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Riquelme y Falcioni: dos hombres muy orgullosos que pusieron a Boca por debajo de las ambiciones personales

La historia del enganche y el entrenador ha tenido varios puntos en los que hubo cortocircuito. A pesar de que muchas veces se explicaba - desde los propios protagonistas - que el objetivo de los rumores eran desastabilizar al plantel de Boca, lo cierto es que han sucedido muchos "encontronazos" en este año y medio que el técnico lleva al frente del equipo.
Foto: Télam
Foto: Télam
Juan Román Riquelme y Julio César Falcioni eran una bomba de tiempo que tarde o temprano iban a estallar. Y como el equipo no ganó la Copa Libertadores de América, todo se ha acentuado con la salida del volante, quien a pesar de ser la máxima figura del club decidió retirarse por su cuenta, argumentando que no estaba en condiciones. Sin embargo, la realidad y los cruces con el entrenador marcan otra cosa.
 
 
LLEGA FALCIONI AL CLUB: Cuando el técnico asumió, venía de dejar a Banfield envuelto en peleas con el presidente Carlos Portell. Además, se llevó a Walter Erviti - su figura en el "Taladro" campeón de 2009 - para que pudiera tomar el liderazgo del "Xeneize" en la cancha. Sin embargo, el zurdo no pudo y el esquema 4-3-1-2 que debutaba ante Godoy Cruz sufrió un 4 a 1 duro en la "Bombonera" en el primer partido de Falcioni por el Torneo Clausura 2011.
 
 
 
EL SISTEMA TÁCTICO: Ya el esquema era un tema de debate en el "Mundo Boca", porque teniendo a un clásico enganche como Riquelme, el que llegaba era un técnico que se caracteizaba por jugar sin él, producto del 4-4-2. Además, la primera fecha, con Riquelme de enganche, fue goleada en contra y cuando no lo utilizó, en la segunda fecha, le ganó como visitante a Racing por 1 a 0 con gol de Pablo Mouche. Llegaba el partido (y quizás el inicio de todo) ante All Boys.

 
 
EL PARTIDO ANTE ALL BOYS: Ya en la semana Falcioni se la jugó y mandó a Riquelme con los suplentes y con el paso de los días, ni siquiera eso. Román - que toda la semana declaró estar bien - dijo: "A quien le gusta quedar afuera, a ninguno. Jugué para los suplentes y demostré que estaba para jugar. Ahora ni para los suplentes, me mandaron a trotar", afirmó el '10'. El partido fue 0 a 0 en la "Bombonera" y al técnico, que no le encontró la vuelta sin él, no le quedó otra que ponerlo luego de tres fechas.

 
 
EL REGRESO DE RIQUELME Y LOS INSULTOS: El volante volvía contra Olimpo como local, pero no pudo hacer nada. El "Xeneize" cayó 2 a 0 ante los de Bahía Blanca y el público, como no pasaba hace años, comenzó a cantar una canción que no se escuchaba: "A ver, a ver los jugadores si pueden oír, con la camiseta de Boca matar o morír". Como el clima ya era contra todos, lo que importaba era sacar resultados. Las diferencias quedaron para otro momento, debido a que el promedio era bajo.

 
 
LA FIGURA CLAVE DE ROMÁN: Así como Falcioni se la jugó y no le salió ante All Boys, ahora era Riquelme el que tenía que demostrar que era irremplazable. El '10' apareció en Santa Fe y con un golazo le dio el triunfo ante Colón y lo mismo hacía en la fecha siguiente ante Estudiantes de local. Así, Riquelme dejaba en claro que la titularidad era suya y el técnico, cuando le consultaban por su 'As de espadas', respondía que lo rodeaban bien sus compañeros.

 
 
EL TORNEO APERTURA 2011: Luego de terminar de manera regular el Clausura, Boca se fue a Brasil para encarar el Clausura (en mediana paz por el descenso de River y la salida de Martín Palermo). Parecía que no había discordias, al punto que el equipo fue una máquina y Román mostró buenos pasajes de su talento, hasta que se lesionó con Belgrano. Falcioni siguió sin él y logró conseguir el título de manera invicta. En tanto, Román - complicado con las lesiones - estuvo unos minutos en el último partido ante Banfield. Parecía que llegaba la paz.

 
 
EL INICIO DE LA TEMPORADA 2012: Con semejante nivel, Boca era el candidato a llevarse a todos por delante. Sin embargo, la suerte rápidamente iba a venir mal en el inicio. Todo empezó con Riquelme no jugando en el verano y haciendo su debut en la Copa Argentina. En una conferencia de prensa previa, Román dijo: "Yo no discuto y no digo nada, hace ocho meses Falcioni me hizo correr como un boludo y no dije nada", sostuvo en un claro pase de factura al técnico, respecto a aquella situación ante All Boys.

 
 
SANTAMARINA Y ZAMORA: El partido ante el equipo del Argentino A casi termina en un papelón. Con Román en cancha, fue empate 1 a 1 y definición agónica en los penales. Ya el '10' mostraba su molestia por el rendimiento y llegaría el debut en la Copa Libertadores. Allí, fue un 0 a 0 muy pobre en Venezuela y la renuncia de Falcioni no se dio porque en el avión Daniel Angelici logró frenarlo. Los protagonistas desmintieron todo, pero el punto que señalaba el hecho era que Cvitanich jugaba por donde le indicaba Román y no por donde le decía Falcioni. A partir de ahí, ya nada fue igual.

 
 
LA TRIPLE CORONA: Todo siguió como pudo y los rumores no eran tan grandes porque Boca comenzó a lograr resultados, que es lo que le importa a la gran mayoría. En la Copa Argentina avanzaba a través de los penales y sufriendo ante los equipos de menor categoría, en el Clausura se iba derecho al bicampeonato y en la Libertadores - más allá de alguna derrota - había recuperado el protagonismo y el respeto de todos los equipos del continente. No obstante, en mayo - cuando seguía firme en todos los torneos - Riquelme volvió a pasar factura al decir: "El primer semestre le sirvió para darse cuenta que estaba en el club más grande de todos y ahora está tranquilo. Se dio cuenta que sabemos jugar de una sola manera".

 
 
EL FINAL: De repente, Falcioni se decidió ir por todo y Román llegaba todas las semanas con lo justo en lo físico. En la Copa Argentina estaba en la final (la cual aún debe jugar ante Racing), pero en el Torneo Clausura se quedó con las manos vacías a dos fechas del final (la goleada ante Arsenal sorprendió a todos, porque ganando le quedaba un partido más para ser campeón) y en la Libertadores se topó con un duro Corinthians, que más allá de la vuelta, con el empate de la ida dejó sin resto a un equipo desgastado por muchos problemas internos (contrato de Roncaglia, las actitudes de Mouche, las declaraciones de Schiavi) y varias más que terminaron con un final inesperado...

¿Y todo esto por qué?... Porque sus dos pilares jamás pudieron compartir el mismo vestuario.