opinión

Líderes

La posibilidad de una Latinoamérica sin sus actuales líderes, analizada por el dirigigente político Carlos Almenara.

El regreso de Hugo Chávez a Caracas luego que le diagnosticaran cáncer y las manifestaciones de calor popular con que fue recibido presentan una nueva ocasión para pensar sobre los liderazgos políticos.

Políticos y periodistas argentinos han criticado ferozmente a Chávez. Por televisión se suelen presentar las noticias referidas a él como al "dictador". No dispensan ese trato a genocidas como Videla en Argentina o más recientemente a Micheletti, golpista hondureño encargado de reprimir manifestaciones populares y asesinar periodistas.

Claro que esta caricaturización es una más de las que hacen frecuentemente. Reemplazan el debate con la demonización de un personaje público que les resulta molesto. Lo hicieron con Néstor Kirchner. Esa demonización atribuye todo lo diabólico a la persona en cuestión; asignación de caracteres que se hará mediante un relato oral (a través de títulos y calificativos) y también gestual a través de presentadores televisivos.

Esta, que es la discusión de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, es la gran problemática de la democracia actual, esto es, la falta de un escenario para una deliberación pública mínimamente ecuánime.

Pero no hay por qué resignarse a ese nivel de debate y, sin dejar de insistir en la manipulación propagandística de los medios concentrados, podemos pensar democráticamente, para gente sensata, esta problemática.

Chávez, Evo Morales o Rafael Correa son presidente por voluntad popular, llegaron a sus presidencias por el voto de sus poblaciones limpiamente escrutado. Ninguno cometió fraude para acceder al cargo. Es más de lo que podía decir Bush (h) que en su primer mandato le robó las elecciones a Al Gore a través de su hermano gobernador de Florida y la corte de ese estado. O que el presidente mexicano Felipe Calderón, seria y verazmente acusado de fraude en perjuicio de López Obrador.

Los gobiernos de Chávez, Evo y Correa son respetuosos del estado de derecho y el régimen legal. De hecho han hecho hincapié en las Asambleas Constituyentes para cambiar plexos normativos porque son gobiernos de cambio.

Son gobiernos que no persiguen a las minorías. Ellas tienen representación política. Tienen parlamentarios, gobiernan Estados. Tienen medios de comunicación masivos en los que se despachan a gusto contra el gobierno.

Los gobiernos de Chávez, Evo, Correa, representan expresiones revolucionarias que siguen el camino de la paz en la senda de Salvador Allende.

Mientras estas expresiones populares dan cuenta de aprendizaje histórico, de humanismo y pacifismo, las derechas a través de sus medios no vacilan. Para ellos son dictadores. No hay que respetar reglas democráticas, hay que construir odio. Su ideal es enfurecer al pueblo a través de las "noticias" televisivas de modo tal que una rebelión voltee o debilite los gobiernos.
Esa descalificación los habilita al golpismo más descarado. A la sedición. La estrategia siempre lleva implícita la amenaza de la potencia extranjera. Como Argentina, en el resto del continente las élites locales no dejan de apelar al imperio para que restablezca su mando al interior. Carrió enviando cartas a embajadas o el radical Sánz pidiendo a los funcionarios norteamericanos más intervención en nuestros problemas son dos muestras grotescas de una actitud con raigambre histórica.

Sería bueno que las derechas puedan constituir fuerzas competitivas y convocantes, que usen la persuasión para conseguir adeptos. Respetar las reglas principales de la democracia, que aún en su concepción más restringida, supone aceptar la legitimidad de las mayorías implicaría dejar de lado el afán destituyente.

La deliberación requiere la utopía de que es posible convencer al otro a través de argumentos, cuando no está presente esta búsqueda sólo queda el recurso de la fuerza, la imposición.
Pero por otro lado no es sólo un problema de los gobiernos mencionados. ¿Podrían los pueblos de esos países haber alcanzado los niveles de incidencia en esos sistemas políticos que hoy tienen sin esos liderazgos "personalistas"?

¿Podría Bolivia ser un Estado plurinacional sin Evo?

¿Podría Venezuela haber hecho una revolución educativa como la que hizo sin Chávez?

¿Podría Ecuador haber salido del marasmo de desgobierno, corrupción y juego faccioso del poder sin Correa?

¿Podríamos nosotros haber renegociado la deuda externa, eterno e insoluble problema que enajenaba nuestra política desde el ´83, sin Néstor Kirchner?

Difícilmente.

La idea de que los liderazgos fuertes restringen la calidad institucional debería ser repensada. Algunas veces, muchas veces, liderazgos fuertes, comprometidos con el pueblo, con la utopía del pueblo, son el único modo en que las sociedades pueden avanzar sobre la resistencia de los poderes locales, el único modo como los más débiles pueden equipararse a los más fuertes.

Los personalismos pueden traer problemas. Las personas son volubles y muchas veces defeccionan. Pero hay que poner en la cuenta la constatación histórica que estos liderazgos han tenido un rol positivo en el camino de la emancipación de los pueblos. Eso es lo importante.

Entre tanto rechazar las caricaturas interesadas es requisito para mejorar la discusión democrática.
 

(*) Carlos Almenara es  Presidente Encuentro por la Democracia y la Equidad (EDE) - Mendoza c.almenara@hotmail.com
Opiniones (2)
23 de julio de 2018 | 03:44
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23 de julio de 2018 | 03:44
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  1. TODOS ESOS LIDERES TIENEN UNA POSICIÓN IDEOLÓGICA CLARA, NO SON ALTIMBANQUIS COMO VOS, QUE YA HAS PASADO DESDE FRANJA MORADA, ARI, PIEDRAFITISMO, ETC, ETC, AHORA KIRCHNERISTA, HABIENDO SIDO FUNCIONARIO DE DE LA RUA. SR. ALMENARA, PRIMERO SE NECESITA SER COHERENTE. LE TENGO UNA MALA NOTICIA, USTED YA TIENE MAS DE 40 AÑOS, SE TERMINÓ LA ADOLESCENCIA, CREZCA. CONSTRUYA ALGO, TRABAJE EN ALGO. AYUDE A CONSTRUIR ESTE PAÍS. DEDIQUESE AL TRANSPORTE DE CARGA ESE ES UN BUEN NEGOCIO (AHORA QUE USTED ES AMIGO DE MOYANO)
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  2. PARA MI TENDRIA QUE REVISAR UN POCO MAS LA HISTORIA. ESTA SEGURO QUE SON GOBIERNOS DEMOCRATICOS,....QUE NOSOTROS VIVIMOS EN UNA DEMOCRACIA PLENA. SI OPINA DE OTRA MANERA, AHORA ME DOY CUENTA, PORQUE ESTAMOS DONDE ESTAMOS.-
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