opinión

Leuco en Mitre: "Echegaray, el encubridor"

Leuco en Mitre: Echegaray, el encubridor

Ricardo Echegaray venía zafando del largo brazo de la justicia. Las balas de los tribunales le picaban cerca pero ninguna lo había tocado. Ahora su futuro se complicó de golpe y todo indica que se le viene la noche. En esta Argentina insólita es un juez apadrinado por La Cámpora como Sebastián Casanello el que lo va a sentar en el banquillo de los acusados. La información rigurosa dice que el magistrado lo citó a declaración indagatoria para el 3 de mayo y le prohibió la salida del país. Estamos hablando del actual titular de la poderosa Auditoria General de la Nación y ex titular de la muy poderosa AFIP.

El jefe de gabinete Marcos Peña, confirmó que son varios los bloques de legisladores que en el Congreso estaban esperando un procesamiento de Echegaray para desplazarlo de ese lugar clave que está destinado según la Constitución Nacional para un dirigente de la oposición. Fue Cristina (cuando no) la que lo impuso en ese lugar. Los peronistas más históricos y menos camporistas habían propuesto a Eduardo Fellner, ex gobernador de Jujuy y ex presidente del Partido Justicialista.

Ahora se entienden muchas cosas. Cristina le quiso dar un premio a Ricardo Echegaray y de paso se quiso asegurar la mayor impunidad posible para los negociados del ladri progresismo feudal que ella encabezó. Según lo que escribió en el fallo de 122 páginas, el doctor Casanello apunta a Echegaray como una suerte de jefe del encubrimiento de la asociación ilícita que integró la familia Kirchner. Ese es el rol que tuvo que jugar Echegaray. Cada uno atiende su juego. La AFIP fue utilizada como un instrumento de castigo y hostigamiento a políticos disidentes y periodistas opositores pero, fundamentalmente como una coraza protectora que blindaba de impunidad a los malandras de estado. Echegaray fue el responsable de hacer eficiente para el mal a la AFIP. Fue el jefe de los encubridores. El que daba garantía y certificado de impunidad. Para decirlo en criollo: el que les decía “roben tranquilos muchachos que Papá los protege”.
Margarita Stolbizer fue la principal denunciante de estos mecanismos perversos y corruptos. El juez la cita a ella en su resolución. Es la pieza clave que permitió que la ruta del dinero K evadiera por los menos 830 millones de pesos en facturas truchas que luego eran lavadas en La Rosadita y otras entidades al servicio de la banda de kirchneristas enriquecidos a la velocidad de la luz.

Al que más protegió Echegaray, con excepción de Néstor, Cristina y Máximo fue a Lázaro. ¿Cómo fue el caso más burdo? En Bahía Blanca se descubrió una organización de empresas falsas que vendían facturas apócrifas a Austral Construcciones. La AFIP, obligada por las circunstancias, investigó solamente a los que las vendían y por eso hoy está preso Juan Ignacio Suris, el ex novio de la vedette Mónica Farro. Pero, pero, aquí está la madre del borrego: no investigaron a los que compraron esas facturas inventadas. Peor todavía: para que la seccional de Bahía Blanca de la AFIP no siguiera indagando, Ricardo Echegaray, el ángel protector de los demonios K, disolvió esa oficina. Una locura producto de la impunidad que sentía. ¿Escuchó bien? Cerró la oficina de la AFIP en Bahía Blanca, 49 trabajadores cesaron en sus funciones y Bahía Blanca pasó a depender de Mar del Plata. Eso se llama borrar huellas y no macanas. En un alarde de poder cerró una oficina de la AFIP con 49 personas adentro con el solo objetivo de encubrir a Lázaro. Pregunta incisiva: ¿Alguien cree que Ricardo Echegaray se hubiera atrevido a cometer semejante delito sin la orden de Cristina? Esas facturas permitían evadir impuestos y disfrazar sobreprecios para las coimas y retornos de la obra pública con la que fue beneficiado Lázaro y sus cómplices, como Angel Rubén Toninelli, el ex director de la DGI, que también fue citado por el juez.

Segunda pregunta incisiva: Si Echegaray tiene las manos tan manchadas, ¿Se imagina la mugre de Lázaro? ¿O la de Cristina?

La grotesca maniobra, como la bautizó el propio juez, prueba que Echegaray conoció y ocultó todo por lo menos durante dos años. ¿Qué recibió a cambio? ¿Dólares, euros, poder, impunidad?

La que primero lo puso en la mira fue, cuando no, Elisa Carrió. Lo acusó de instalar el autoritarismo extorsivo en la AFIP y hace unos meses lo impugnó por “falta de idoneidad moral”.

El fiscal Gerardo Pollicita también lo embocó. Pidió la indagatoria de Echegaray y también de Cristóbal López por el escandaloso caso de la evasión fraudulenta de 8 mil millones de pesos de la petrolera Oil. Pero la cuestión se complicó porque esta causa pasaría a integrar una megacausa por asociación ilícita, corrupción y defraudación a la administración pública. Insisto: se le viene la noche a Echegaray. Y eso que no estamos contando su rol durante el caso Ciccone, la fábrica de billetes de la que Amado Boudou quiso apropiarse. Su paso por la ONCCA no fue un ejemplo de transparencia y nadie olvida que fue el autor intelectual del allanamiento para intimidar al grupo Clarín que hizo en su momento con un despliegue espectacular.

Ricardo Daniel Echegaray está en problemas. Puede defenderse porque es abogado especialista en derecho tributario y fue guardamarina en el Liceo Naval Militar Capitan Moyano antes de incorporarse a UPAU, la fuerza universitaria que tributaba a la UCeDé, el partido de Alvaro y María Julia Alsogaray. En Santa Cruz se hizo amigo de Rudy Ulloa Igor y eso lo catapultó a la Aduana de Rio Gallegos en tiempos de Kirchner. Dicen que sus amistades en la Marina también lo ayudaron. Hay cuestiones insólitas en su vida: Fue profesor de educación Cívica en un colegio salesiano de Punta Alta, donde nació.

Por todo esto creo que Ricardo Daniel Echegaray no puede seguir un minuto más al frente de la Auditoria General de la Nación. Es una falta de respeto y una mojada de oreja a todos los ciudadanos decentes que semejante personaje sea el encargado de bregar por la honradez y la transparencia de los funcionarios. Se lo digo con más claridad todavía. No se puede poner al lobo a cuidar el gallinero.

De su blog: Le doy mi palabra

Opiniones (0)
20 de junio de 2018 | 03:19
1
ERROR
20 de junio de 2018 | 03:19
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"