opinión

¿Por qué destituyeron a Illia?

¿Por qué destituyeron a Illia?

El 28 de junio de 1966 un golpe militar derrocó al entonces presidente Arturo Illia. Lo que siguió fue un régimen militar de orientación tecnocrática, que no se puso plazos ni limitaciones, y que fue recibido con los brazos abiertos por la CGT, la Sociedad Rural y los grandes empresarios.

¿Cuáles fueron las causas de la interrupción del orden institucional?

El gobierno de Illia se mostró respetuoso de la institucionalidad democrática, en particular del rol del Congreso y de las libertades civiles. Pero no dejó de enfrentar a los poderes concentrados. Por ejemplo, sancionó una ley de medicamentos que fue un duro golpe a los intereses de las empresas farmacéuticas y sancionó una ley de Salario Mínimo, Vital y Móvil que el empresariado no vio con buenos ojos. Además, anuló los contratos con petroleras extranjeras impulsando la explotación de dicho recurso por parte del Estado, y procuró modificar el régimen sindical garantizando la representación de las minorías en las direcciones de los gremios, algo que el sindicalismo peronista no le perdonó.

Suele pensarse que hubo en el golpe motivaciones dadas por la situación económica. Pero no es el caso, pues en los años de Illia el PBI alcanzó un crecimiento cercano al 8% anual, con crecimiento del empleo y la producción industrial, y se percibía un clima general de bonanza económica. La oposición gremial no se vinculaba por entonces a reinvindicaciones salariales o laborales sino a motivos políticos e ideológicos.

La relación con los partidos políticos fue compleja, pues en el clima de faccionalismo reinante la iniciativa del partido de gobierno no lograba fácilmente consensos y su posición era minoritaria. La división de la UCR, que venía desde 1956, y la interna de los sectores del peronismo complicaban aún más el panorama. Asimismo, Illia padeció el obstruccionismo parlamentario –incluso se llegó a frenar el proyecto de presupuesto para 1966, donde se proyectaba mayor financiamiento educativo-. A nivel político, todo el espectro político peronista cuestionó desde el principio su legitimidad para gobernar porque accedió al poder en unas elecciones donde el peronismo había sido proscripto.

Señala en historiador César Tcach1 que el golpe a Illia tuvo múltiples causas, siendo el rol tutelar que cumplían las Fuerzas Armadas en la vida política y la situación del peronismo las de mayor peso. Asimismo destaca cómo el gobierno de Estados Unidos ya tenía conocimiento del golpe por medio del general Alsogaray, e incluso se sabía que el sindicalismo vandorista lo apoyaría.

Sin dudas el accionar de los militares fue fundamental en la articulación de los intereses y actores que terminaron provocando la caída del gobierno democrático. La división interna entre “azules” y “colorados” puede explicarse por distintos motivos, pero principalmente por la diferente concepción sobre el lugar que debía ocupar el peronismo en la vida política. Por otro lado, algunos sectores militares se encontraban ya imbuidos por los planteos de la Doctrina de Seguridad Nacional, que pregonaba la necesidad de alcanzar el desarrollo y perseguir las ideologías extrañas al “ser nacional”, para evitar tanto como el retorno del peronismo al poder como el enraizamiento del comunismo en el país, cuyas señales de alarma ya se venían dando con las tomas de fábricas y universidades. En estos años comenzó a prender la idea de que la subversión era un “enemigo interno” a eliminar por cualquier medio y que sería la justificación ideológica del terrorismo de Estado que caracterizó a la dictadura de Videla.

Respecto del gobierno de Illia, existían divergencias entre los propios militares, pues algunos entendían que no era conveniente continuar con la tarea tutelar que implicaba legitimar las políticas que llevaban adelante los partidos políticos considerados “democráticos”, y los sometía a la acusación de distorsionar las prácticas democráticas y a una profunda fragmentación interna. Por otro lado, en su alineamiento a nivel internacional procuraban facilitar la intervención de Estados Unidos en Centroamérica, con lo cual la negativa de Illia a enviar tropas a Santo Domingo provocó un enfrentamiento entre el presidente y los altos jefes de las Fuerzas Armadas, que terminó con la renuncia de Onganía a su cargo de Comandante de Ejército. Fue reemplazado por el general Pistarini, que mantuvo la línea de su antecesor y en su discurso en la conmemoración del día del Ejército (29 de mayo de 1966) se animó a hablar frente al propio Illia del vacío de poder que a su entender reinaba en la Argentina.

