opinión

Enfoque: Un papa anti derechos humanos

Carlos Lombardi, abogado mendocino, docente de la UNCuyo, especialista en temas religiosos, opina sobre la dimisión del sumo pontífice.

Enfoque: Un papa anti derechos humanos

La renuncia del líder espiritual de los católicos y jefe de la última monarquía absoluta europea ha dejado varias lecturas.

Las hay obsecuentes, destacando la “grandeza” del anciano que reconoció su incapacidad para gobernar debido a sus achaques; están también las especulativas, que ponen énfasis en el varón que lo sucederá (una mujer, conforme al Código de Derecho Canónico, no tiene capacidad jurídica para liderar ni política ni religiosamente el catolicismo romano); las históricas, que analizan los antecedentes del papado en materia de renuncias; las electorales, que miran el método de elección de los monarcas católicos por parte de una oligarquía de corte teocrático bajo el manto de una ficción, cual es, que el dios católico interviene en su elección; lecturas ideológicas, que determinan el grado de conservadurismo o progresismo del renunciante y su posible sucesor; las políticas, es decir, los conflictos de poder al interior de una de las corporaciones con ínfimos niveles de transparencia internacional; y las jurídicas, que miran el nivel de respeto a los derechos humanos en el interior de la Iglesia. Sobre esta última lectura pueden hacerse breves reflexiones.

¿Cuál es el panorama en materia de respeto a libertades y derechos humanos de los católicos que deja el papa renunciante? El panorama es bastante pobre. Ha sido la continuidad de su antecesor, del que fue principal ideólogo en la elaboración de normas contrarias a derechos y libertades fundamentales y que se extiende a la política internacional que la Santa Sede despliega a fin de entorpecer el fortalecimiento de libertades y derechos ya sea en foros internacionales o presionando a los estados. El paradigma en este campo son los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

El anuncio de la dimisión encontró a la Santa Sede sin firmar aún la Declaración Universal de los Derechos del Hombre de 1948, como tampoco numerosos instrumentos internacionales regulatorios de derechos humanos, lo que refleja no sólo el desprecio hacia ellos sino el sistemático abuso de poder por parte de las autoridades vaticanas. Los ejemplos son variados.

Uno que se observará próximamente, son los derechos electorales de los católicos, inexistentes cuando se trata de elegir a sus dirigentes clericales. La prueba más cercana la tenemos en Mendoza donde un nuevo obispo ha sido impuesto por la oligarquía vaticana sin participación del laicado.

Al ser gobernados por un monarca absoluto, con la colaboración de un círculo clerical-sexista, es lógico que los católicos no puedan participar. La naturaleza de toda oligarquía los excluye. Será lógico, pero también arbitrario y va en contramano del primer cristianismo y de los tiempos que vivimos de creciente participación social.

Elegidos a dedo y con un criterio personalista por el ahora papa renunciante, los cardenales que elegirán al sucesor no representan ni al clero ni a los laicos.

A esa circunstancia se le suma una ficción: sostienen que el dios católico interviene en la elección papal. En efecto, como manifiesta José María Vigil “Dar por supuesto que los cardenales, en el proceso de sus votaciones, acaban espontáneamente descubriendo a la persona “elegida por Dios”, me parece una pretensión desmedida, algo así como una “infalibilidad cardenalicia”, mucho más allá de la decimonónica infalibilidad pontificia” (1) Y cita al propio Ratzinger cuando escribió: “No me gustaría decir cómo interviene el Espíritu Santo en la elección del Papa, porque está claro que hay muchos ejemplos de Pontífices en los que no ha tenido nada que ver” (2).  

Las libertades políticas que los laicos ejercen en cuestiones “terrenales” también son vulneradas por los documentos de la dirigencia vaticana. En este campo aparece la “Nota Doctrinal sobre algunas cuestiones relativas al compromiso y la conducta de los católicos en la vida política”, de fecha 24 de noviembre de 2002, elaborada por Ratzinger quien presidió la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Ahí se sostiene que  “… ningún fiel puede, sin embargo, apelar al principio del pluralismo y autonomía de los laicos en política, para favorecer soluciones que comprometan o menoscaben la salvaguardia de las exigencias éticas fundamentales para el bien común de la sociedad”. Las “exigencias éticas” no son otras que la moral católica. La Iglesia exige a los gobiernos que sometan a ella sus leyes y políticas públicas.

