opinión

¿Y si apostamos a la cultura?

Desde hace muchos años,  gestores y emprendedores culturales,  venimos bregando, por el diseño de una política cultural que, rescatando nuestros valores y nuestra idiosincrasia, nos permita pensar a la cultura como estrategia de desarrollo integral para Mendoza.
A pesar de los intentos, poco es lo que hemos podido avanzar en este sentido. Todos los sectores involucrados, el estado, las empresas, las ongs y los agentes culturales,   deberemos hacer esfuerzos para adaptarnos a esta nueva etapa mundial y nacional, donde la cultura y el conocimiento se ponen a la cabeza del desarrollo.   La UNESCO ha planteado desde hace más de diez años,   la incorporación de la dimensión cultural al centro de la definición de desarrollo. La vieja concepción productivista de los años 70 u 80, que consideraba el desarrollo sólo como crecimiento económico ha quedado obsoleta.  Las concepciones actuales han redefinido el desarrollo  como el proceso de mejorar la calidad de vida de los seres humanos incrementando su renta, reduciendo la pobreza y mejorando las oportunidades económicas de los individuos y grupos sociales, incluyendo cuestiones como una mejor educación, salud, alimentación, la conservación de los recursos naturales,  un medioambiente limpio y saludable y el acceso a una vida cultural más rica y diversa. Esta nueva concepción del desarrollo humano liga íntimamente la cultura con el territorio. Con este acercamiento a la dupla cultura y territorio podemos avanzar diciendo que la cultura se instala en el centro de un triangulo virtuoso.

Si apostamos por la cultura como motor del desarrollo con criterio de sustentabilidad y respeto por el medio ambiente, nos encontramos con estas ventajas, visibles en el cuadro.

1- El sector cultural no es, en general, depredador del medio ambiente, no genera desechos y además dificulta notablemente la deslocalización.
2 - La cultura es un sector de demanda creciente.
3-  La cultura es intensiva en trabajo en especial en los sectores mas jóvenes.
4 -El trabajo en los sectores culturales provoca mayores niveles de satisfacción laboral que en el conjunto de la economía.

Más recientemenente, con la consolidación de los conceptos de Industrias Culturales y Creativas (ICC) que denotan la dimensión productiva de la cultura, la investigación estadística da cuenta de los aportes directos e indirectos que genera la actividad en torno a la cultura en términos exclusivamente económicos. De este modo se logra precisar que el aporte a los PBI nacionales y provinciales significa montos cuantiosos (3,2% del PBI nacional en Argentina, 7,2% del PBI mundial (Fuente: UNCTAD). Además, otros indicadores utilizados por la economía tradicional tales como la generación de empleo (10% en la Ciudad de Buenos Aires); ingresos por divisas y exportación de bienes y servicios relacionados (derechos autorales, turismo temático y exportación de productos (libros, CDs, DVDs) representa una masa relevante de dinero. Los impactos indirectos de la actividad cultural, que aún no han sido adecuadamente calculados, dinamizan actividades productivas y de servicios conexos. Así, la gastronomía local, el transporte, los servicios de comunicación y difusión, la producción y venta de artículos relacionados (merchandising) además de los impactos en las cadenas de valor relacionadas (ventas de derechos de emisión por radio y TV, CDs, giras y otros) hablan a las claras de un potente sistema de dinamización económica vinculado con la actividad cultural. Finalmente, es el Estado uno de los principales beneficiarios dado que en cada una de las etapas mencionadas, se recaudan diversos tipos de impuestos y cargas sociales que engrosan las arcas públicas.

Mendoza tiene lo que tiene que tener

En el haber provincial partimos de importantes fortalezas:

.Recursos humanos: esta es la mayor fortaleza de la provincia. Disponemos de gran cantidad de creativos, actores, bailarines, músicos, plásticos, diseñadores, escritores, críticos, periodistas, publicistas, arquitectos, informáticos, arquitectos, científicos, intelectuales, etc.

.Instituciones educativas de primer nivel, con orientaciones claramente artísticas, científicas y creativas.

.Infraestructura educativa y cultural en desarrollo. No es la  suficiente, pero alcanza para un arranque auspicioso.

.Un rico patrimonio histórico, artístico, arqueológico y antropológico.

