Estatización de las AFPJ y adiós a los fondos jubilatorios

Bajo este título genérico lo que ocurrió fue la estatización de los ahorros jubilatorios de la mayoría de los argentinos, que estaban bajo la administración de las AFJP desde el año 1995.

La decisión del gobierno, tomada con excesiva celeridad y sin mucho debate ni análisis serio del funcionamiento del sistema, tuvo una motivación fiscal (hacerse del stock y de los flujos futuros) y fue justificado con un discurso con un alta carga ideológica.

El gobierno calificó al sistema privado como “un saqueo” y así se quedó con los fondos que habían ahorrado los trabajadores para su futura jubilación diciendo que serían mejor administrados.

Luego de conseguir la ley de traspaso, esos fondos se comenzaron a adjudicar para obras públicas o financiamiento de subsidios sin que quede clara la forma en que volverán al sistema (si es que vuelven). Con esto quedó claro que el único objeto era asegurarse una jugosa caja para el manejo político.

Al momento de la estatización de los fondos, el sistema contaba con activos por una suma aproximada de 86.000 millones de dólares (1/3 en acciones; 1/3 en plazos fijos; 1/3 en bonos del estado), y el gobierno se asegura un flujo futuro (si se mantiene la tasa de empleo) de 3.000 millones de dólares anuales.

En una Argentina muy particular, el concepto de ahorro se devaluó como consecuencias de las constantes crisis inflacionarias que hemos pasado y el concepto de ahorro como previsión hacia el futuro se cambió por otro más rentístico. Así, mucha gente perdió todo por colocar sus ahorros a tasas mayores a las de mercado.

Por esta razón, la mayoría de los argentinos no se ha quejado de la estatización de sus fondos y por el hecho de que, hacia el futuro, el volumen de ahorro no será la base de su futuro haber jubilatorio. Ahora, todo será sistema de reparto, es decir, todo va a una masa y se redistribuye en proporciones distintas.

La estatización, hecha a la velocidad que se hizo, no permitió un análisis, cada día más necesario, para afrontar el tema de las jubilaciones hacia el futuro.

La realidad es que frente al fenómeno demográfico de mayor longevidad y menor tasa de nacimientos, la población tiende a ser cada día más vieja. Esto implica que en el futuro, habrá cada vez menos trabajadores aportantes y mayor cantidad de jubilados, con buena salud que cobrarán sus haberes.

El problema será fiscal y habrá que encontrar alguna solución mixta. El sistema de las AFJP no solucionaba el problema sino que lo desnudaba, y el sistema público, por sí solo, tampoco estará en condiciones de resolver la ecuación.

El problema es técnico y no político. El mayor problema del déficit de los países europeos viene del sistema jubilatorio y no le han encontrado una solución hasta ahora, pero deberán hacerlo antes que estalle una crisis de financiamiento del Estado.

Argentina no estará exenta del mismo problema y preocupa que nadie plantee un debate serio al respecto. El problema es estrictamente técnico y no político y debería encararse con esta visión. De lo contrario, estaremos incubando una crisis que tendrá como víctimas- entre otros- a la misma clase dirigente que hoy, con ceguera, no parece interesarse en el tema.
Opiniones (1)
23 de abril de 2018 | 01:49
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23 de abril de 2018 | 01:49
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  1. Sr. Cavagnaro: EDebido a un "error" en la repartición nacional en la que actuaba, quedé engamnchado en una AFJP, que hoy no eiste, como en aquel momento lo único que podía hacer era cambiar de AFJP, me quedé en Nación. Como preveía que el Estado angurriento podía hechar mano de mis ahorros, ultimamente, luego de jubilado, me pasé a Nación retiro. Ud. sabe que se trata de un conterato de por vida. Sin embargo, el Estado lob desconoce en el Artículo 5 de la Ley 26425, determina que como mis aportes son mixtos, es decir a reparto y AFJP, la liquidación la hará en Anses. Esto me perjudicó, por ahora en que a lo mejor cobro con 15 días de retraso y puede ser que no me correspondan los $ 200 que se otorgaron a los demás jubilados. O sea el estado es un ladrón al que no le importan las leyes ni los contratos. No creo ser el ínico en esta condición, ya que el régimen de AFJP no tenía 30 años de antigüedad. He aquí, con este diminuto ejemplo como el Estado Argentino se ríe de su pueblo. ¿Será cierto que cada pueblo tiene el gobierno que se merece? Parece que el nuestro así lo quiere. Disculpe mi bronca, pero hace 66 años que me roban y lamentablemente es por mi cul.pa, porque pudiendo irma creí en el país. Saludos. Benjamín
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