opinión

Amigos y enemigos a la vez

En las últimas horas, Mauricio Macri pulseó con Sergio Massa, y no fue la primera vez: ya lo hizo en la campaña electoral. Éste, a su vez, jugó con el peronismo en sus dos versiones: empresarial y sindical.

Macri le fue tirando iniciativas para desarticular ese juego, como el acuerdo con empresarios para que no despidan a sus empleados, o los beneficios para las pequeñas y medianas empresas. Los efectos, no tardaron en llegar.

Massa, quien no termina de definirse entre un "oficialismo light" y una "oposición débil", fue y volvió, como aquel dirigente que entró y salió del kirchnerismo, de acuerdo a la dirección del viento.

A partir del desenlace de este doble juego (Massa girando nuevamente hacia Macri), el justicialismo quedó en evidencia por su debilidad y el líder del Frente Renovador mostró la massa-dependencia de Macri.

Más allá de si hay (o no) una ola de despidos o si es tan necesario una ley que regule el empleo, todo es parte de una pulseada política en donde gana Massa, pero también gana Macri.

Amigos y enemigos a la vez.

Opiniones (1)
18 de junio de 2018 | 09:44
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18 de junio de 2018 | 09:44
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  1. Al primer Paro General, pierden los dos, el Oportunista y el CEO de las Corporaciones
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