La libertad de pensamiento ha sido, durante el pontificado de Ratzinger, una de las más vulneradas. Los primeros en soportar las consecuencias fueron los teólogos progresistas que tuvieron la “osadía” de ejercer su legítima libertad de investigación y expresión.

En su época de Prefecto, el ahora papa renunciante había elaborado la “Instrucción Donum Veritatis, sobre la vocación eclesial del teólogo”, cuyo N° 36 dispone: “La libertad del acto de fe no justifica el derecho al disenso. Ella, en realidad, de ningún modo significa libertad en relación con la verdad, sino la libre autodeterminación de la persona en conformidad con su obligación moral de acoger la verdad”. “Por consiguiente, no se puede apelar a los derechos humanos para oponerse a las intervenciones del Magisterio…” (3).

El laicado católico no es más favorecido en esta materia. Para ellos sigue vigente el anacrónico canon 751 que regula la herejía, es decir, “la negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica, o la duda pertinaz sobre la misma”. Si no hay posibilidades de dudar es porque se prohíbe pensar y expresarse, lisa y llanamente.

Vuelven a hacerse presentes las palabras de Bertrand Russell cuando afirmaba que “los hombres temen al pensamiento más que a cualquier otra cosa en la tierra – más que a la ruina, incluso más que a la muerte”.

La libertad de cambiar de religión también está contenida en dicho canon que habla de la apostasía, es decir, “el rechazo total de la fe cristiana”. La expresión no pasa de ser una falacia, primero, porque la fe cristiana no se reduce al catolicismo romano sino que también se encuentra presente en diversas iglesias no católicas; segundo, porque perfectamente se puede seguir siendo cristiano sin ser católico. A quienes deciden salir del catolicismo las normas vigentes consideran que ha cometido una “defección”, o sea, una traición, olvidando de inmediato aquella bienvenida que se les dio cuando eran niños de pocos meses de edad. Ahora son adultos que piensan y se quieren ir.

Ambas libertades son sancionadas en el canon 1364 § 1 por ser, además, “delitos”: “El apóstata de la fe, el hereje o el cismático incurren en excomunión latae sententiae”. La norma, un auténtico esperpento jurídico, aplica una sanción automática a quien decide irse de la Iglesia Católica, careciendo de sentido.

La libertad de intimidad es otra de las quebrantadas por las normas eclesiásticas. Sobre todo, para los sacerdotes a quienes abusivamente se les obliga a ser solteros, negando su derecho a contraer matrimonio como cualquier persona.

A esos breves ejemplos podrían sumárseles otros: la violación a la garantía de defensa en juicio que se observa tanto en los procesos judiciales relativos a abusos sexuales de menores, en los procesos de censura que se le aplica a los teólogos conforme los cánones 823 a 831, como en los procesos de nulidad matrimonial; la ausencia de controles de los actos de las autoridades clericales que podrían llevar a cabo los laicos (hace algunos años tomó estado público el caso del Arzobispado de Mendoza que gestionó un título honorífico a favor de un cura acusado de pedofilia y expulsado del ejército español, acto que no tuvo ningún tipo de control administrativo ni judicial); la inexistente igualdad de trato y oportunidades para varones y mujeres; la incapacidad jurídica de las mujeres para ejercer el sacerdocio; la negación de los derechos sexuales y reproductivos para las católicas; la nula participación y control de los padres de seminaristas en la educación que se les imparte en los seminarios; la negativa a brindarles a los seminaristas los resultados completos de las pericias psicológicas que se les efectúan, sólo entregados en su integridad a los directores espirituales; las normas destinadas a “detectar” seminaristas homosexuales, auténtica caza de brujas en pleno siglo XXI; y los ejemplos pueden seguir.

Ese enorme corpus anti derechos humanos y prácticas abusivas que deja el papa renunciante está basado en la “lógica del club”, es decir, el que se siente a disgusto se tiene que ir. Así de fácil. Y de antievangélico. Pero la “lógica del club” no resiste lo que en derecho constitucional se denomina “test de razonabilidad”, es decir, la aplicación del principio de razonabilidad que debe estar presente en las normas jurídicas de cualquier institución, incluida la Iglesia. Y no lo resiste porque lo que interesa no es la vida de las personas, sino los intereses de la corporación religiosa.

