Elecciones 2019

El día después de elegir a un presidente que ganó por un voto

Hacia allí hay que dirigir la mirada. Más a lo que viene que a la mera competencia.

domingo, 4 de agosto de 2019 · 16:12 hs

Nos encanta y apasiona todo lo que decimos odiar: la disputa electoral. Nos enreda en discusiones la campaña proselitista y nos gusta justificar nuestro voto y, también ocultarlo.

Pero el verdadero desafío no es el espectáculo del comicio, la gran jornada en la que se decide el futuro, sino eso mismo, lo que viene el día después.

Porque si hay algo que está claro en la elección de este año (no en la votación del próximo domingo, la PASO, un mero reacomodamiento para la partida) es que quien sea elegido presidente de la Argentina puede serlo por un voto, ya sea literalmente hablando o en forma simbólica.

Pero el que gana, gana y tiene su responsabilidad. No es menos ganador por no haber "aplastado al oponente".

Y quien pierde, pierde. Pero no deja atrás su propia responsabilidad en el futuro del país. Si el que pierde atenta contra el que gana, eso quiere decir que le importó un bledo su país; que su juego era solo el show. Que no compitió con responsabilidad.

Hacia eso nos encaminamos: hacia el día después de la elección y en los pocos días que quedarán hasta la transferencia del mandato, sea entre los mismos o entre diferentes.

Y es allí en donde estará en juego la dignidad y madurez como argentinos, no antes.