Opinión
¿Tenemos "un gran gobernador", como nos dijo Cristina?
Jaque se ganó en esta visita el pasaporte para entrar al Olimpo kirchnerista. La clave: obediencia y alineamiento con la Rosada. La bronca K contra Cobos hizo el resto. Las eternas promesas millonarias de inversión nacional que, si se cumplen, no vendrían mal en una provincia que para cubrir el déficit este año no hará obra pública con fondos propios.
La cara de Celso Jaque durante la visita de Cristina Fernández lo decía todo: el gobernador no pudo borrar la sonrisa durante las cuatro horas que la presidenta estuvo en Mendoza.
Tanto respaldo, tanto apoyo, tanta frase de elogio que la presidenta tuvo para con él, le dieron a Jaque la pauta de que finalmente consiguió el ticket para ingresar al Olimpo kirchnerista.
Ese pasaje fue duro y trabajoso de conseguir. Hace sólo cinco meses, Jaque era uno de los que tenía vedada la entrada por atreverse a dar algunas señales de independencia política.
Sólo basta recordar el vacío que le hizo la presidenta a Mendoza durante la última Fiesta de la Vendimia, sólo porque el gobierno provincial se empeñaba en sostener a Carlos Rico como subsecretario de Seguridad.
Desde allí el mendocino aprendió la lección. No sólo se terminó desprendiendo de Rico, sino que también no se despegó ni un renglón de lo que marca el manual del buen gobernador K: obediencia y alineamiento total con la Casa Rosada.
El resto del trámite para ganarse el pasaje, a Jaque, se lo hizo Julio Cobos.
Cristina vino y dijo que el nuestro “es un gran gobernador”. Pero que la presidenta lo diga ¿lo convierte a Jaque en un gran gobernador?
Por lo que mostró hasta ahora, la calificación suena a desmedida.
Cómo ocurrió en todas las visitas presidenciales de los últimos cinco años, los Kirchner nunca vienen con las manos vacías. Es más: siempre traen anuncios de inversiones millonarias. Y esta visita no fue la excepción.
Cristina desembarcó con promesas de inversión de más de $3.000 millones. Y suena alentador, sobre todo, para un gobierno como el local que en este 2008 dejará de hacer obra pública para financiar el déficit del presupuesto provincial.
Pero cada uno de los convenios que se firmaron, merecen atención.
- La puesta en funcionamiento de la ampliación del gasoducto Beazley – La Dormida, es sin dudas una gran obra que el gobierno de Cobos no pudo inaugurar en cuatro inviernos.
Es cierto que Jaque logró destrabarla, pero en realidad ese gasoducto tardó en construirse por otros problemas que iban mucho más allá que la faltaba la firma de algún funcionario en algún expediente. El ministerio de Planificación de Julio De Vido, había diseñado la misma forma de financiamiento para la obra de gas, que la que tenían otras obras del mismo tenor que terminaron envueltas en el escándalo Skanska.
-El llamado a manifestación de empresas para construir la presa Los Blancos por más de $2.100 millones. En este caso nunca se dijo que la Nación nunca pondrá la plata para hacer la obra de aprovechamiento del río Tunuyán. Sino que esta será financiada por privados y que luego, como parte del negocio de los inversionistas, el gobierno nacional les comprará a un precio estipulado el valor de la energía que produzca la presa.
- El estudio ejecutivo para llamar a licitación de la presa Portezuelo del Viento, por $14,5 millones. Es un clásico de las visitas K. Esa misma plata, la Nación la debería haber puest0 ya hace más de un año. Hace pocas semanas se supo que a pesar de que la ley 7.708 dispone que será el Estado Nacional quien se comprometa a transferir en el primer trimestre de cada ejercicio los fondos para realizar la Presa y Central Portezuelo del Viento, hasta el cierre del ejercicio del mes de junio publicado por la Contaduría General de la Provincia el gobierno no ha recibido los primeros 240 millones de pesos estipulados en el presupuesto 2008 para esta obra.
-El acuerdo por $600 millones entre Mendoza y La Pampa para el aprovechamiento del Atuel. Ese aarreglo generó mucha controversia en el Sur y deberá pasar el filtro de la Legislatura.
