opinión

Los olvidados que ayudaron a San Martín

"San Martín eligió a Cuyo para formar su ejército. Poco a poco el campamento El Plumerillo fue el centro donde confluyeron los cuyanos, sin distinción de clases, desde los más pudientes, hasta los más humildes, para dar, a su patria, lo que cada uno podía", escribe el periodista Gregorio Torcetta.

Los olvidados que ayudaron a San Martín

Carbonilla de Fidel Roig Matons.

A mediados de la década de 1950, Los Cantores de Quilla Huasi, que entonces integraban Carlos Lastra, Ramón Nuñez, Carlos Vega Pereda y Oscar Valles, habían grabado para el sello Phillips, el tema Camino de carros, una zamba del gran autor y músico sanluiseño Rafael Arancibia Laborda.

Con el tiempo, la canción, se convirtió en un clásico de nuestra música autóctona. 
Aquellos fueron los años de mi niñez y, entre otros, esa zamba me marcó hondamente por su mensaje.

Hoy, a medio siglo la vuelvo a evocar como un alegato irrefutable, para introducir el recuerdo de figuras históricas singularísimas que casi nadie conoce. 

Camino de carros

“Que triste y solo has quedado caminito de los carros. El viento atiza tus llagas desnudando tus guijarros. / “El tiempo te va borrando, se secaron tus chañares. Los tordos y las calandrias alegran otros lugares. / “Has visto pasar carretas con nuestras tropas gloriosas; viste flamear mi bandera cabalgando victoriosa. / “Nada vale lo que fuiste; nada vale tu pasado y ahora tras de la loma vas muriendo avergonzado. / “Por eso en el corazón tengo tanto polvo y barro, porque es la suerte del criollo, la del camino de carros”.

Andrés Tejeda, el molinero que quería ser pájaro

Hubo en aquellos años de 18l6 en Mendoza, un molinero que soñaba con volar. Se llamaba Andrés Tejeda, un humildísimo mulato que demostró una gran inteligencia y una habilidad casi fantástica. Por eso San Martín lo eligió para que en su molino cerealero se acondicionara el batán que transformaría en tela los lienzos fabricados en San Luis. Del batán de Tejeda salieron las telas con las que, las mujeres mendocinas confeccionaron los uniformes del Ejército  de los Andes.

Tejeda tendría unos 30 años, carácter sombrío, de pocas palabras, pero de extraordinario ingenio. Era uno más entre los pobres del pueblo, sin ninguna instrucción, pero posiblemente la figura más pura y grande de nuestra guerra de la emancipación.

San Martín premió su singular talento aplicado al bien de la comunidad, designándolo “Ciudadano”, un título honorífico que no le daba a cualquiera. El propio San Martín dijo de Tejeda que “…era un hombre cuyo talento mecánico es pasmoso sobre toda consideración”.

Los inventos eran su pasión. En su taller decidió que volaría como otro pájaro. Con fuertes cueros flexibles, cosidos con tiento elaboró el  armazón de sus propias alas revestidas con lienzo. Realizó varias pruebas a poca altura. Una vez decidido, una mañana de agosto de 1816, subió al techo de su molino y se lanzó al vacío batiendo las alas con sus brazos. Voló unos 50 metros y cayó fracturándose las piernas. Seis meses después moría cuando miles de uniformes azules, hechos con la tela salida de su batán, coloreaban las quebradas cordilleranas rumbo a Chile.

Rafael Vargas y su banda de músicos negros

Don Rafael Vargas tenía en su hacienda una banda musical propia, formada por doce negros libertos de sus antiguos dominios. Él mismo los había seleccionado por sus aptitudes musicales y los mandó a Buenos  Aires  a  estudiar y de allá volvieron con instrumentos nuevos.

Se hizo famosa y su presencia se volvió indispensable en cuanta fiesta social y religiosa se organizara. Un buen día don Rafael hizo vestir a sus músicos con sus vistosos uniformes de gala y tomando la calle de La Cañada que llevaba directamente al campamento, los hizo desfilar hasta El Plumerillo.

Durante el trayecto se le unieron los vecinos y así la numerosa caravana llegó a presencia del coronel Las Heras, amigo personal de don Rafael Vargas, quien, ante la sorpresa del militar y de todos los presentes, le dijo: “Coronel, aquí tiene usted la banda de su regimiento”. Fue el primer regimiento que tuvo banda propia y la que sonó con notas de victoria después de Chacabuco y Maipú . 

Josefa Tenorio fue soldado en la guerra por la independencia (*)

Josefa Tenorio fue una esclava negra que estaba al servicio de doña Gregoria Aguilar  en la época de la gesta Sanmartiniana en Mendoza. Precisamente por su condición podía entender mejor que nadie la importancia de la empresa libertadora.

Habiendo corrido el rumor que el enemigo intentaba volver para esclavizar de nuevo a la patria y ante la oferta de liberar a los negros que se enrolaran en el ejército.

