opinión

Peronistas al borde de un ataque de nervios

En el Krichnerismo estarían diciendo “el último que pague la luz”. O eso quieren creer muchos.

Peronistas al borde de un ataque de nervios

Al decir del siempre ingenioso Jorge Asís, es complicado ver el “horizonte político” por la enorme cantidad de garrochas clavadas que se utilizaron para dar el salto hacia Tigre (no el “Salto del tigre”, que sería otra cosa) y dificultan la visión. Estamos en plena época de migraciones peronísticas, por lo cual los nervios se crispan y los ánimos se alteran. Para no hablar de las lealtades o los compromisos, porque esos tienden a diluirse, directamente, y si te he visto no me acuerdo.

Algunos ya cantan la muerte del Kristinismo y dicen que la Presidenta se encuentra triste, solitaria y final en el ocaso irreversible de su carrera política y de su gobierno, olvidando alegremente que aún faltan las elecciones posta de Octubre y que lo mismo dijeron los mismos en 2009 sin ver que uno de los peores errores que pueden cometerse en política es el de confundir deseos con realidades. Pero bueno, lo cierto es que el golpazo ha sido fortísimo, y la administración nacional debería replantearse muchas cosas, corregir errores e incluso cambiar el rumbo de algunas de sus políticas... ¿Como dice? ¿Que no van a cambiar absolutamente nada aunque vengan degollando porque esta gente no retrocede ni un tranco de pulga si no que apenas toma impulso para mandársela más grande después? Si usted lo dice, amigo... pero algo tendrán que hacer, me resisto a creer que vayan a dejarse ganar por el inmovilismo. Aunque en realidad inmóvil no está nadie, porque verdaderas legiones peronias se desplazan (silbando bajito y todos con cara de “Yo no fui”) para entrar en el campo visual del nuevo macho alfa: el sonriente y bien marquetineado Intendente de Tigre.

“¡No son más que las ratas que abandonan el barco cuando se hunde!” claman algunos desde las trincheras K, ya algo raleadas a partir del pasado domingo. Y de inmediato reciben un soplamocos por parte de sus superiores, que no quieren ni oír hablar de navíos que sosobran o bultos que se menean. Porque si algo no se ha hecho por parte de las más altas esferas del gobierno es reconocer la derrota. Ok, a nadie le gusta perder y menos en política y menos aún si es peronista, pero muy pocas fueron las voces oficialistas que admitieron el bajón. Claro, no estabamos esperando precisamente que nos dijeran: “¡Uy, si, nos hicieron percha, nos contaron hasta 40, nos pasaron por arriba como alambre caído y quedamos con el tujes al norte; encima se nos están piantando todos, los  zapatitos me aprietan y las medias me dan calor !”. No ha nacido aún el abuelo del político que se tire de esa manera debajo de un camión. Pero sí ciertas palabras presidenciales, ligeramente sacadas de contexto, han sido percibidas por la sociedad como una negación  enfermiza de la realidad. Eso no es tan grave, porque el único castigo que tiene el que no atiende a la realidad es que después la realidad lo atienda a él (o a ELLA, en este caso) y más temprano que tarde todo vuelve a estar en su lugar.

Y con el telón de fondo de una migración hacia el Delta que empequeñece a esas de búfalos africanos que tapan cientos de kilómetros y pueden verse de vez en cuando en los documentales del cable, nos acercamos al 2015 con muchas más dudas que certezas.  Son tantas que decidimos consultar a nuestro analista político, encuestador y vendehumo de cabecera, el Licenciado Antenor Blabletta, quien la tiene tan clara que da asco.

 

ANTENOR BLABLETTA: Como diríamos en la cátedra de prospectiva politico-economico-socio-cultural de la Universidad de Fanguloville, el panorama para 2015 está más enredado que orgía de pulpos. Si nos atenemos al resultado de las PASO, hay que estar de faso para no advertir que a los K se les está haciendo de noche en pleno día. En realidad, aún les queda bastante hilo en el ovillo (y mejor que sea así porque todavía les faltan dos años y si hacen agua antes acá no gobierna ni Dios)

NOSOTROS: ¿Según usted, entonces, no hay que preocuparse por la gobernabilidad? Porque mire que son varios los que andan diciendo que ELLA va a tirar la toalla, que llora sola por los rincones y que tiene la cabeza como un sonajero...