.La imagen externa del territorio que se expresa a través de las canciones, los mitos, la gastronomía, las guías turísticas, los reportajes de las revistas, la radio, la televisión y las representaciones culturales;

. El repertorio de productos y capacidades productivas locales en el ámbito de la artesanía, la industria y los servicios;

. El ambiente físico que comprende el patrimonio arquitectónico, el paisaje y la topografía del territorio;

. La calidad de los espacios públicos;

. La diversidad de los negocios de la actividad recreativa, de ocio y cultura;

. Las tradiciones locales de vida asociativa y de sociabilidad con eventos como las fiestas y celebraciones;

. Los hobbies y las prácticas de los residentes;

.Las culturas juveniles, de los pueblos originarios, de las colectividades y de otras «comunidades de interés» presentes en el territorio;

. Las artes plásticas, los espectáculos y las nacientes industrias culturales.

Distrito Cultural y cluster culturales

Si pensamos culturalmente la totalidad de la provincia, se puede detectar la presencia de un Distrito Cultural, identificado en la tipología de DISTRITO CULTURAL – DENSIDAD DE AGENTES (Justin O’Connor,    Profesor en la Creative Industries Faculty, Queensland University of Technology, Brisbane, Australia).

Este tipo de Distrito Cultural supone la existencia de múltiples agentes y su dinámica se basa en facilitar la relación en red y la comunicación entre los diversos agentes culturales profesionales.

Desde este punto de vista una política cultural que capitalice esta fortaleza local, debería priorizar poner en marcha mecanismos relacionales, que faciliten esta construcción de redes y clusters culturales.

La misma Fiesta Nacional de la Vendimia, pensada como cluster, evitaría los malos entendidos entre sus protagonistas institucionales, económicos y no económicos. Y cada subcluster participante: el artístico, el turístico, el multimedia y el de servicios varios estarían en armonía y conocedores de las reglas de juego de este Cluster icónico para los mendocinos.  (León Repetur: Cluster Fiesta Nacional de la Vendimia – Informe de Índices culturales- UNTREF – 2011).

Algunas ideas fuerza

Mendoza puede optar por una estrategia de desarrollo sustentada en la cultura, reforzando algunos caminos ya iniciados y desarrollando otros novedosos y adaptados a la sociedad del conocimiento que estamos atravesando. 

1- Vertebrar culturalmente el territorio, dotando a varias ciudades no cabeceras de departamento,  de infraestructura cultural para la práctica, apreciación y creación local. Nada faraónico: solo centros culturales polivalentes de 1000 a 1500 metros cuadrados, equipados con buena tecnología, que permitan consolidar circuitos artísticos, promover la inclusión concreta y prolongar la estadía de los turistas. Cada centro puede costar alrededor de 3.000.000 de pesos y podemos empezar con unos 10.

2- Modificar la institucionalidad cultural para despegar la cultura de las coyunturas políticas y poder trabajarla como política de estado a largo plazo. Repensar un nuevo Instituto Provincial de la Cultura, el Consejo Provincial de Cultura, el Fondo Provincial de la Cultura y las aéreas de cultura municipales. Lo ideal, a nivel provincial,  sería un organismo autárquico provisto con el 2% del presupuesto provincial.

3- Separar la Fiesta Nacional de la Vendimia del área específica de la gestión estatal de la Cultura. Repensar el PACSEM como organismo ejecutor de la Fiesta y trabajar con el modelo de Cluster a nuestra fiesta máxima, con la inclusión de todos los sectores involucrados en ella. Y concursar los cargos ejecutivos relacionados con  la Fiesta, para que profesionales idóneos de la Gestión Cultural, del Marketing Recreacional, de la Administración Pública y de las aéreas artísticas y no artísticas secundarias, se pongan al frente de marzo a marzo, en esta tarea.  Y con un presupuesto determinado en función de un Plan Estratégico de Gestión de la Fiesta de cada año.

4- Replantear integralmente la relación de la Provincia con  la Nación, aprovechando todas las instancias que desde el Estado nacional se han puesto en marcha en materia cultural: Ley de Medios Audiovisuales, Canal Encuentro, Producción para la televisión digital, Investigación y estadísticas culturales, Cuenta satélite de Cultura, Programas específicos: Cultura en las Universidades, Revista Cultura, representación de Argentina en el exterior, MICA, etc.

