opinión

DNU, decretos y sentencias

El autor pone en foco lo más criticado del nuevo presidente.

DNU, decretos y sentencias

 ¿Si quienes nos hemos formado en las filas del viejo partido nos sentimos cómodos con los tironeos institucionales?

Es obvio que no.

¿Hay otra forma de desarmar el andamiaje jurídico-legal que convirtió al Estado en un apéndice de una banda de delincuentes y colonizó la justicia buscando una protección que pretendían eterna?

Parece obvio que tampoco. Lo están mostrando los hechos. Lo que está claro que no es posible llegar al gobierno apoyado por la mayoría ciudadana con el mandato de recuperar la democracia republicana y aceptar resignados el chantaje. Si el pueblo quisiera eso, hubiera votado diferente y lo hubiéramos aceptado, continuando nuestra prédica desde el espacio opositor. Pero no fue así.

Son tiempos raros. Tan raros como los DNU, que inventó el peronismo con Menem y profundizó con los Kirchner para saltear el debate en el Congreso, y que fueran incorporados a la Reforma Constitucional de 1994 como parte del “Núcleo de Coincidencias Básicas” acordado entre peronistas y radicales, liderados entonces por Menem y Alfonsín.

Los DNU no son buenos, pero son absolutamente legales. Y es obvio que su función es reformar leyes, ya que si no carecerían de razón de ser.

El peronismo, que gobernó gran parte del lapso que va de 1994 a 2015, los utilizó a destajo para barbaridades y para banalidades. Cambiemos los está utilizando para volver las cosas a la normalidad –salvo que pensemos que la colonización del Estado por la camarilla delictiva es una buena cosa-. Fue votado para eso, y ha decidido cumplir con su promesa ciudadana.

Obviamente, los que ayer se bañaron en las orgías de la autocracia, rezongan. Buscan acogida en los bolsones de la justicia colonizada, la que costará un tiempo lograr que retorne a la majestad de su independencia. Asistiremos a sus coletazos agónicos con discursos que olvidaron durante muchos años, hasta hace apenas pocos días, cuando el funcionamiento institucional fuera desplazado por el “relato” hegemónico al que todo debía subordinarse. Porque “iban por todo”, hasta por fiscales indomables a los que no tuvieron empacho en ponerles fin. Y no precisamente por procedimientos institucionales...

El presidente fue votado para gobernar y sería bueno que lo dejaran. Bastante daño hicieron y bastante tolerancia está teniendo un pueblo que confió en ellos y al que le devolvieron un país hecho hilachas.

Para corregir el rumbo el Presidente debe utilizar sus facultades constitucionales libremente. No más, pero no menos. Debe tener prudencia al ingresar en un terreno originario del Congreso –como los DNU, a los que lo habilita la Constitución- pero no puede resignar la facultad que le es propia, la de la administración del país, designando con libertad sus colaboradores y funcionarios de gobierno. El turno del gobierno anterior terminó y con él, el de sus funcionarios políticos. Es de una grosera vileza personal y política pretender usurpar funciones de gobierno sin representar a nadie.

La Justicia no puede, porque no tiene facultades constitucionales para ello, condicionar al presidente nada menos que en la decisión de los funcionarios con los que gobernará. Si intentara hacerlo, sus pronunciamientos carecerían por completo de valor, como no lo tendría una Sentencia dictada por el Presidente, o por el Congreso. Es la norma de oro de la democracia republicana. Cada uno debe actuar en sus competencias constitucionales. De hecho, tal vez sea bueno recordar que el propio DNU que modificó la Ley de Medios respeta escrupulosamente su parte dogmática, es decir sus objetivos y principios, y se reduce a cambiar lo que es facultad constitucional del Poder Ejecutivo: su aplicación (art. 99, incs. 2 y 7 de la Constitución Nacional).

En todo caso, serán los ciudadanos los únicos que realizarán la valoración política de la gestión, al ser convocados nuevamente al comicio.

Ricardo Lafferriere

Opiniones (3)
21 de agosto de 2018 | 18:36
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21 de agosto de 2018 | 18:36
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  1. La ilusión de que mayor institucionalidad significa necesariamente mejores politicas es el gran error q atraviesa los ultimos 30 años de nuestra historia. Tampoco es necesario pararse en los extremos, pero El foco del analisis no debe concentrarse alli: Los resultados de las políticas del nuevo presidente se va a ver con mucha fuerza dentro de los proximos dos años, y lamentablemente mucho mas no podremos hacer xq revertirlas no implicará poco tiempo
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  2. Señor, noimporta. Quiero que haga una extensa investigación del periodo de Nestor Kirchner en la presidencia del país, los DNU que tuvo que firmar y los apoyos en la justicia que tuvo que comprar, Zaffaroni y otros muchos otros, para poder gobernar. Entonces entendámonos bien. Si va a hacer uso del relato, entonces justifique con argumentos, porque el presidento electo Mauricio Macri, tiene que gobernar y los K no lo van a dejar. Usted inclusive porque tiene sangre en el ojo y su ceguera le hace criticar sin argumentar. Si me permite, espero la hora que el parlamento sea un lugar para discutir y debatir proyectos, pero mientras existan K que levanten manos, no se podrá gobernar. ARGENTINA NO ES VENEZUELA, porque en este momento muchos argentinos queremos y vemos un futuro distinto, que costará sacrificio, porque el camino fácil lo tomaron durante los años del menemismo, del kirchnerismo y SE ACABÓ
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  3. Sr. Lafferriere: Su pensamiento tendría relevancia y sería aceptable sólo si la Constitución dijera lo que ud. le quiere hacer decir. Sin embargo podrá leer ud. y quien quiera el art. 99, inciso 3 de la Carta Magna y verá que allí habla de CIRCUNSTANCIAS EXCEPCIONALES respecto de cuándo es posible emitir sus tan defendidos DNU y le aseguro que el período en que el Congreso está en receso no tiene nada de circunstancial y mucho menos de excepcional, así es que lo siento mucho pero ud. no es creible y ni siquiera escuchable. De todas formas no deje de hablar porque eso nos facilita mucho el saber que ahora sí por fin nos parecemos a Venezuela. ¿O no escuchar al Congreso porque tienen minoría y nombrar Jueces de la Corte por Decreto y en Comisión no es lo mismo que se le critica a Maduro en Venezuela? Es más, sólo relea ud. esta misma nota y no encontrará nada distinto a lo que un oficialista del gobierno de Maduro en Venezuela está diciendo hoy en día. Bienvenido entonces a la realidad Señor, pero no se crea que todos le creemos o aceptamos lo que ud. dice, porque para nada es lo que se ajusta a la realidad. Un relato, como le dicen, el suyo y el de los que ud. defiende. Un relato más de los tantos que utilizan quienes están en el poder y que sin duda alguna se creen que son los dueños de tener el único relato válido. Pues no lo son mi buen Señor, aún cuando le pese.
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