministerio de Economía que fue quien lo denunció en su facebook y después lo borró. Un miembro del mismo gobierno que a ustedes les dio permiso
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  2. Capaz no era el lugar adecuado, y mucho mendocino cerrado se encargó de resaltarlo; pero me pareció una puesta muy interesante, distinta. No creo que sea tanto como para tildarlo de 'porquería de adorno' como he leído en algunos espacios, cada uno de los pliegues de cartón debe estar milimétricamente calculado y debe haber sido todo un bardo armarlo, entonces tremendo descalificativo me parece exagerado. Sí me parece que podrían haber estudiado un poco más la relación de la intervención con el portón.
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