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San Luis copia la ley mendocina

El Senado de la provincia vecina sancionó ayer una ley provincial que prohíbe el uso de cianuro y otras sustancias tóxicas en la minería. La norma puntana se basó en la ley 7.722 que el año pasado se aprobó en Mendoza.
Camiones trabajando en una mina a cielo abierto. Foto: web
Camiones trabajando en una mina a cielo abierto. Foto: web
El Senado de San Luis aprobó ayer una ley que prohíbe al sector minero el uso de sustancias químicas tóxicas que puedan contaminar el medioambiente. La decisión se basó en los antecedentes mendocinos, específicamente en la letra de la ley 7.722, aprobada el año pasado por la legislatura provincial.

Jorge Difonso, intendente de San Carlos y coautor de la ley 7.722, confirmó que hace dos semanas mantuvo una reunión en Mendoza con el vicegobernador puntano, Jorge Pellegrini, en la que le contó la experiencia en esta provincia y le acercó copia y antecedentes de la norma en cuestión.

“San Luis tiene una postura clara en cuanto al cuidado del ambiente y los recursos naturales, por eso se acercaron a consultarnos”, contó Difonso, y agregó que “la decisión de San Luis es muy buena para Cuyo; hoy sólo hay minería contaminante en San Juan”.

La decisión de poner un freno a la minería en San Luis ocurre una semana después de que la legislatura cordobesa aprobara por unanimidad la prohibición de la minería a cielo abierta en su territorio.

“La situación de Cuyo es así: San Juan es el gran promotor de la minería a cielo abierto. Mendoza tiene una ley que prohíbe el uso de sustancias tóxicas contaminantes, pero el gobierno actual quiere avanzar con la minería. Y San Luis ya se jugó por el no”, expresó Difonso, quien ha hecho del cuidado del medioambiente, en San Carlos y en toda la provincia, su principal bandera.

Al igual que en Mendoza, la ley puntana busca preservar los recursos hídricos de la provincial. La norma puntana prohíbe taxativamente el uso de sustancias como cianuro, cianuro de sodio, bromuro de sodio, bromuro de sodio, yoduro de sodio, mercurio, ácido sulfúrico, ácido clorhídrico, ácido fluorhídrico, ácido nítrico, amonio y carbonato. Y hace extensiva la restricción a “otras sustancias toxicas similares”.

Tal como lo reseña en su edición de hoy el periódico puntano El Diario de la República, “la restricción no es caprichosa sino que tiene un objetivo central: proteger de posibles contaminaciones o alteraciones de las cuencas hídricas de la provincia. Pero en especial las que se encuentran ubicadas en las Sierras Centrales de San Luis. Esa zona de la provincia es la más productiva en materia minera y a la vez, allí está la naciente del 90% de los ríos de la geografía provincial”.