opinión

Actores

Darío Lopérfido explica el "mayor fraude en la historia audiovisual". Le contestan sin oírlo. Cristina Banegas, entre otros. La farsa del que se hace el sordo: lamentable "tearto" de nuestros días.

Del latín actor, -ōris; la forma f., del latín tardío actrix, -īcis.

1. m. y f. Persona que interpreta un papel en una obra teatral, cinematográfica, radiofónica o televisiva.

2. m. y f. coloq. Persona que exagera o finge.

3. m. y f. Participante en una acción o suceso.

Cuando pienso en actor o actriz me pongo en la piel de la segunda acepción, la coloquial de la Real Academia: "que exagera o finge". Luego pienso y quedo a merced de colosos del métier, como Laurence Olivier, Marcello Mastroianni, Sean Penn, Julio Chávez, Alfredo Alcón, Susan Sarandon, Gwyneth Paltrow, Vanessa Redgrave, Norma Aleandro, Cipe Lincovsky.

La noción de actor no cambió demasiado para mí, inclusive con varios de ellos psicotizados o narcotizados por las mieles del kirchnerismo. Los artistas suelen ser los primeros encandilados, tanto como los primeros en advertir el futuro. Me pasa con Fito Páez: puedo escuchar sus canciones (no todas) sin prejuicios, pese a que crea que piensa como los gorilas que dice combatir. Todos tenemos derecho a pensar del otro intentando, mínimo, respeto. Sería un grave perjuicio -cultural pero también humano- invalidar el trabajo de aquellos que no piensan parecido a uno. Esa es la que va, aunque no haya ido mucho en los últimos años.

He sido criado así, en un amplio marco que desafía hasta mis propios prejuicios o límites. Es una buena cosa que me ha enseñado nuestra democracia. Puedo citar pintores, científicos, economistas, diputados, lejos de mis ideas y, sin embargo, los admiro. Quizá por eso, ante tanto atropello totalitario, ante tanto fanatismo dislocado, tanta locura disfrazada de pasión, quedo, en principio, atónito. Luego reacciono. Para bien o para mal. Entre las dos opciones, la que va, según los tiempos, es la que embebo desde 1983 (tenía 13 años) a esta parte. Y esto es: apertura y respeto, más atención con el diferente y buena educación (hasta para irse en medio de una película insoportable). 

A veces es difícil ser Gandhi o Lennon, pero, en definitiva, el combo se completa con lo que canta con hermosura celestial Gustavo Cerati: "Tarda en llegar, y, al final, al final, hay recompensa".


Loperfido

Darío Lopérfido es el secretario de Cultura de Buenos Aires y tiene a su cargo, además, el Teatro Colón. Su tarea en este tramo de gestión, frente al Colón, es como la de los mediocampistas que no llegan al gol pero que roban todas las pelotas a los contrarios. No luce, no es espectacular, en el peor sentido del término, pero es una labor profunda, de largo aliento. 

Se ha propuesto y con bastante éxito abrir el mayor teatro del país a nuevos públicos, ampliarlo en toda su dimensión, para incluir, en general, a marginados de esa expresión, o bien fuera de esa maquinaria. Al contrario de lo que quiso o quiere hacer allí "la élite", como lo define el propio Lopérfido.

Ayer, en el programa radial de Luis Majul, se prestó a una charla muy franca, diría que casi militante sobre sus objetivos y sus logros. En 10 minutos ofreció un panorama cultural, más allá del Colón. Vale la pena oírlo. En medio del reportaje y ante una pregunta, el funcionario respondió acerca de lo que considera "el mayor fraude en la historia audiovisual argentina"

Y comenzó a relatar un modus operandi. Julio De Vido, siempre en el medio (sobrevolando como los cometas), disponía de un presupuesto para este sector. Discrecional, sin control, a la marchanta. Quien debía controlar estos fondos era la mujer del propio Julio De Vido, que, parece, estaba ocupada con otros asuntos: regentear una productora con la mujer de Guillermo Moreno (a Dios rogando y con el mazo dando).

Para no explicar lo que dijo Lopérfido este es el audio de un sistema que, vaya vaya, estaba también podrido. Y que utilizó millonarios fondos para, increíblemente, producir contenidos que nunca se emitieron. Pero vamos al móvil 1:    


Ayer mismo, luego de esta entrevista, a la siesta y en otra radio (AM 750), en el programa de Claudio Villaruel y Bernarda Llorente, recogieron el guante que había lanzado Lopérfido. Pero me temo que no lo oyeron o lo oyeron cortado o cazaron una frase, apenas. Villaruel sonó como afectado por el descalabro de Julio De Vido (mencionó que había recibido 3 subsidios) y creyó oportuno defender la conciencia de los actores. Para ello intervino la actriz y directora Cristina Banegas.

Cristina banegas

Para Banegas, según su testimonio, Lopérfido es poco menos que Lucifer. Y es la derecha, sin duda. No hay que defender a Lopérfido aquí, digo. Ni tampoco confundir "derecha" con "derecho". En los casi 15 minutos de entrevista, poco se esclareció sobre los dichos del funcionario. Sí fue parte del temario el siguiente relato (diríamos epitafio o haiku, a esta altura): hay persecución política. "Lopérfido es un miserable, realmente una mala persona, pérfido", subrayó.  