-El Programa de Asistencia Financiera (PAF) por $245 millones. Es una acuerdo que Mendoza necesita para el pago de la amortización de su deuda. La provincia había solicitado $345 millones y si bien el gobierno nacional nunca le otorga a las provincias lo que solicitan, este año la firma de ese acuerdo se demoró más de lo usual.
-De todos los anuncios, el más realizable de concretarse en el mediano plazo es el compromiso de realizar un gasoducto en Malargüe por $90 millones. Una obra “barata” para la Nación, pero que podría quedar sin embargo aplazada por la última decisión del propio gobierno nacional de recortar fondos en las provincias para poder mantener el superávit.
El resto del trámite para ganarse el pasaje, a Jaque, se lo hizo Julio Cobos.
Cristina vino y dijo que el nuestro “es un gran gobernador”. Pero que la presidenta lo diga ¿lo convierte a Jaque en un gran gobernador?
Por lo que mostró hasta ahora, la calificación suena a desmedida.
Cómo ocurrió en todas las visitas presidenciales de los últimos cinco años, los Kirchner nunca vienen con las manos vacías. Es más: siempre traen anuncios de inversiones millonarias. Y esta visita no fue la excepción.
Cristina desembarcó con promesas de inversión de más de $3.000 millones. Y suena alentador, sobre todo, para un gobierno como el local que en este 2008 dejará de hacer obra pública para financiar el déficit del presupuesto provincial.
Pero cada uno de los convenios que se firmaron, merecen atención.
- La puesta en funcionamiento de la ampliación del gasoducto Beazley – La Dormida, es sin dudas una gran obra que el gobierno de Cobos no pudo inaugurar en cuatro inviernos.
Es cierto que Jaque logró destrabarla, pero en realidad ese gasoducto tardó en construirse por otros problemas que iban mucho más allá que la faltaba la firma de algún funcionario en algún expediente. El ministerio de Planificación de Julio De Vido, había diseñado la misma forma de financiamiento para la obra de gas, que la que tenían otras obras del mismo tenor que terminaron envueltas en el escándalo Skanska.
-El llamado a manifestación de empresas para construir la presa Los Blancos por más de $2.100 millones. En este caso nunca se dijo que la Nación nunca pondrá la plata para hacer la obra de aprovechamiento del río Tunuyán. Sino que esta será financiada por privados y que luego, como parte del negocio de los inversionistas, el gobierno nacional les comprará a un precio estipulado el valor de la energía que produzca la presa.
- El estudio ejecutivo para llamar a licitación de la presa Portezuelo del Viento, por $14,5 millones. Es un clásico de las visitas K. Esa misma plata, la Nación la debería haber puest0 ya hace más de un año. Hace pocas semanas se supo que a pesar de que la ley 7.708 dispone que será el Estado Nacional quien se comprometa a transferir en el primer trimestre de cada ejercicio los fondos para realizar la Presa y Central Portezuelo del Viento, hasta el cierre del ejercicio del mes de junio publicado por la Contaduría General de la Provincia el gobierno no ha recibido los primeros 240 millones de pesos estipulados en el presupuesto 2008 para esta obra.
-El acuerdo por $600 millones entre Mendoza y La Pampa para el aprovechamiento del Atuel. Ese aarreglo generó mucha controversia en el Sur y deberá pasar el filtro de la Legislatura.
-El Programa de Asistencia Financiera (PAF) por $245 millones. Es una acuerdo que Mendoza necesita para el pago de la amortización de su deuda. La provincia había solicitado $345 millones y si bien el gobierno nacional nunca le otorga a las provincias lo que solicitan, este año la firma de ese acuerdo se demoró más de lo usual.
-De todos los anuncios, el más realizable de concretarse en el mediano plazo es el compromiso de realizar un gasoducto en Malargüe por $90 millones. Una obra “barata” para la Nación, pero que podría quedar sin embargo aplazada por la última decisión del propio gobierno nacional de recortar fondos en las provincias para poder mantener el superávit.