 “…Me vestí de hombre y corrí presurosa al campamento para recibir órdenes y tomar un fusil. El general Las Heras me confió una bandera para que la defendiera con honor. Fui destinada al cuerpo de guerrillas del comandante general don Toribio Dávalos y sufrí todo el rigor de la campaña. Mi sexo no me impidió ser útil a la patria y si en un varón es todo recomendación de valor, en una mujer es extraordinario tenerlo. Suplico a V.E. que examine lo que presento y juro. Y se sirva declarar mi libertad que es lo único que apetezco”.

El general Gregorio de Las Heras le otorgó su libertad.

La india Magdalena tiñó los uniformes (*)

"San Martín miraba orgulloso y pensativo a sus soldados. Las columnas azules de la Patria Grande iban saliendo desde el campamento Plumerillo. Los sabía valientes, pero también que muchos de ellos no volverían.

Simultáneamente la india Magdalena, conmovida, también veía pasar a esos hombres, confiando en que ellos lograrían abrir las puertas de la libertad, también para sus hermanos de raza, a quienes el hombre blanco había esclavizado en su propia tierra.

Algún tiempo atrás, San Martín, asomado a su tienda de campaña, miraba hacia el cielo preguntándose quién podría conseguirle el azul que buscaba para sus uniformes, que no perdieran el color.

- Hay una india, llamada Magdalena,  que conoce todos los secretos del teñido, mi general. Sólo ella puede lograrlo. Vive en La Consulta, San Carlos.

Cuando estuvo frente a ella, el general, con amabilidad no exenta de firmeza, le preguntó si se sentía capaz de lograr un azul indeleble que resistiera la acción del viento, la lluvia, la nieve y el sol. Ese sería el color de los uniformes de los libertadores de América.

- Haré todo lo que esté a mi alcance, general, respondió Magdalena.

Aquella india pehuenche de Mendoza, había recibido de sus hermanos mapuches, todos los secretos de las hierbas y colorantes. Sólo los mapuches eran capaces de lograr los más bellos azules, porque ese es su color. El de la Reina Azul que les espera en la otra vida, en el Kallfu Huenú (el cielo azul), junto al Gran Padre.

Y Magdalena, la india humilde , logró el color perfecto deseado por San Martín para aquellos 5.000 uniformes.

Y aquel día de la partida de su ejército, al momento de abandonar el campamento, el Gran Capitán, volvió sus ojos una vez más y buscando los ojos de Magdalena, le dejó, como despedida, una profunda mirada de agradecimiento a esa india que había cumplido su misión en la gesta por la independencia americana.”

Nota del autor
(*) Estas dos historias fueron rescatadas y publicadas por la  docente y autora mendocina Olga Ballarini, quien las publicó el 23 y 30 de agosto de 1988 en el diario “Hoy”, en su página educativa “Sin Tiza” dedicada a la literatura infantil. La historia de Josefa Tenorio, fue tomada por el músico Aníbal Cuadros, también comprovinciano nuestro, para componer, con ritmo de candombe,  el tema musical homónimo, que integra su cantata “Volverme raíz”, actualmente en proceso de grabación, y en la que participan destacados músicos docentes universitarios de nuestro medio, arregladores e intérpretes.

Fuentes: Andrés Tejeda,  de Juan Draghi Lucero; Manual del Folklore Cuyano, de A. Rodríguez y Elena Moreno.

(**) Gregorio Torcetta es miembro de la Academia del Folklore de Cuyo.

Opiniones (6)
25 de febrero de 2018 | 07:19
7
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25 de febrero de 2018 | 07:19
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  1. siempre el mismo reaccionario procesista estúpìdo
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  2. Rescatar nuestro acervo cultural histórico es importantísimo en estos tiempos en que los "heroes" han sido criminales asesinos.
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  3. sSería interesante, que se hiciera explilcita referencia a las fuentes históricas en las que se basó para su artículo.- Nuestro gran General, merece un máximo respeto a la hora de escribir sobre él, y los más atinado en estos casos, es precisamente puntualizar el origen de sus afirmaciones.- José
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  4. No me olvidaré más de estos héroes mínimos (enormes en su trascendencia) que ayudaron a la gesta más gloriosa del Continente. Estupenda nota. La imprimo y la llevo al colegio de mis hijos
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  5. Pero hay versiones encontradas sobre la condición de mulato de nuestro molinero volador. De cualquier manera rescatar los lugares y personajes de la gesta libertadora en Mendoza es un deber moral, gracias
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  6. EFECTIVAMENTE, LOS ANÓNIMOS DE LAS LUCHAS SON LOS QUE VERDADERAMENTE HACEN UNA PATRIA. COMO HOY, LOS TRABAJADORES DE TODA ÍNDOLE, DESDE LOS EMPLEADOS DEL ESTADO, QUE HACEN QUE ÉSTE FUNCIONE, HASTA EL ÚLTIMO CADETE DE UN COMERCIO, HACEN QUE UNA PATRIA FUNCIONE COMO TAL, Y NO NECESITAN DE CANALES DEL ESTADO NI PUBLICIDAD ALGUNA. SE LEVANTAN TEMPRANO Y REGRESAN A CASA MUY TARDE. ¡QUE HERMOSAS PERSONAS! ¡VIVAN LOS ANÓNIMOS!
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