Sin dudas fue clave también el rol de la prensa, y de periodistas como Mariano Grondona o Jacobo Timerman, quienes a través de sus publicaciones favorecieron la idea de que el gobierno de Illia era ineficaz y de que en su lugar era preferible un nuevo régimen político. La caricatura de una tortuga con que se asoció en los medios gráficos al Presidente tuvo una amplia eficacia a nivel social, desprestigiando ampliamente su imagen. A ello se sumó la falta de una política comunicacional del gobierno, pues Illia entendía que la propaganda gubernamental de los actos de gobierno tenía reminiscencias fascistas. La politóloga Catalina Smulovitz señala que se construyó en torno a Illia una imagen de ineficacia que respondía al hecho de que las acciones del gobierno y las respuestas a los problemas percibidos por la sociedad no se adecuaban a los resultados específicos esperados2.

La cuestión de fondo fue, como sucedió en la mayoría de los golpes de nuestra historia, la crítica de algunos sectores y de parte de la prensa a la ineficacia de la democracia y al rol que los partidos políticos venían cumpliendo en ella. Pero además se propagó en este caso la ilusión de una reforma del sistema político con la que se buscaba el reemplazo de la dirigencia política por una elite de técnicos, militares y empresarios que –superando las falencias de la democracia- traerían eficiencia y nos llevarían al “primer mundo”. La promesa ilusoria de que los tecnócratas vendrían a dar solución a los males de la Argentina mostró ser, como tantas otras, una farsa. En los años que siguieron Argentina entró en una espiral de violencia y faccionalismo que perjudicó gravemente la convivencia política, el progreso económico y el desempeño institucional. Y con ello al derrotero de la democracia.

El mayor legado de Illia para la historia fue su honradez, su profunda convicción democrática y su respeto por la legalidad y las instituciones democráticas. A cincuenta años de aquel golpe que lo expulsó del sillón de Rivadavia, persiste en el recuerdo de muchos argentinos la imagen de aquel sencillo médico rural con vocación política que supo dar ejemplo de que en Argentina la política es un servicio público que honra a quien lo ejerce, y no una forma de enriquecimiento personal o un escenario para las vanidades o el exitismo individual.

Andrés Abraham – Profesor de Historia UNCuyo

1 Tcach, César y Rodríguez, Celso. Arturo Illia: un sueño breve - El rol del peronismo y de los Estados Unidos en el golpe militar de 1966. Buenos Aires, Edhasa, 2006.



2 Smulovitz, Catalina. La Eficacia como Crítica y Utopía. Notas Sobre la Caída de Illia. En: Desarrollo Económico. Revista de Ciencias Sociales, Vol. 33, N° 131, 1993.



