opinión

Tres ideas sencillas para intendentes que quieren bajar la inseguridad

La propuesta de un experto del BID.

Tres ideas sencillas para intendentes que quieren bajar la inseguridad

 Con frecuencia, encuentro alcaldes que me dicen: "estoy muy preocupado por al aumento del delito en mi municipio, pero no puedo hacer nada porque la policía es manejada por el gobierno nacional (o estadual)". Les comparto las tres preguntas (y sus respuestas) que habitualmente les formulo cuando los veo tentados de seguir la "doctrina Poncio Pilatos" y eludir su responsabilidad.

1) ¿Cuál es la acción de seguridad pública que más reconoce la gente en México?

Los alcaldes pueden hacer mucho para que sus ciudadanos se sientan más seguros, con o sin policías a su cargo. Para ellos, "lavarse las manos" sólo es aceptable como paso previo a ponerse "manos a la obra".

La respuesta viene de la mano de la Encuesta Nacional de Victimización (2010). En primer lugar, mejorar el alumbrado público (40%). Segundo, un mayor patrullaje en las calles (37%). Y tercero, mantener parques y espacios públicos (34%). Es decir, el buen funcionamiento de los servicios de mantenimiento urbano de luminarias y parques importa igual o más que policías armados y patrulleros con alta tecnología. Los vecinos valorarían mucho también mayor control al consumo de alcohol en la calle: según esa misma encuesta, es la principal causa de miedo al crimen en la población.

2) ¿Cómo logró Barrancabermeja, Colombia, reducir en 36% las denuncias de lesiones por violencia intrafamiliar entre abril de 2009 y marzo de 2010 (1127 a 717 casos)?

Se creó una línea telefónica Celos Anónimos. Una conversación por teléfono de un potencial ofensor con un psicólogo puede salvar vidas de mujeres.

3) En términos de inseguridad, ¿qué diferencia hay en Washington DC entre las cuadras con diez o más bares o locales nocturnos y las que tienen menos de diez?

Los números de la policía son reveladores: En las primeras se cometen en promedio cuatro veces más delitos que en las segundas. Una regulación inteligente del espacio urbano que considere las medidas y los costos adicionales asociados a la prevención del delito al habilitar nuevos espacios comerciales o de esparcimiento es la primera forma de combatir el delito en las ciudades en expansión.

Conclusión: los alcaldes pueden hacer mucho para que sus ciudadanos se sientan más seguros, con o sin policías a su cargo. Para ellos, "lavarse las manos" sólo es aceptable como paso previo a ponerse "manos a la obra".

(*) Esta columna fue publicada originalmente en el blog Sin Miedo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Opiniones (3)
21 de junio de 2018 | 08:31
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21 de junio de 2018 | 08:31
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  1. Estos hombres viven en una cáscara de huevo y encima cobran por decir boludeces. Increible que alguien los escuche.
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  2. MALÍSIMO.!!! IDEAS PEDORRAS.. Y ENCIMA DE LUGARES DEL MUNDO QUE SON DE LO PEOR...
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  3. Por la seguridad se hace mucho también gestionando con honestidad y buen tino los recursos públicos; situación que suele no verificarse en muchas administraciones a las que organismos como el BID gestionan prestarle créditos cuantiosos: Montos para obras superfluas cuyos grandes beneficiados terminan siendo sus intermediarios - funcionarios, consultores, contratistas - más que sus destinatarios.
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