opinión

La tensión de Bergoglio y los Kirchner

Cómo fue la escalada de la pelea entre el Gobierno y Bergoglio

Uno era titular del episcopado argentino; el otro presidente de la Nación recién electo. En un primer encuentro, Jorge Bergoglio y Néstor Kirchner tuvieron un encuentro cálido. Casi protocolar, pero respetuoso al extremo.

Un año después vendría la homilía donde el religioso cuestionaría el “exhibicionismo y los anuncios estridentes" de la clase política, mensaje que el fallecido mandatario tomó como directo hacia su persona.

Ello provocó que, para la homilía del año 2005, Kirchner anunciara que no asistiría al tedeum de Bergoglio en la Catedral. No fue gratuito: el arzobispado de Buenos Aires decidió entonces suspender la ceremonia religiosa.

"Nuestro Dios es de todos, pero cuidado que el diablo también llega a todos, a los que usamos pantalones y a los que usan sotanas", dijo Néstor a la hora de referirse al religioso a partir de entonces.

Bergoglio no se quedó atrás. A través de su vocero advirtió: " No hay relación de la Iglesia con el Gobierno".

En 2008, la Iglesia tendría nuevo protagonismo en el marco de la pelea entre el campo y el Gobierno. Bergoglio volvió entonces a hacerse odiar, esta vez por Cristina Kirchner, al pedir que el Gobierno tuviera un " gesto de grandeza " que permitiera destrabar el tenso conflicto.

A ello le echó más nafta: tras el voto "no positivo", el arzobispo decidió reunirse con Julio Cobos.

Un año más tarde, el religioso dejó aún más clara su posición: "El peor riesgo es homogeneizar el pensamiento", dijo. Al mismo tiempo, llamó a terminar con la "crispación social".
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23 de mayo de 2018 | 04:22
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