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Amor es lo que te sobra, Tomba

Godoy Cruz quedó a un paso de entrar en la gloria grande del fútbol argentino. Humildad y trabajo los pilares.

Cuando a Sebastián Méndez se le llenan los ojos de lágrimas en la conferencia de prensa es porque sabe del sacrificio de sus dirigidos y, que ese esfuerzo semanal, se está plasmando, acorde a lo planificado, todos los fines de semana. Con la emoción de un padre, repite una y otra vez que "estos chicos se merecen lo mejor".

La unidad hace a la fuerza, como en las batallas, en cualquiera de sus formas. Los futbolistas se complementan y sacan lo mejor de cada uno. Todos saben qué deben realizar en el campo y difícilmente cambien ese libreto. Godoy Cruz es prolijo, pero, sobre todo, tiene amor y está convencido de cuál es su horizonte.

Tomba belgrano 7

La jerarquía individual nunca se encuentra ajena en los grandes planteles, inclusive es lo que te hace triunfar cuando el juego colectivo no aparece. Un claro ejemplo es el desarrollo de Godoy Cruz ante Belgrado de Córdoba. Ante la falencia para saber construir en la zona de gestación y llegar con fuerza al área rival, Pol Fernández fue artista florentino en la tarde del Malvinas Argentinas. Con una delicia hizo estallar a los más de 30 mil hinchas que coparon el estadio. Situación similar a aquella del Morro García ante San Martín de San Juan para sentenciar el clásico cuyano por la fecha 12.

La humildad es la gran virtud entre las virtudes. Caracteriza a los grandes planteles y este Godoy Cruz disfruta y saca provecho de ello. Siempre creyó en si mismo y nunca fue más allá de lo que los números reflejaban en al tabla de posiciones. Los jugadores no polemizan, no declaran para la tribuna. Desde todos los rincones de la obra sustenta su éxito, no solo desde el juego, no en tan solo 90 minutos. El camino es arduo y lo comienza a allanar desde el día lunes a base de trabajo.

“Comenzamos a trabajar el 4 de enero y no hacemos futurología, pero sabíamos y estábamos convencidos de lo que este grupo podía dar”, saca a la luz Méndez.

En instancia decisivas, ante rivales que te pretenden bajar, más la extraña sensación de nerviosismo y presión, es el amor propio, el fuego sagrado, lo que hace que los encuentros salgan adelante. El grupo sabe cual es su objetivo y lucha por conseguirlo. Luego, el veredicto final será el resultado de diversas cuestiones que, en muchos casos, no tienen nada que ver con lo que puedan hacer específicamente los dirigidos por el Gallego. Imponderables. En definitiva, fútbol. De eso se trata y el Tomba conoce las reglas. Se viene la final anticipada en San Juan, para quedar al borde de la obtención de la primera estrella para el fútbol mendocino en su historia. Este Godoy Cruz rebalsa de amor y con este sentimiento todo es posible. A saborear el momento.

Opiniones (1)
19 de junio de 2018 | 08:16
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19 de junio de 2018 | 08:16
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  1. Un Equipo y un Técnico para sacarse el sombrero. Vamos por todo y con todo el Domingo !!
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