Opiniones (12)
18 de agosto de 2018 | 08:02
13
ERROR
18 de agosto de 2018 | 08:02
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. CON EL DR. ARTURO ILLIA, ASÍ COMO EL MURIÓ, FALLECIERON TODOS LOS VALORES PARA ARGENTINA. NUNCA MAS SEREMOS IGUALES A ESA ÉPOCA. LA PALABRA HONESTIDAD, DESPUÉS DE DERROCAMIENTO, SE EXTINGUIÓ DE NUESTRAS VIDAS Y EL DICCIONARIO. LOS MILITARES, GOBERNANDO, ES COMO OBSEQUIARLE UNA AMETRALLADORA A UN MONO. LOS PERONISTAS, NO SON NI BUENOS, NI MALOS, SON INCORREGIBLES. INFELIZMENTE, MUY LAMENTABLE. ASÍ ESTAMOS.
    12
  2. Illia cometió el error de tocar los intereses de algunas multinacionales, principalmente las de los medicamentos. El Medico y Probo como pocos políticos , No era como los actuales dirigentes que tiene la UCR. Totalmente distinto. Verdadero progresista. Sanz, Cobos y muchos mas serían para él una catastrofe nacional. Resulta que ahora los de la UCR son re conchetos y huecos. La UCR nunca fue un partido conservador
    11
  3. estilojuanpa y galloclaudio, resulta difícil creer que haya tipos tan pelotudos como Uds. No tienen idea de la historia, no tienen idea de lo que significa la honestidad. por favor LEAN!!!! No pasen vergüenza opinando estupideces. Unos pocos datos a recordar (entre muuuuuchos de su gobierno); sabían que la inflación durante su mandato era del 0,5% mensual??? Sabían que fué él el creador del Salario Mínimo Vital y Móvil? Sabían que era médico rural y después de su destitución volvió al campo a ejercer??? Taraditos y aún defienden al peronismo.......... andáaaaaaaaa
    10
  4. No nos llamemos a engaño muchos de sus correligionarios abrieron los brazos para que don Arturo cayera, no sean tan hipócritas dentro del radicalismo hay muchas historia de alcaguetes y traicioneros y que también se lo hicieron a ALFONSíN
    9
  5. RESULTA LAMENTABLE que una nota de opinión, seria, mesurada, con fundamentos, sea tan estúpidamente cuestionada por personas que siempre escriben las mismas boludeces. Hay que informarse, leer, estudiar. Cosa que varios de los que escriben NO HACEN. Uno de los aspectos esenciales para el derrocamiento del doctor Arturo Illía, fue que, como médico, conocía las tremendas ganancias de algunos laboratorios. Encargó a su ministro, el doctor Oñativia, redactar una ley que pusiera un freno a esas tremendas ganancias. Al poco tiempo, se inició la pagada campaña contra Illía, acusándolo de tortuga y otras estupideces más. Vinieron otros, que se enriquecieron, como varios que estamos viendo ahora y que vienen ocupando cargos desde hace años. Este no es un problema de peronismo y no peronismo. Es trabajar para el país o en contra de el. Han existido peronistas serios y honestos, Corvalán Nanclares, por citar uno, y otros que han sido ladrones. Esto va para otros partidos también. Lamentablemente en la Argentina de los últimos......largos años para no empezar con alguno, unos más y otros menos, son muchos los que han robado y se han servido del país. Convalidarlos bajo la excusa de su pensamiento es una aberración. El ladrón es ladrón y punto. No importa de que partido.
    8
  6. Con todo respeto estilojuanpa te recomiendo leer algún libro de historia (que no muerde) y no repetir la cantinela superficial que tanto daño nos ha hecho y continua haciéndonos a los argentinos.
    7
  7. Hay algunos tarados que quieren minimizar lo que ha dejado el reciente gobierno con una persona honorable como lo fue Illia. Para los corruptos es importante ser gobernado por otro corrupto. Aunque sean unos pusilánimes que lo único que hacen es opinar en este diario.
    6
  8. Srs gorilas (rodricar) nadie sabe como seria el pais sin el peronismo. Dejen de ser tan infantiles.Lo que si se puede saber es que seriamos un pais desarrollado si dejaramos de sembrar rivalidades estupidas, de hecharle la culpa de todolo malo a alguien más, y pudieramos trabajar unidos.
    5
  9. Que bueno poder reflexionar sobre el rol de la burocracia sindical peronista, asociada a los militares para derrocar un gobierno democrático y decente con indicadores económicos que después no volvimos a tener. La abstinencia de poder del peronismo los lleva a hacer cualquier cosa por volver al calor del Estado y sus prebendas. Como se dijo alguna vez, si el peronismo no existiera Argentina sería un país desarrollado
    4
  10. Cuando me dicen ,si, pero era honesto .Yo digo .Mi abuelito también era honesto . El pobre ,malo para los negocios , sin objetivos , un verdadero estorbo en la familia . #PeroEraHonesto
    3