5- Diseñar un financiamiento para el incremento de las exportaciones culturales.
Esta propuesta requiere sostener la investigación y la evolución de los indicadores con el objeto de detectar aquellas áreas deficitarias para fortalecerlas. Pensar prioritariamente en las artes plásticas, audiovisuales, el teatro y la música. También es importante intensificar la exportación de productos que se consumen dentro del territorio nacional pero que constituyen exportaciones en tanto los no residentes invierten divisas para consumirlo; caso del tango; los grandes mega eventos; festivales, fiestas populares y otras actividades artísticas ligadas al turismo cultural.

6- Fomento de la inversión extranjera en las industrias creativas: facilitando el ingreso de divisas y la asociatividad sumando capital autóctono, otorgando ventajas impositivas y  generando una información atractiva para los inversores: Mendoza como set, Mendoza lectora, Mendoza Musical, Mendoza Informática, Guías de Servicios y de profesionales y técnicos  por sector

7 - Financiamiento para el desarrollo de un Plan Provincial  de Capacitación de Gestores Culturales  y Emprendedores del sector cultural e industrias creativas. Esta propuesta requiere
A- de una investigación para detectar los principales  parámetros vinculados a las competencias requeridas para llevar delante de manera exitosa emprendimientos en el campo de la gestión cultural y las industrias creativas  y
B- de una visualización de cuáles son los componentes que identifican al conjunto como sector productivo así como las particularidades que en materia de perfiles profesionales poseen los emprendedores del sector.

8-  Financiar las MIPYMES culturales y el tejido de redes: por sector productivo y por región. Las experiencias en este sentido son alentadoras. En el caso del software, la industria grafica, el diseño entre otros, las redes han fortalecido la producción y la competitividad. El Plan Nacional de Diseño impulsado por el INTI y el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación, los planes estratégicos de la Industria Grafica en Mza, la Ley de Promoción del Software y las Bases y Lineamientos para la Agenda Digital,  son ejemplos que validan el financiamiento en este sentido.

La combinación inteligente de estas  propuestas y otras a diseñar,  puede constituir la palanca que necesita el sector para fortalecer su desarrollo autónomo, ocupar el lugar que en el mundo de la producción le está reservado y modificar su condición de sector expectante a sector protagonista del desarrollo humano y el crecimiento económico regional. 

* León Repetur – Gestor Cultural- Presidente Fundacion COPPLA y Director del Teatro La Compañía

Opiniones (1)
16 de julio de 2018 | 02:43
2
ERROR
16 de julio de 2018 | 02:43
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. CONCEPTOS Y PRECONCEPTOS...
    La idea expuesta por León Repetur es válida, no solo porue abarca los distintos estamentos que hacen a la "cultura de los pueblos", sino porque también se basa en la experiencia internacional al respecto. En todas partes del mundo "La Cultura" no solo da ganancias económicas sino y también fundamentalmente cumple el papel de emponderamiento de las distintas comunidades, en tanto y en cuanto revaloriza los valores y principios y sentido de pertenencia de cada habitante de los distintos lugares del mundo. Al revés de la globalización, que pretende masificar las culturas por otra cultura impuesta por las grandes potencias económicas, el respeto por la diversidad cultural, logra sociedades más sanas y más emprendedoras. La Recomendación Relativa a la Condición del Artista que la UNESCO librara en el año 1980, fue ratificada por la Nación Argentina como Pacto Internacional en el año 1993, bajo la ley 24.269 y en ella se compendian todos los aspectos necesarios como para redactar una ley que ponga al desarrollo cultural como Política de Estado. El viejo "concepto" del desarrollo económico -como bien lo dice Repetur- quedó superado hace 30 años, cuando la comunidad internacional comprendió que "El Desarrollo Humano" pasa por otros carriles, fundamentalmente por un desarrollo sustentable en donde logicamente la diversidad cultural y sus aportes, enriquecen a las distintas comunidades. Si entendemos que entre los casi 6.000 millones de habitantes que tiene la Tierra, hay clasificadas aproximadamente 10.000 culturas diferentes, empezaremos a entender que la cultura no solo abarca las actividades artísticas, sino también los usos y costumbres; la gastronomía y bebidas; ritos y tradiciones que diferencian a los pueblos, pero que a su vez integran a los mismos por ser las culturas hitos de acercamiento. Como bien decía el Dr.Ricardo Marañon: "La cultura es la única argamasa sólida que puede unir lo que la economía y la política separan". Ahora bien, para que la idea de Repetur pueda florecer, nuestra clase política deberá desprenderse de los falsos preconceptos que han mantenido por décadas y entender el concepto de que el desarrollo cultural es imprescindible para lograr el desarrollo humano sustentable.
    1