La “lógica del club” la justifican, jurídicamente, en el principio de autonomía que los Estados deben reconocer a la Iglesia Católica, no entrometiéndose en sus asuntos, por más que sus “asuntos” violen en forma sistemática derechos humanos, y por más que la Iglesia no respete aquel principio en relación al Estado, entrometiéndose en las políticas públicas y diciéndoles a los dirigentes políticos cómo tienen que gobernar y legislar.

La renuncia del papa Ratzinger ha dejado a su sucesor una pesada herencia en materia de violaciones a los derechos humanos reflejados tanto en sus normas jurídicas como en las prácticas abusivas de la institución.

¿Qué irá a prevalecer para el sucesor en materia de jurídica? ¿Los derechos de las personas que integran la Iglesia, o los intereses de una institución cuyo obsoleto modelo integrista hace tiempo está agotado?

Tal vez las respuestas estén en el modelo institucional que se adopte a futuro. Aunque la clave estará en si el catolicismo romano tendrá la valentía de volver al cristianismo que abandonó hace siglos.

 

(*) Profesor de Derecho Constitucional (FD-UNCuyo).

(1) VIGIL, José María, Dios no ha escogido a Ratzinger, en www. www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=16309

(2) Op. cit.

(3) www.vatican.va/.../rc_con_cfaith_doc_19900524_theologian-vocati...

