24 de marzo: el triste otoño mendocino

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Gustavo Capone

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24 de marzo: el triste otoño mendocino

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24 de marzo: el triste otoño mendocino

24 de marzo: el triste otoño mendocino

Como en un ajedrez diabólico

"No es lo mismo el otoño en Mendoza", canta la iconográfica canción mendocina. Sin embargo ese otoño fue igual en cada rincón del país: la impunidad y la tortura comenzaron a ser la moneda corriente que invadió nuestra nación, signando días oscuros, impregnados de terror, atentados, persecuciones, secuestros y muertes.

Aquellos militares dividieron el país en cuatro zonas estratégicas para acabar con la subversión. Una zona para cada Comando de Ejército, ejecutando un poder paralelo a los de factos ejecutivos provinciales.

Al General Luciano Benjamín Menéndez, Comandante en Jefe del Tercer Cuerpo del Ejército, le tocó la "faja paralela a Los Andes", que incluía a la provincia de Mendoza.

En el caso de Mendoza los gobernadores del "proceso de reorganización nacional" estuvieron vinculados a la Fuerza Aérea. Después del breve interinato, de un mes, del Coronel Tamer Yapur Maslup de la VIII Brigada de Montaña, asumió la dirección provincial el Gobernador Sixto Fernández hasta 1980; luego reemplazado por el Brigadier Rolando Ghisani: Los últimos dos gobernadores de facto, cuando el Proceso desfallecía, hasta el advenimiento democrático en diciembre del '83 fueron civiles: Bonifacio Cejuela y Eliseo Vidart Villanueva.

La tarea de la represión en Mendoza la ejecutó la VIII Brigada de Infantería de Montaña, a cargo del Comandante Jorge Maradona. Lo apoyaron el jefe de la policía, Vicecomodoro Julio César Santuccione (que venía de la época democrática del interventor peronista Antonio Cafiero) y el Comisario Pedro D. Sánchez.

Algunos de los centros clandestinos del lamentable momento fueron la Penitenciaría Provincial, Colonia Papagayos, Liceo Militar "General Espejo", "Las Lajas", Círculo de Suboficiales, Palacio Policial - Departamento Informaciones D-2, VIII Brigada de Infantería de Montaña, Comisaría Séptima- Godoy Cruz, Batallón de Infantería y Cuartel de Bombero - San Rafael, Unidad Militar Campo Los Andes (El Refugio), El Chalecito (Las Heras), Comisaría 25 (Grupo Motorizado - Guaymallén), Departamento Logístico de la Policía de Mendoza, Compañía de Comando y Servicio, detrás del Hospital Militar.

En el marco de aquellos simbólicos 30.000 desaparecidos, 8.000 presos políticos y más de 500 niños nacidos cautivos en los 64 centros clandestinos que proliferaron en todo el territorio argentino, Mendoza no escapó a las generales de la esa nefasta acción.

El trágico resultado del "proceso" en Mendoza arrojó la desaparición de más de 200 personas, miles de detenciones, la intervención a todas las facultades de la UNC, el cierre de centros de estudios, la supresión de la actividad política y gremial. Además de poner al descubierto las dos posturas de la iglesia católica: el sector colaboracionista y el ala progresista.

Nunca Más

Afortunadamente, los mesiánicos golpistas de siempre, o están presos o son una absoluta minoría que no gozan para nada del crédito de nuestra sociedad que ya no concibe la interrupción del funcionamiento institucional como una opción o una salida para la resolución de sus problemas.

Todos nosotros, más allá de nuestra pertenencia, nos hemos forjado al amparo de una corriente de pensamiento que consideraba el trabajo, la educación, el respeto por los valores patrióticos y el pluralismo ideológico como el camino más adecuado para el progreso de la sociedad. Eso es precisamente lo que debe reflejar el sistema democrático y la invitación que debe generar la conmemoración del 24 de marzo.

Y si bien recordamos el día más triste de la historia contemporánea argentina, es una buena oportunidad para reflexionar afianzando nuestra memoria en pos de la verdad y la justicia, que la consolidación democrática, indefectiblemente, debería venir de la mano del afianzamiento de los derechos humanos y del ambiente, de la estimulación de un modelo solidario, que reafirme nuestra identidad, trazando el perfil hacia un nuevo contrato social que respete los géneros y las minorías, pero que también asegure en el marco la equidad social y la justicia educativa, programas tendientes a la concreción de una mejor calidad en la salud, la vivienda y la educación para todos, fuente de una vida digna, segura y con trabajo.

Consolidar la democracia, como un hecho cultural y como forma de vida, no sólo como un régimen político. Y como el mejor homenaje a las víctimas de la dictadura. Por ende, la lucha no está terminada, LA LUCHA CONTINÚA.

Refrescar la memoria es también poner en valor la lucha de aquellos. A 42 años de aquel lamentable día, vale la pena recordar el mensaje de Alfonsín en la cara opuesta de ese oscuro momento. El día de 10 diciembre de 1883 se recuperaba la democracia para siempre. En ese momento ante la vuelta de la democracia, Alfonsin sostenía:

(...) Hemos vivido con dolor el imperio de la prepotencia y la arbitrariedad en esta tierra en la que nuestros abuelos quisieron construir la igualdad y la justicia. Hemos vivido el dolor de la violencia y de la muerte, en esta Argentina que todos soñaban y que todos queremos para la paz y para la vida. Iiniciamos una etapa difícil, porque tenemos la responsabilidad de asegurar hoy y para los tiempos, la democracia y el respeto por la dignidad del hombre en Argentina". Nunca Más. Memoria, verdad y justicia.