Entretelones de la novela entre "Julito" y el gobernador

Entretelones de la novela entre "Julito" y el gobernador

Alfredo Cornejo retó en público al vicepresidente de Asinmet, la cámara que nuclea a la metalmecánica, pero dos días después se reunieron para sellar la paz. La mala situación económica había provocado una crisis en la relación de estos dirigentes con pasado común: los dos militaron en Franja Morada y en la juventud radical. Cuál es el estado del sector metalúrgico de Mendoza y cómo juegan algunos empresarios en la campaña electoral. 

Alfredo Cornejo y Julio Totero tienen un gran pasado común: los dos formaron parte de Franja Morada y fueron militantes universitarios de la juventud radical.

Ese conocimiento mutuo le puso un condimento especial al conflicto que ambos protagonizaron esta semana, en medio de un foro industrial.

El pasado común explica, por ejemplo, que Cornejo haya tratado de "Julito" al vicepresidente de Asinmet, antes de descargar sobre él una fuerte crítica. Ambos se conocían, y mucho. El gobernador se quejó de que el empresario generalizara sus críticas a la clase política, sin distinguir las medidas que su gestión tomó para impulsar la metalmecánica.

El incidente se convirtió en alimento para la campaña electoral y le dio un protagonismo inesperado al sector metalmecánico, que justo por estos días está de festejo: la asociación Asinmet acaba de cumplir 75 años de vida.

El vuelo que tomó aquel "reto" en el Hyatt de Cornejo hacia el privado fue tal que hasta Sergio Massa salió a criticar a Cornejo en su última visita a Mendoza y el gobernador tuvo que cerrarlo con una reunión de conciliación con el empresario, en cuya empresa se fabrican cintas transportadoras y equipos para aeropuertos.

Al margen del entredicho, lo cierto es que la metalúrgica mendocina no vive un momento de esplendor.

Hubo anhelos privados que no se cumplieron, como la posibilidad de que el sector creciera fuerte a partir de los planes "Renovar" que lanzó el Gobierno Nacional para impulsar la energía solar y eólica. A pesar de la presión del propio Gobierno provincial, el ministro Juan José Aranguren dio poco espacio a la industria nacional en esos emprendimientos. 

Asinmet, además, difundió hace un tiempo el estado de situación a través de un informe que hablaba del "estancamiento" y la "incertidumbre" del sector.

El informe realizado por la UNCuyo para Asinmet indicaba, entre otras cosas, que el índice de actividad del sector metalmecánico era del 66 por ciento (igual que a comienzos del año pasado) y que estaba en alza la disconformidad de los empresarios metalúrgicos con las políticas económicas industriales nacionales: apenas el 14 por ciento las apoyaba.

Por otra parte , textualmente expresaba el informe: "El subsector relacionado al gas, el petróleo y a la energía han traccionado hacia arriba, cuando los demás subsectores vivieron una fuerte caída".

La contracara de los rubros en los que se ha crecido eran y son subsectores como la agroindustria y la construcción, que han perdido demanda.

En el medio se marcó también que en los últimos tiempos hubo "movilidad de trabajadores" hacia las empresas que prestan servicios petroleros, aunque se aclaró que no hubo pérdida de puestos de trabajo. 

Tras la reunión de conciliación con el gobernador, Totero trató de dar algunas buenas noticias, como que el sector de servicios petroleros creció en el último año el 20 por ciento "producto de una decisión acertada, como fue el decreto de autorización de la fractura hidráulica para que podamos desarrollar Vaca Muerta".

Hechas las paces con Cornejo y tras el elogio al gobernador, el empresario incluso sostuvo que hay datos macroeconómicos no tan negativos, como el déficit fiscal primario "casi en cero" y una balanza comercial que puede terminar este año con cifras favorables de entre los 14 y 16 mil millones de dólares.

Totero también cerró la semana reconociéndole a Cornejo que "la Provincia está bien administrada", celebró la licitación de Portezuelo de Viento y hasta elevó una plegaria para que en Mendoza se pueda hacer minería, lo que ampliaría el horizonte de la metalmecánica.

El empresario pidió además que las declaraciones después de las PASO nacionales de agosto se circunscribieran al contexto de ese momento: "Nos había explotado el dólar en las manos y no teníamos materiales para trabajar", indicó.

Por otra parte, el decaimiento de la actividad metalmecánica, según se ocupó de aclarar Totero, no es propia de la era Cornejo. Haciendo un poco de historia, indicó que el crecimiento del sector se frenó en 2008, cuando el 85 por ciento de la capacidad estaba ocupada. En 2009 se estancó todo y desde el 2011 se empezó a caer, a razón de más de dos puntos por año.

En cambio, según Totero, a partir del impulso de Vaca Muerta, se empezó a crecer de nuevo. La cronología dejó así como cierre su "luz de esperanza" para que los datos económicos ventilados en el foro industrial de esta semana marquen el inicio de una nueva etapa de crecimiento. Y, fundamentalmente, mostraron su necesidad de cerrar conflictos con algún sector de la política.

Eso no significa que no hayan existido ruido entre los bandos que integran Cornejo y Totero, estos dos militantes de Franja Morada que, después del cortocircuito, se reencontraron.

A propósito de las afinidades políticas, hay que decir que en el seno de Asinmet hay empresarios que tienen relaciones y vínculos con el radicalismo, pero también simpatizantes del peronismo.

En medio de una campaña electoral, esas relaciones juegan y facilitan gestos, como aquella visita que le hizo el 22 de agosto pasado el candidato a presidente de Todos, Alberto Fernández, a la planta que el empresario Mario Esnal (padre de un militante cristinista) tiene nada menos que en plena zona industrial de Godoy Cruz.

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