Opiniones (13)
25 de febrero de 2018 | 05:34
14
ERROR
25 de febrero de 2018 | 05:34
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Lamento mucho que se esbocen opiniones de este tenor para atacar a la Iglesia Católica a la que pertenezco, pero siempre que me encuentro con un articulo de este tipo noto que lo que se critica al catolicismo es básicamente la forma y no el fondo. Se critica a la institución y yo no voy a negar que pueda tener fallas porque está formada por personas que no son perfectas, pero aun así y a pesar de sus errores merece respeto, el mismo que le tenemos a nuestros presidentes y legisladores que muchas veces actúan mal y cometen errores pero que aun así siguen siendo la máxima autoridad de país. A pesar de los desaciertos que pueda tener la Iglesia Católica es una institución que realiza numerosas obras de bien, que envía misioneros a ayudar a los que mas lo necesitan, que tiene escuelas y comedores, que denuncia injusticias o situaciones lesivas de derechos humanos, y que ademas ha mediado en conflictos entre países para evitar guerras a pedido de ellos, entre otras. Si bien los valores del catolicismo son rígidos no se obliga a nadie a cumplirlos, y quien no los cumpla no es expulsado de la Iglesia sin más ni más, tampoco es un club cerrado y siempre se permite que entre cualquiera que quiera. Lo que realmente le molesta al Dr Lombardi me parece que es que "la Iglesia se entrometa en las políticas públicas y les diga a los dirigentes políticos cómo tienen que gobernar y legislar", es decir le molesta que el Papa y sacerdotes argentinos hayan denunciado abiertamente el año pasado que las cifras del INDEC sobre la pobreza en Argentina eran falsas y que la pobreza es mucho mayor que la nada transparente cifra oficial.
    13
  2. No sé si aplaudir al Dr. Carlos Lombardi por el mero hecho de describir aspectos de la Iglesia Católica Apostólica Romana. Lo único que me sorprende de esta nota es que algunos lectores (al parecer católicos) se sienten molestos por los hechos y datos (irrefutables) que el Dr. Lombardi expone en su artículo. Y como frutilla del postre, fuera de escala adjetivable, advertimos que, como último recurso, el lector opinante iibgb le reprocha al autor "falta de fe" en los dogmas de una organización con esas características. Bueno, así estamos: pagando al clero con los impuestos de todos; sometiendo a los no católicos en las escuelas públicas, a tributar respeto y honor a algunos de sus símbolos en actos escolares... en fin. Pero sí, en definitiva aplaudo a Lombardi por recordar en esta sociedad anestesiada por la costumbre, qué y cómo es la Iglesia Católica.
    12
  3. Muy buen análisis del profesor, especialista en estos temas. En cuanto algunas opiniones, la impotencia les lleva a balbucear cualquier tontería, como hacer especulaciones sobre el autor, su fe, etc. ¿Qué tendrá que ver la fe?. ¿Y la fe de las víctimas de la Iglesia durante 2000 años? ¿Acaso no cuentan?. Lombardi expuso y se basa en HECHOS no en supersticiones milenarias. Benedicto ha sido testigo del principio del fin de esta infame institución. Dejo breve nota relacionada: http://www.lavozlibre.com/noticias/blog_opiniones/14/710538/el-ocaso-de-la-iglesia-catolica/1
    11
  4. Excelente articulo del Dr. Lombardi ya que se explaya dando a luz las contradicciones más grandes que tienen la ICAR, como a lo que hace el derecho canónico, como el avasallamiento que ejerce esta institución tanto hacia el Estado, hacia ciertos grupos o individuos. Se sabe que la renuncia del Líder de la ICAR pone en manifiesto y la revisión de la mala institucionalización a los tiempos modernos de los que vivimos hoy en día , la violación reiterada a los Derechos Humanos , La impunidad , y la falta de transparencia hacia los otros Estados . Esto ya no pasa por la Fe individual o del laicado y , o la concepción sesgada se solo cerrar los ojos , si no pasa por que sean racionales en el ejercicio de la Jurisprudencia hacia el reconocimiento de ellos mismos ,como también de la emancipación de los Estados , de pueblos y la autonomía de los ciudadanos .
    10
  5. Mucho sentimiento, pero hay rebatido ni un hecho de los expuestos en la nota. Lombardi, ¡adelante!
    9
  6. CON LA VENDA EN LOS OJOS, PERO SIN JUSTICIA... Los que atacan la nota del Dr. Lombardi, no hacen más que darle la razón y hay que tener muy mala memoria, para recordar los actos fallidos del actual papa. 1) Primera visita a México. A la semana siguiente tuvo que salir a pedir perdón a las comunidades indígenas de este continentes por las aberraciones que dijo. 2) Primer discurso público sobre las distintas religiones: A la semana siguiente tuvo que ir a Estambul y entrar a una mezquita para pedirle perdón a los musulmanes por las estupideces que dijo. Como para entrar en calor. La gran mayoría de los creyentes católicos, creen que esta es la iglesia fundada por Jesús. Craso error, esta iglesia fue fundada por el emperador Constantino, que viendo que hasta su madre se había vuelto cristiana, decidió refundar la iglesia original, con algunos cambios sustanciales. Primero ignoró a su creador, Cristo y le puso Iglesia