Detrás de los discursos: los niños sufren la crisis, mientras los "grandes" se pelean

Detrás de los discursos: los niños sufren la crisis, mientras los "grandes" se pelean

Los problemas económicos de las familiar repercuten en los niños, mientras a nivel político los dirigentes se miran el ombligo. Más de la mitad de los niños argentinos viven en condiciones precarias. Y esa realidad ya repercute en las escuelas. ¿Está preparado el Estado para contener la mayor demanda de servicios por las carencias de las familias?

Leer algunos mensajes enviados internamente en algunas escuelas de Mendoza alcanza para demoler la disputa discursiva que tienen hoy los dirigentes políticos que se pelean por el poder en Mendoza. “En la reunión se contó que hay chicos que faltan porque no cenan ni almuerzan". "Me quedé pensando en la crisis que viven muchas familias...¿Les parece que llevemos algo de mercadería y poder dárselas? ". "Tal vez podríamos poner un poco de plata cada uno y comprar los bolsones de verduras". Lo que los mensajes sugieren es la preocupación de algunos docentes por lo que ven en el aula.

La escuela es el brazo más extendido del Estado y donde resuenan todos los problemas y alertas. Es, a pesar de todo, la institución más creíble y el lugar “sagrado” para cualquier familia mendocina. Por el mismo motivo, si alguien restringe la educación (sea cambiando de escuela o, peor, no enviándolos) el alerta es mayor.

El gobernador Alfredo Cornejo celebró en la Asamblea Legislativa que hay más alumnos en la escuela pública. Que los docentes y los estudiantes estén dentro del aula ya es un dato importante. Pero no vale la pena perder el tiempo en indagar si hay más alumnos en las escuelas públicas porque se garantizan días de clases (que ocurre) o porque hay familias que no pueden sostener la cuota de una escuela privada y se vuelcan al sistema gratuito (que también pasa). Las contingencias sociales obligan a reenfocar esas disputas minúsculas para evaluar si el Estado está en condiciones de contener la mayor demanda de servicios que va a tener por la crisis económica y social. El gobernador Alfredo Cornejo dijo en MDZ Radio que sí; que el haber resuelto el desorden administrativo hizo que los servicios básicos funcionen. 

En Mendoza hay 45.565 niños de más de 500 escuelas que almuerzan en la escuela. Y más de 280 mil niños y niñas que reciben la merienda (leche y algún alimento) de parte del Estado, también en las escuelas. En épocas de crisis, para muchos se transforma en el único alimento seguro del día. Y eso es lo que alertó a los docentes de al menos 3 escuelas, según pudo corroborar MDZ.

La UCA alerta sobre el crecimiento de la pobreza en los niños.

Como Argentina tiene ciclos de decadencia económica, se puede retrotraer lo que ocurre a un momento mucho más grave: el 2001. En ese caso las aulas fueron la caja de repercusión de la situación. En 2002 y 2003 hubo un crecimiento de la demanda de bancos en la escuela pública, pero con el agregado de niños y adolescentes que dejaban de ir. Se inscribían, pero no iban por razones familiares. Parte de esos datos se reflejaron en estadísticas, aunque había que recorrer las escuelas para verlo: aulas vacías, comedores llenos. Como en aquella época, si no mejora la realidad económica de las familias lo que puede ocurrir es que se profundice la demanda de bancos en las escuelas públicas y, a la vez, que haya más niños con dificultades para ir a la escuela. El Estado tiene que garantizar que en esa mayor demanda haya bancos para todos y que más allá de la realidad familiar, pueden ir a la escuela. Nada fácil.

Argentina recuperó las estadísticas como instrumento de gestión del Estado. Pero, claro, hay un vacío que complica cualquier análisis. Por eso para tener un diagnóstico social, la encuesta realizada por la Universidad Católica Argentina sigue siendo uno de los instrumentos más confiables porque es una medición periódica, que mantiene el método, no tiene baches temporales y mide en todo el país. Pues a fines del año pasado el observatorio de la Deuda Social, en su capítulo dedicado a la infancia, mostró un dato dramático: más de la mitad de los niños de Argentina viven en hogares pobres, donde los recursos económicos no alcanzan para cubrir las necesidades mínimas. Y más de 10% tiene problemas para conseguir los alimentos indispensables. 

Muchos niños viven sin acceso a los derechos básicos.

Ese es el real drama de Argentina; un drama que irrita aún más en épocas electorales, donde besar a un niño cotiza en alza para las encuestas para los candidatos de cara maquillada.

Indispensable, pero no suficiente

Mendoza puede partir de una buena base, pero aún muy lejos de lo necesario. Como digo el Gobernador, tener las cuentas prolijas es importante para generar condiciones de crecimiento y desarrollo. Sí, pero con muchos peros despúes. El orden administrativo pregonado por Cambia Mendoza es condición indispensable, pero no razón suficiente para esperar que todo cambie. El “voluntarismo discursivo” del PJ puede servir para alertar, pero es inocuo hacia el futuro sin un plan creíble; mucho más con el antecedente de haber gestionado durante 8 años sin crear empleo privado, con deuda interna monumental que dejó desvestido de recursos las escuelas, hospitales y todos los servicios básicos.

Esa realidad social parece estar borroneada para la dirigencia política. Por tomar un ejemplo, los 10 puntos de acuerdo lanzados por el Gobierno nacional no sugieren ninguna línea de acción clara para proteger a la infancia de las contingencias económicas y políticas.

Por ahora el ombligismo de la dirigencia política les nubla la vista.

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