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Dan de alta a Kirchner tras la operación

De buen ánimo y después de 24 horas de internación, el ex presidente Néstor Kirchner dejó anoche el sanatorio De los Arcos, donde fue sometido de urgencia a una angioplastia por una obstrucción en una de las arterias coronarias. El último parte médico difundido anoche, poco antes de las 20, informó que el diputado nacional dejaría la clínica del barrio de Palermo a las 23 para retomar sus tareas habituales progresivamente
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De buen ánimo y después de 24 horas de internación, el ex presidente Néstor Kirchner dejó anoche el sanatorio De los Arcos, donde fue sometido de urgencia a una angioplastia por una obstrucción en una de las arterias coronarias.

El último parte médico difundido anoche, poco antes de las 20, informó que el diputado nacional dejaría la clínica del barrio de Palermo a las 23 para retomar sus tareas habituales progresivamente. Pero, finalmente, Kirchner abandonó el sanatorio antes de la hora prevista, junto con la presidenta Cristina Kirchner, que había llegado a las 18 para acompañarlo.

"Perfecto, todo perfecto. Gracias por todo", fueron las pocas palabras que dijo Kirchner al salir de la clínica, desde el asiento trasero del auto oficial que compartió con la jefa del Estado.

Ante el tumulto de micrófonos, cámaras y grabadores, la Presidenta pedía cuidado y le indicaba a su marido que se expresara para mostrar que estaba recuperado. "Dale, hablá vos", le exigió Cristina Kirchner a su esposo, después de bajar el vidrio de la ventanilla para que los medios pudieran verlo y llevar tranquilidad.

Kirchner, de buen semblante, aunque algo pálido, dejaba así la clínica a las 20.20, ante un total despliegue periodístico y una guardia escasa de militantes, menos de 30, que aplaudieron su salida.

El ex presidente mejoró favorablemente durante las últimas horas después de una afección cardíaca detectada anteanoche, que lo obligó a someterse a una angioplastia con colocación de un stent para desobstruir una de las arterias coronarias.

La intervención alarmó a los médicos presidenciales y al entorno del matrimonio por el recuerdo de la última operación que había tenido Kirchner el 7 de febrero pasado, cuando se le detectó un problema en la carótida derecha, por lo que también debió ser operado de urgencia.

Cristina Kirchner
La Presidenta lo acompañó en la madrugada de ayer y permaneció a su lado hasta las 10 de la mañana, cuando se retiró a descansar a la quinta de Olivos. Volvió con las buenas noticias apenas pasadas las 18, en medio de un operativo despiste para los periodistas, que la esperaban en uno de los portones de ingreso. Burlando la guardia, ingresó por una entrada lateral de la clínica, sobre la calle Paraguay. Sus hijos, Máximo y Florencia, no aparecieron por el sanatorio del barrio de Palermo.


El parte médico dado a conocer anoche evitó recomendarle reposo al ex presidente. "Progresivamente, se incorporará a sus tareas habituales en el transcurso de la semana", manifestaron el director de la Unidad Médica Presidencial, Luis Buonomo, y su segundo, Marcelo Ballesteros, en el texto.

El vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, que leyó cada una de las tres comunicaciones oficiales desde que fue internado el ex presidente, dijo a los medios que probablemente el diputado y presidente del PJ pueda asistir a su primer acto tras la intervención, mañana, en el Luna Park, con la juventud kirchnerista.

Según revelaron fuentes del entorno presidencial, Kirchner sintió un dolor en el pecho anteayer a la tarde, que lo obligó a realizar una primera consulta en la clínica Olivos, ubicada a pocas cuadras de la residencia presidencial.

Aunque la información oficial sostuvo que el ex presidente se había sometido a un "chequeo médico programado", varios funcionarios que ayer pasaron por la clínica De los Arcos reconocieron que había sentido un dolor, antes de someterse a los estudios.


La intervención, realizada en la madrugada de ayer, derivó en la colocación de una malla llamada stent, para dilatar la arteria obstruida y así facilitar el paso sanguíneo. Se le realizó a través de la zona inguinal y, según relataron fuentes médicas, no le quedó cicatriz como sí sucedió con la operación de carótida que le dejó una marca en el lado derecho del cuello.

Ayer, los alrededores del sanatorio ubicado sobre la avenida Juan B. Justo fueron un ir y venir de funcionarios. Además de Scoccimarro, que permaneció casi todas las horas de internación del ex presidente, estuvo el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli; el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; el ministro de Planificación, Julio De Vido; de Trabajo, Carlos Tomada; de Justicia, Julio Alak; y de Economía, Amado Boudou, que llegó casi sobre la hora del alta. También estuvieron el senador santacruceño Nicolás Fernández, el legislador porteño Juan Cabandié y el boxeador Jorge Castro ("Locomotora").