A.B: ¡Pamplinas! Esas pavadas las escuché siempre que algún figurón político empieza a caerse a pedazos. Acá la dramatizamos más de la cuenta, porque si hay algo lógico y natural en una democracia (aún si es más rara que japones con rulos, como pasa con la nuestra) es que al cabo de 10 años un gobierno empiece a dar las hurras y después se vaya cada uno a su casa. Además, en un país de opereta como éste esa década equivale por lo menos a un cuarto de siglo en otro lado. No me parece que sea necesario “enfermar” a la Gran Jefa para justificar algo que es tan sencillo de entender como es el desgaste de una administración bastante desaforada, además, que está cumpliendo su ciclo.

NOSOTROS: Bueno, pero eso hay que hacérselo entender a los K, que se sienten el agujero del mate y piensan que solo ellos pueden manejar este despelote. Aunque ahora habrá que ver quienes y cuantos siguen siendo K...

A.B: Esa es otra. ¿Qué cosa más normal puede haber para la clase política que mandarse a mudar con el ganador mientras puedan y no se arme demasiado alboroto en el gallinero? Entonces, desarmar un “Frente para la gilada” y armar otro no es ningún problema, si al fin y al cabo siempre son los mismos: todos peronistas.

NOSOTROS: Algo cínico lo suyo, Licenciado... ¿Donde quedan entonces las convicciones, la ideología, los principios?

A.B: ¿Conocés un lugar llamado Plumas Verdes? Para allá los mandaron. A ver, pibes: Habrán escuchado mil veces eso de que la política es el arte de lo posible, ¿verdad? Bueno, traducido al criollo quiere decir que hay que arreglárselas con lo que se tiene a mano. Y viendo lo que hay no podés pretender caviar ruso; apenas da para unos canapés de polenta. Y de ahí tanta pavada: porque nos gusta meter ruido con cualquier estupidez creyendo que eso es hacer política. Como a miles se les acabarán algunos curros cuando cambie el gobierno (si es que no van en cana directamente) nos quieren vender que el kirchenerismo es el último huevo del picnic y por fuera de ellos solo están la nada y el caos.

NOSOTROS: Bueno, ¿pero no cree que la “Opo” es una herida absurda causada por un sable sin remaches, y eso agranda al oficialismo y hace que demos por el pito más de lo que el pito vale?

A.B: Ciertamente. Pero si en Octubre pasa más o menos lo mismo que ya vimos, se estará consolidando un cachito, y ya no será tan sencillo hablar de mero rejunte para ganarle al Krichnerismo y después tirarse a dormir la siesta mientras en país se incendia. Ya podría olisquearse otra cosa, aunque al principio no sepamos muy bien qué es. Mientras, el peronismo sigue mandando y mutando y migrando, luego de que otra vez fuimos todos los que le arreglamos la interna a cielo abierto que tanto aman. Eso no cambió, pero si que están más nerviosos que nunca (por buenos motivos) pero además la sobreactuan mal, para que nos de miedo, quizás. Pero no hay que dejarse correr con la vaina.

Sabias palabras las de Antenor Blabletta. Así que le pagamos las ocho ginebras  que se tomó durante la charla y partimos con viento fresco, pensando que si algunos la histeriquearan menos  gobernarían mejor, y si otros no dieran por muertos y enterrados a los que todavía resuellan, todos estaríamos más tranquilos. Bueno, me cansé. Será hasta la semana que viene.

Opiniones (2)
23 de junio de 2018 | 12:49
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23 de junio de 2018 | 12:49
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  1. Hay una solución para la bipolar: Hace aparecer al tuerto otra vez (ella puede porque dice que Él está en todas partes), lo mata un día antes que la otra vez y el 27 gana otra vez.
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  2. NO CANTEMOS ANTES DE TIEMPO, TODAVIA NO ESTA MUERTA, CON UN PEQUEÑO CAMBIO DE LA ECONOMIA GANA OTRA VEZ, LE QUEDAN DOS AÑOS, NO ES PORQUE SEA BUENA , SI NO QUE EN LA OPOSICION DAN LASTIMA TODOS
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