Católica Apostólica Romana y le dio como sede el centro del imperio que había sido el peor enemigo del cristianismo. Uno de los mandatos dice: "No adorarás imágenes", pues las iglesias están llenas de ellas. El judeo-cristianismo cree en la santa trilogía; Dios; hijo y espíritu santo y hoy resulta que el 70% de los actos litúrgicos están dedicados a la "Virgen María" (¿?). Quo Vadis Iglesia Católica. Por ahí alguno dice: "lo mucho que ha hecho por la justicia y los derechos humanos". Yo pregunto, qué ha hecho? Si quienes realmente dentro del clero se han preocupado por esto y por los pobres y excluídos, son marginados del poder del Vaticano. Hoy por suerte Fray Beto recibe un premio de la UNESCO., en Cuba, pero claro ni una palabra de apoyo de la Santa Sede; quizás porque fue uno de los creadores de la teoría de la liberación; quizás porque él sí, se ocupo de verdad de los pobres y marginados; asesor de "Los sin tierra" de Brasil y de alguna manera, guía del querido padre Jorge Contreras cuando este se desempeñó en Colombia. Claro, Jorge también ponía en práctica las enseñanzas de Jesús y aquí fue castigado varias veces por el arzobispado por gastar el dinero en alimentos para los niños y no construir nuevas capillas como se le había ordenado. Así lo sacaron de Jesús de Nazaret y lo mandaron castigado a Lavalle. Fue una pérdida de tiempo, porque a los pocos meses, ya Jorge era figura predominante en Lavalle, así que de ahí lo sacaron y lo mandaron al seminario de Godoy Cruz, sin capilla y sin fieles, al igual que Macuca Llorent y ahora Vicente Reale. O quizás estos devotos de la fe, creen que esa fe debe ser oscura y silenciosa y sin uso de la mente, o como se dice vulgarmente; "creer o reventar". Cuando uno visita las grandes catedrales del mundo y ve la cantidad de oro que hay, expuesto de una manera obscena, como en la catedral de Sevilla, ese friso en oro puro de 3mts. de alto x 6 de largo y 20cms. de ancho, da asco. O ver las obras de arte superpuestas una arriba de la otra por falta de espacio en la Iglesia de San Agustín en Praga, uno se pregunta que tiene que ver esta acumulación de riquezas con las enseñanzas de Jesús. Y ahí uno se da cuenta que si Jesús hechó a los fariseos del templo por negociar, hoy los que se dicen sus seguidores, son los fariseos modernos. Por cierto, la nota del Dr. Lombardi es excelente como material de análisis, sobre todo de una institución que pregona la bondad y el amor, pero claro, con sus dirigentes en el pedestal de los dioses del Olimpo y no en el desierto donde Jesús hablaba.
    8
  7. muy bueno el artículo, en cuanto a las opiniones en contra ninguna refuta con la razón las opiniones planteadas, por lo tanto no tienen valor, además muchas de ellas no tienen sentido, como las señor libre pensador q no tiene ni idea del derecho canónico y el derecho argentino, q esta sobre este, en todo caso si quiere vivir con las nomas del canónico q se vaya a vivir al vaticano.
    7
  8. Veo que muchas personas de fe católica se molestan por esta opinión, y eso no sería malo sino por un detalle: ¿Se ofenden porque atacan a su lider o por el contenido de lo dicho por el Dr. Lombardi? No les interesa ejercer una actitud autocrítica, sino defender ciegamente a un Papa que se quiere como impoluto. Ciertamente el encubrimiento sistemático de un pecado tan aberrante como el abuso de menores no es cosa menor (y fue la sociedad la que salió a tocerle el brazo al Vaticano, no el Vaticano el que salió a investigar motu proprio). Nadie dice que eso no suceda en otras instituciones, pero si es mayor la gravedad de una institución que se erige en autoridad moral y encubre aberraciones tan graves. La fe no es obediencia ciega. Quienes se muestran ofendidos, debieran examinar su conciencia. Después de todo, todos tenemos una. Sólo que algunos la tenemos por derecho propio, y otros sólo alquilan.
    6
  9. TU RAZONAMIENTO, TU ENUMERACIÓN DE DATOS, TU CASI ENFERMIZA BÚSQUEDA DE INFORMACIÓN CANÓNICA, TU DEDICACIÓN EXPRESA PARA ÉSTE ARTÍCULO INCLUSO, HA OLVIDADO UN "PEQUEÑO" DETALLE, CUAL ES...... LA FE DE LOS CATÓLICOS Y DEL CREYENTE EN GENERAL, QUE ES POSITIVA; MIENTRAS QUE TODAS TUS DECLAMACIONES SON SÓLO... VACÍO DE FE. Aún así, Dios... seguro te perdona.
    5
  10. No estoy en absoluto de acuerdo con la opinión de Lombardi. Y menos decir que Benedicto continuo el mandato de JP Segundo, en cuanto a su omisión de respeto a los derechos humanos.. ahi ya fue demasiado...un hombre como JP, que realmente hizo tanto por la justicia y los derechos humanos....que error tan grande DR. ..Bueno no importa...hay que ofrecer la otra mejilla...espero continúe en su buena labor de profesor de derecho constitucional que se que desempeña eficientemente. Es una visión pequeña ver los errores de la Iglesia católica, mas bien de sus miembros , y no ver el trabajo que ha hecho por mucho tiempo... bueno pero eso es otra cosa muy difícil de discutir y que excede esta opinion.
    4
En Imágenes
El Carnaval de Venecia, en la cámara de una mendocina
13 de Febrero de 2018
El Carnaval de Venecia, en la cámara de una mendocina
París bajo la nieve
7 de Febrero de 2018
París bajo la nieve