opinión

¡Extra, extra! Ahora vamos por la soberanía

A 200 años de la declaración de independencia los periodistas consolidamos nuestro derecho a informar, pero el desafío pendiente es el de empoderar al pueblo.

¡Extra, extra! Ahora vamos por la soberanía

Con la inmediatez de las redes y las noticias de último segundo como atizadero de un debate político-ciudadano sin precedentes, la convención de Tucumán en la que hace 200 años se firmó la independencia nacional se vería hoy como una cumbre elitista firmada por la aristocracia entre gallos y medianoche.

La información -tal vez la más poderosa de las armas, descubriríamos con el tiempo- circulaba en carreta y a cuentagotas, por lo que pasaron meses hasta que las noticias de Tucumán se hicieron eco en los rincones de la incipiente nación Argentina y los detalles dejaron al descubierto lo que podría considerarse la primera "grieta" por la disputa sobre quiénes deberían tomar las riendas del país.

Sin embargo, como todo hecho político, debe leerse en su propio contexto y no con el diario del lunes, digamos. Por eso, aquel visceral “seamos libres y lo demás no importa” del Gral. San Martín lava las culpas de los posibles errores en los cimientos de la patria para avanzar en los detalles.

Liberados de las cadenas de la corona comenzamos a recorrer un camino de aprendizaje con pasajes de sombras y sangre, entre proscripciones y dictaduras. Los medios de comunicación comenzaron fundarse y los periodistas, a formarse. Del “fusilado” Walsh al “Vamos ganando” de Malvinas, celebramos cuando echamos luz para el ciudadano en los recovecos del poder e hicimos (y hacemos) nuestra mea culpa cuando fallamos. Al menos redacciones adentro.

La prensa ejerce su pleno derecho a informar; el gran desafío es ahora pasar de mediar o masticar las noticias para avanzar a un empoderamiento pleno del ciudadano. 

"El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes, y el honor de éstos se interesa en que todos conozcan la execración con quien miran aquellas reservas y misterios inventados por el poder para cubrir sus delitos", escribía Mariano Moreno en aquella fundacional Gazeta de Buenos Ayres. Hoy, 200 años después, los periodistas ejercemos nuestra tarea con pleno derecho a informar, aunque el gran desafío es ahora pasar de mediar o masticar las noticias para avanzar a una empoderamiento pleno del ciudadano, único titular de la información.

La revolución de las redes y de la circulación 2.0 parece haber puesto el caballo por delante de la carreta ya que mientras nunca antes había sido tan sencillo poner en marcha un medio de difusión masiva, gobiernos y periodistas perdemos de vista el fin principal de la universalización de la información que es promover la acción ciudadana para controlar al poder. Cada vez más plataformas ofrecen, a través de internet, atajos a los medios de comunicación tradicionales para lograr voz y voto en decisiones a todo nivel.

Conquistada (y consolidada) nuestra independencia vamos ahora, entonces, por nuestra soberanía ciudadana.


Opiniones (2)
24 de mayo de 2018 | 00:32
3
ERROR
24 de mayo de 2018 | 00:32
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Algo positivo. Para la gente que quiere tener opinión propia es ideal. Para los que les gusta ser llevados de la nariz sigan leyendo diarios.
    2
  2. Muy cierto lo que dice la nota. Es más me atrevo a decir que la gente comparte y denuncia más gracias a las redes sociales que no tienen limites: pueden bajar o subir politicos por ejemplo. Internet es muy democrática y libre y cambió, aunque algunos politicos no se hayan dado cuenta (cristina y su troupe entre otros), la forma de hacer politica y de tener llegada a la gente. Hoy el 75% de Argentina maneja internet y redes sociales en celulares. Es revolucionario. Las noticias vuelan ...
    1