Eso sí, al final, Banegas, luego de señalar el eje del mal nuclear centrado en el jefe cultural del FMI en Argentina (por poco), difundió uno de sus trabajos actuales: ser parte del Plan Federal de Teatro del Cervantes (el cual, obviamente, debe ser orquestado por los últimos jerarcas nazis infiltrados del PRO). 

Adelante móvil 2, con la respuesta a preguntas que ningún funcionario realizó:

No es tan sorprendente que los llamados actores o artistas K hoy puedan decir lo que piensan e incluso participar de proyectos bajo los auspicios de un gobierno al que han defenestrado desde la salida de la señora Kirchner. Es normal. Al menos en mi universo. Tampoco es extraño que, pese a esta condición, puedan continuar con sus diatribas y pensamientos políticos. También lo entiendo como lo más lógico. Lo que sí es medio gracioso es que se crean perseguidos por poderes oscuros, como si la gente en este país tuviera tiempo para organizar terribles razzias en lo cultural o en lo mediático.

Me parece horrible tener que recordar que fue en 1925 cuando el Estado asumió la responsabilidad del financiamiento del Teatro Colón. Nacieron así  la Orquesta, el Coro y el Ballet. Fue bajo la presidencia democrática de Marcelo Torcuato de Alvear, quien también fundó una institución que lo protegiera, la Casa del Teatro.

Anoto la referencia porque los que piensan como Banegas, de un modo u otro, apoyaron la construcción de un centro cultural, no desde cero sino reutilizando uno de los edificios más preciados del país, que tuvo un costo tan exagerado como absurdo: nos salió como si hubiéramos fundado unos 20 Centro Pompidou en Paris.  Un sainete.

Cuando se rumoreó que las nuevas autoridades deseaban modificar el nombre de este lugar creí que era un error, un asunto innecesario. Al fin y al cabo, pensé, lo más preciado es que funcione, que se convirtiera en espacio de avanzada. Nuestra cultura requiere de un edificio así. Hoy, revisando los dicho de laderos del ex presidente y conociendo la trama paralela de su gestión, pienso como Cristina Banegas: 

Es una falta de respeto a los artistas de este país que el ex El Palacio de Correos y Telecomunicaciones lleve el nombre de Néstor Kirchner.


Sobran nombres para su refundación: Arturo Jauretche, Julio Cortázar, Antonio Berni. Y no está tan mal, después de todo, que Néstor Kirchner sea el nombre de terminales de colectivos o de plazas. La cultura y las artes, nada que ver.

 



Opiniones (3)
24 de mayo de 2018 | 02:14
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24 de mayo de 2018 | 02:14
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  1. No hay un solo lugar que no se toque y aparezca la mugre. Lo peor es que hay algunos, como el comentario nro. 2, que aún siguen machacando con que el gobierno más corrupto de la historia, es una construcción de Magneto y Clarín. Como si la realidad no le pegara en la cara. Que fue el proyecto nacional y popular?, un relato bastardeado por fascistas corruptos que querían una sola voz, que nadie podía cuestionar sin caer en la figura del traidor, destituyente, apátrida. Me causa gracia el señor cuando habla de que lo discriminan por pensar distinto, muy buen chiste.
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  2. MUY BUENA LA NOTA!!!..... pero tengo mis reservas respecto al enfoque de la misma. Se vincula un acto de posible corrupción por los vínculos entre funcionarios ( pertenezco etc. etc.) , con el símbolo de una etapa pasada que "para muchos argentinos fue mas que buena", sino la mejor de los últimos 30 años de democracia, teniendo en cuenta los procesos vividos en los gobiernos anteriores tambien con nombres y apellidos, IPERINFLACION AFONSIN, PRIVATIZACIONES MENEM, HELICÓPTERO DE LA RUA. Año 2001 caótico y un nuevo ciclo que se avecinaba,...como dijo una diva de la TV "Se vino el zurdaje" y nacio un nuevo odio en la argentina concebido en el vientre de la actual derecha PRO , también con nombre y apellido IMPERIO CLARIN MAÑETO Y COMPAÑIA . Los cuales hoy quieren oscurecer aquel proyecto NACIONAL Y POPULAR con la difusión de actos de corrupción y descalificaciones de todo tipo ( no quiero minimizar con esto, el flagelo de corrupción) que no pertenece a un solo color político y empresario, también la corrupción tiene MUCHOS NOMBRES Y APELLIDOS de todas las épocas e idiologias etc. etc.. Pero volviendo al tema cultura, no se que harán estos empre-funcionarios PRO, pero todavía estamos esperando, sin que nos discriminen por pensar distinto.......SALUDOS Y GRACIAS POR DARME LA POSIBILIDAD DE EXPRESARME... "El sur también existe"
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  3. No dejaron nada en pie estos muchachos..!! Obra Publica, Futbol para Todos, Cultura, .. en fin
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