Reconstruir la memoria

Reconstruir la memoria

Un artículo de opinión por este 24 de marzo, escrita por Juan José Deliberto.

La memoria apunta hasta matar

A los pueblos que la callan

Y no la dejan volar

Libre como el viento

León Gieco

Nuestra historia política consiste en un sistemático sumario de destrucción de la memoria con el objeto de instalar nuevas referencias que sólo sirven para profundizar la división y sometimiento del conjunto.

La memoria es una facultad del cerebro que permite al organismo codificar, almacenar y recuperar la información del pasado, principalmente de los hechos trascendentes los cuales van constituyendo nuestro presente como persona y también como pueblo.

Las decisiones que tomamos colectivamente tiene que ver con esa memoria sembrada.

La instauración de la última dictadura cívico militar en la Argentina, tuvo como principal objetivo la destrucción de la memoria popular, implantando el miedo y el desinterés, la sospecha y la intriga para producir el desmantelamiento de todas las conquistas sociales y económicas logradas, resquebrajando todo el aparato productivo nacional y generando grandes bolsones de pobreza, desazón y muerte. En ese proceso de exterminio aquellas voces militantes comprometidas en restaurar la memoria histórica - disidentes a la memoria impuesta por el terrorismo de estado - fueron aniquiladas: sobre todo jóvenes y mujeres.

Luego, la democracia, en cambio, fue reconstruyendo entre todos y todas una memoria más amplia, mas verdadera, más justa.

Destruir esa memoria es el objeto de intereses antipopulares, porque la memoria es una función muy necesaria para comprender el presente.

Profundizar la grieta, crear enemigos internos, manipular masivamente la ficción - tanto de un lado como del otro - es destruir la memoria construida por la democracia.

Por eso es muy importante que cada unx de lxs ciudadanxs argentinxs reflexionemos sobre la importancia de la memoria, para tener presente las atrocidades cometidas y para que sea la herramienta que permita a todas las parcialidades de la república encontrarse en el espacio común, del pueblo, de todxs.

Vaya mi sentido y sincero homenaje a todos los mártires de nuestra historia en palabras de Rodolfo Walsh:

“Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes ni mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores. La experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia aparece así como propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las cosas”.

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