opinión

Alfredo Leuco y su duro editorial: "Todos los medios K fueron un fracaso estrepitoso"

El fuerte editorial de Alfredo Leuco en Radio Mitre en ocasión del Día de la Libertad de Prensa.

Alfredo Leuco y su duro editorial:  Todos los medios K fueron un fracaso estrepitoso

 Hoy es el día mundial de la libertad de prensa. Hoy es el día mundial de ese grito sagrado que nuestro himno lanza a los cuatro vientos: libertad. Es el principal insumo de la democracia y de nuestro oficio de periodista. Con libertad se puede hacer un periodismo bueno, malo o regular. Pero sin libertad solo es posible la propaganda. Y eso es lo que quisieron hacer los Kirchner durante 12 años. Combatir el periodismo independiente y fomentar la propaganda y el verticalismo chupamedias de los paraperiodistas subsidiados con la plata de todos los argentinos.

Hoy es el día mundial de la libertad de prensa y vale la pena recordar a los autoritarios que se la quisieron llevar puesta. Algunos, incluso, en nombre de la cultura nacional y popular. Hay muchos pero hace unos días, el que levantó la bandera del chavismo tardío, de un mecanismo estalinista jurásico fue Ricardo Forster. ¿Se acuerda del profesor de Carta abierta y sobre cerrado que escribía para unos pocos? Fue el funcionario que tuvo el cargo más largo y la vergüenza más corta. Fue algo así como un comisario político. El inspector ideológico de Cristina. En un ataque de sincericidio, Forster dijo que quería que le fuera mal al gobierno de Macri. Es como decir que ruega y tal vez milite para que haya más exclusión, más hambre, más pobreza y más desocupación en la Argentina. Eso solo ya lo coloca afuera del sentido común. Pero además Forster, muy suelto de cuerpo dijo que durante su gobierno, es decir durante el cristinato, no hubo censura ni persecución a los periodistas y eso que descalificaban e insultaban. Y que ahora hay una gigantesca censura.


Le juro que lo tuve que leer dos veces porque no lo podía creer. Forster está convencido de que con Cristina no hubo censura ni persecución a los periodistas. Le juro que me cuesta entender que haya dos pensamientos tan divergentes sobre el mismo tema. Porque yo creo todo lo contrario. Lo sostengo porque lo sufrí en carne propia al igual que varios colegas míos que intentaron practicar el periodismo sin arrodillarse frente al altar de Cristina y sin ser obsecuentes para conseguir una miserable pauta publicitaria.

Es más, yo creo que el kirchnerismo fue el régimen político que más duramente atacó la libertad de prensa desde el retorno de la democracia en 1983. Néstor, antes y Cristina siempre, odiaron a los periodistas que buscan la verdad y ejercen su rol de fiscal del poder y fomentan a los adoradores del dinero que llueve desde el estado.

Fueron algo más de 12 años de un gobierno democrático pero profundamente autoritario que intentó pero no pudo borrar de la faz de la tierra la mirada crítica de la prensa. Los Kirchner y sus amanuenses invirtieron mucha energía y fortunas incalculables en intentar cerrarle la boca a las voces críticas y alimentar solamente a los que hacen propaganda partidaria subsidiada y ocultaron la corrupción de los malandras más notorios de este gobierno.

Ya se sabe que, como decía Furio Colombo, para el poder ninguna noticia es buena noticia si no fue fabricada por su propio departamento de prensa. Es la negación del concepto de noticia que básicamente es algo que no se sabe y que alguien quiere ocultar. Decía el premio nobel José Saramago que “lo primero que se le dice al poder es no. Pero que no es un no porque sí. Sino porque el poder debe ser vigilado permanentemente ya que siempre tiende al abuso y al exceso”.

La docena de años de kirchnerismo explícito fue el mejor ejemplo de una facción política que intentó instalar su discurso único como verdad absoluta e indiscutible y exterminar el pensamiento diverso, plural y disidente que es el que enriquece la democracia.

Es imposible hacer un inventario completo de la metodología obsesiva y meticulosa que Néstor y Cristina utilizaron para atacar al periodismo. Ellos tomaron lo peor de los anteriores gobiernos y le sumaron su creatividad para el mal.

Alimentaron con cataratas de dólares a periodistas alcahuetes y parieron dueños de medios de comunicación que crecieron a pura pauta publicitaria oficial pero que no pudieron logran ni un solo éxito editorial. Todos los medios K fueron un fracaso estrepitoso. Y los empresarios se convirtieron en vaciadores seriales que se llevaron la plata a sus casas y dejaron a los periodistas colgados del pincel. Las radios y los programas no lograron audiencia. El ejemplo más contundente fue el de Víctor Hugo Morales. Ninguno de los programas de televisión y canales consiguieron números razonables de rating. 678 y otra vez Víctor Hugo, bajando línea, son el botón de muestra. Y en el periodismo gráfico también hicieron sapo con medios que se tenían que regalar en las reparticiones públicas por falta de ventas. El caso más brutal fue Tiempo Argentino que se cayó a pedazos y que aburría con sus columnistas gacetilleros de Lázaro Báez. ¿Qué significa eso? Que el pueblo no es tonto. Que es oyente y televidente pero sobre todo auditor. Ni los que simpatizan con Cristina soportaron los discursos almibarados y elogiosos de los mayordomos del periodismo oficial.

Ese gigantesco aparato de propaganda les sirvió para mentir, injuriar, insultar e incitar a la violencia contra los periodistas que no se sometieron a Cristina y que no se dejaron domesticar por la corrupción de los dineros del pueblo que les regalan a los periodistas con camiseta partidaria. Hubo todo tipo de agravios. Insultos desde los medios mal llamados públicos, afiches escrachadores que fueron cubiertos con escupitajos convocados por la militancia, un juicio popular en la plaza de Mayo a colegas como a Magdalena, aprietes a los anunciantes privados para que no apoyaran a los programas que no les respondían, utilización de la AFIP y los servicios de inteligencia para intimidar, y agresiones verbales y físicas a muchos colegas. Dice Adepa que dilapidaron 12 millones por día de publicidad oficial que es equivalente a 14.336 planes de la Asignación Universal por Hijo en un mes. Se podría definir al periodismo K como un millón de pauta, cero de audiencia. Uno de los intelectuales progresistas más respetados, Jean Paul Sartre, dijo que “a todo puede renunciar el hombre sin dejar de ser hombre. A todo menos a la libertad”. El gran Joan Manuel Serrat lo canta como los dioses cuando dice “Para la libertad, sangro, lucho y pervivo”. De eso se trata. Aunque los Kirchner prefieran a los sumisos que se alquilan. El periodismo es de los que no se venden ni se agachan. Y trabajan para la libertad. Y valoran ese grito sagrado que nuestro himno nacional le pide que oigan a los mortales: libertad, libertad, libertad… 

Opiniones (3)
26 de mayo de 2018 | 09:37
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26 de mayo de 2018 | 09:37
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  1. VENGADOR 24 MUY BUENO LO TUYO,VICARIO SOS LACRA PURA SE TE CAYERON LAS NEURONAS.,VA NO SE SI TENES
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  2. Exelente Leuco.
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  3. Humo leuco... solo humo clarinista
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