opinión

Olivia Newton-John muy cerca, hayas pagado 300 o 2.000

El show originalmente programado en el estadio del Arena Maipú, fue movido al Salón de los Olivos del mismo complejo. Frente a 300 personas y sin artificios, la cantante se lució con un set de hits perdurables.

Olivia Newton-John muy cerca, hayas pagado 300 o 2.000

De antemano, sonaba un poco extraña la idea de ver a Olivia Newton-John en el estadio del Arena Maipú. ¿Cuántos fanáticos podría tener en Mendoza la australiana que triunfó entre fines de los '70 y comienzos de los '80? ¿Los suficientes para no lucir las butacas semi vacías? Pues bien, la respuesta quedó confirmada anoche, cuando los productores del show debieron mudar el concierto desde el estadio al Salón de los Olivos del mismo complejo. Más allá del resultado comercial, que seguramente habrá dejado una considerable pérdida económica a los organizadores, la diva ofreció un show impecable para las 300 personas que disfrutaron durante hora y media de su cátedra musical intimista.

Un hecho atípico e inesperadamente integrador fue el que se vivió en el marco de este cambio de espacio del recital. De esta manera, todos los espectadores quedaron cerca del escenario. Y así, quien pagó una entrada de $2.220 estuvo unos pocos metros delante de quien desembolsó una de $330. Cosas del destino.

Olivia Newton John en el Arena 2

El setlist fue prácticamente el mismo que la cantante interpretó anteanoche en el teatro Gran Rex de Buenos Aires, a excepción del clásico Don't cry for me Argentina. Con un clima distendido, y una platea dominada por espectadores de entre 40 y 60 años, el show arrancó a las 22:15 con el hit soft Have you never been mellow, de 1975.

Automáticamente después, Olivia junto a su banda de 4 músicos y tres coristas, dispararon la válvula del recuerdo kitsch con un bloque de canciones de Xanadu, aquel musical involuntariamente bizarro que protagonizó junto al legendario Gene Kelly en 1980. Más allá de que la película fue en ese entonces destrozada por la crítica, varios singles de la banda sonora escalaron alto en los charts. Magic, Suddenly y el track que le da nombre al film conquistaron rápidamente al público, y la atmósfera se sostuvo con el segmento de tracks rockeros que la cantante presentó con marcado entusiasmo. A little more love y Twist of fate pusieron a los fans al borde de pararse a bailar. Pero no todavía. Sabemos que los mendocinos somos difíciles de arengar.

Olivia Newton John en el Arena 3

Tras entonar la cándida Sam, la inglesa radicada desde pequeña en Australia habló de su pasión por la música country, y de su llegada a Londres después de ganar un concurso de talentos en televisión. Let it shine, Please Mr. Please y el cover de Dolly Parton Jolene fueron algunas de las joyitas que se lucieron en este apartado con sonido americano. En uno de estos temas, Olivia tuvo un pequeño ahogo y tras tomar un sorbo de líquido, bromeó sobre el percance y dio señal a sus músicos para tocar nuevamente la canción desde el comienzo.

Luego llegó uno de los números fuertes, el single número 1 Physical, en una versión particularmente intensa, tanto vocal como físicamente. La cantante de 67 años se mostró en plena forma con este hit que grabó cuando tenía 32. Como contrapunto, el clásico Cry me a river la mostró en su faceta más despojada, a solas con su tecladista. Not gonna give into it fue el vehículo de Olivia para hablar con los espectadores sobre la pelea que le ganó al cáncer. La canción fue compuesta por ella misma tras terminar su tratamiento de quimioterapia en 1992. 

Olivia Newton John en el Arena 11


Finalmente, llegó el momento que todos esperaban. La rubia se calzó una chaqueta para recordar a su eterna Sandy de Grease, y el puñado de éxitos de este tramo del concierto logró despegar a todos de sus asientos. Obviamente las más festejadas fueron You're the one that I want y Summer nights, aunque Hopelessly devoted to you y We go together no se quedaron atrás. Lejos de mostrarse cansada del personaje que la lanzó a la fama mundial, Olivia comentó con gracia que todos sus fans le hablan sobre la película, que hoy ya ven con sus nietos.

En el final del concierto, la balada número uno de 1974 I honestly love you, puso a todos al borde del lagrimón. Y el bis llegó con el mega clásico Over the rainbow, que terminó de redondear un cierre tan sobrio como emotivo, con la cantante nuevamente a solas con el tecladista y director musical de la banda.

Olivia Newton John en el Arena 4

Con apenas algunos cambios de accesorios de vestuario, sin artificios, pantallas, ni bailarines; Olivia Newton-John estuvo lejos de sonar como una versión de sí misma desgastada por el tiempo. Vocalmente impecable, distendida y confidente con su público; esta artista que últimamente viene presentando más de cien shows por año, demostró que la única escuela y verdad sigue estando en el escenario. Ya sea en un estadio, un teatro o un salón para 300 personas; Olivia sigue cautivando con la virtud y el carisma característicos de una cantante old school. En tiempos dominados por todo tipo de parafernalia, un concierto como el de anoche no se limita a la experiencia de un viaje retro, sino al disfrute de algo tan genuino como perdurable.


Opiniones (2)
21 de junio de 2018 | 15:55
3
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21 de junio de 2018 | 15:55
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  1. Lo siento por ella, porque debe ser frustrante cantar en un lugar tan chico, pero ganaron los espectadores, EL ESTADIO ARENAS MAIPU ES ESPANTOSO PARA VER A ALGUIEN CANTANDO. Es para jugar al basquet.
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  2. Uyyyy del Estadio al Salón berreta. que mal olfato los productores.... ahora que traigan a Alf !!!!!!
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