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Notas

Una noche de furia para Vélez Sarsfield y Laverni

Para los jugadores del conjunto de Liniers fue una auténtica noche de furia en la que mucho tuvo que ver el árbitro Saúl Laverni. Abundaron las tarjetas rojas y de algún modo eso ayudó a definir las cosas. El juez, que reemplazó a Héctor Baldassi (desgarrado, originalmente designado para este partido), se conviritió en un protagonista
Foto: Télam
Foto: Télam
Las ansias de revertir un resultado adverso, la impaciencia porque el objetivo no sólo no podía cumplirse sino que irreversiblemente se complicaba con una nueva derrota y la tensión propia del momento conspiraron contra Vélez. Pero no solamente en lo futbolístico, sino también en lo anímico. Para los jugadores del conjunto de Liniers fue una auténtica noche de furia en la que mucho tuvo que ver el árbitro Saúl Laverni. Abundaron las tarjetas rojas y de algún modo eso ayudó a definir las cosas. El juez, que reemplazó a Héctor Baldassi (desgarrado, originalmente designado para este partido), se conviritió en un protagonista excluyente con errores y algunos gestos soberbios. 

El cordobés Fernando Ortiz fue el protagonista del primer despropósito de la noche, a los 9 minutos de la segunda etapa, con Banfield ganando por la mínima diferencia. El zaguero cometió una falta y mientras iba a situarse más atrás, el juez Saúl Laverni lo llamó, tarjeta amarilla en la mano. Sin darse vuelta, Ortiz le hizo la clásica seña de "no" con el dedo índice, lo que molestó al juez, quien luego le pidió que se acercara para amonestarlo. Pero el defensor no lo hizo y fue Laverni quien se acercó y lo expulsó por una supuesta conducta antedeportiva. 

Más tarde, quien perdió la paciencia fue Santiago Silva. Para el delantero uruguayo debió de haber sido un partido especial, ya que con Banfield logró el Apertura 2009. Pero anoche todo eso quedó en el olvido: el Pelado entró en el segundo período y apenas jugó poco más que un cuarto de hora. Disconforme con un fallo, tras una supuesta falta a Dos Santos, se puso cara a cara con el juez para recriminárselo y también vio la roja. 

Vélez siguió padeciendo bajas. La tercera roja llegó a los 27 minutos. Leandro Somoza había sido amonestado por un codazo a Erviti, cuando debió ser expulsado, cosa que ocurrió por doble amarilla más tarde, cuando el mediocampista cometió una falta sobre Gabriel Méndez. 

Al final, otra polémica: Bologna salió lejos y mal a cortar un centro, golpeando a Ricky Álvarez. Pareció penal. 

Laverni, con la de anoche, dirigió 12 veces al Taladro, que ganó ocho e igualó los cuatro veces restantes. 


Para Domínguez todo se terminó con la primera
"No sé, el reglamento no lo tengo claro en jugadas como la de Ortiz. Si lo echa por no acercarse, es una pelotudez de los dos. A partir de ahí, se degeneró todo", dijo Sebastián Domínguez, como síntesis del desguace sufrido por Vélez con las tres expulsiones.