Indignación en el zoológico por el asesinato del puma

Profunda conmoción se vive en el Zoológico de Mendoza ante la trágica muerte del puma. Se pone en riesgo la convivencia entre las especies. Algunos animales quieren muerto a quienes perpetraron el horrendo hecho y otros hablan de un nuevo caso de gatillo fácil. Aquí, videos y testimonios exclusivos de MDZ sobre una muerte que enluta a la provincia.

Indignación, furia, tristeza, frustración, sed de venganza, aullidos: muchas son las sensaciones que, hoy por hoy, atraviesan perforando la cotidianeidad en el Zoológico de Mendoza, en pleno corazón del Cerro de la Gloria. Y no es para menos: una vez más, un integrante de esta gran familia pluricelular es acribillado cobardemente sin que el peso de la Justicia caiga sobre el culpable.

Así las cosas, nos acercamos hasta el citado zoológico y entramos en él, previo acuerdo con el guacamayo del portón, quien exigió que no ingresáramos con cámaras de fotos, filmadoras y grabadores.

De este modo, pedimos inmediatas disculpas a los lectores por las imágenes -pobres de calidad- que ustedes verán, pues fueron tomadas con un teléfono, ya que tal aparato no entró en el acuerdo con el guacamayo del portón. Ustedes entenderán que éstas son normales limitaciones de la profesión que fatigamos. Vamos a lo nuestro.

Tras la tragedia del puma, el zoológico, amigos, está que hierve.

Según fuertes versiones, algunos animales quieren hacer justicia por pata propia y todos los ojos apuntan a los más sospechosos de la lista de culpables del asesinato: los gorriones, ya saben ustedes, porque son muchos, gritones, feos, ordinarios, se adaptan a vivir en cualquier lado, están dispuestos a comer cualquier cosa y escuchan cumbias.

De hecho, desde hace un tiempo, los gorriones tienen vedado el ingreso al zoo, donde se ha contratado una empresa de seguridad privada con el objetivo central de impedir estas desagradables visitas. Sin embargo, muchas veces, los muy ladinos sortean los puestos de  seguridad e ingresan a hacer desmanes. Hay quienes, incluso, aprovechan que gozan del trabajo -en negro- de limpiar las jaulas o cuidar crías para robarse la comida que con tanto esfuerzo y dedicación obtienen los ciudadanos del zoológico.

“¿Qué están esperando, ah?”, comienza su testimonio una suricata. “Más rejas no podemos poner en nuestras jaulas… ¿Vamos a dejar que los animales honrados vivan encerrados mientras los gorriones andan sueltos por ahí? ¿Sabe lo que necesitamos? Justicia!, Justicia!”, grita la enojada vecina.

 

Después de que le tomo una foto y habiéndole dicho que soy periodista, se arregla el pelo. Baja el tono y casi susurrando, deja salir: "¿Te hablo de mí? Me gusta el fitness, la fangoterapia y los cafés con amigas, a media mañana, con ropa de gym... Una gacela amiga puso un spa, acá a la vuelta. Voy siempre que puedo. No te puedo explicar el sentimiento de placentera paz que provoca el aceite sobre mi cuerpo... ¿De qué medio sos? No esperarás que te hable de las cirugías que no tengo... ¿Querés que te diga qué libro me llevaría a una isla desierta..? La Biblia".

- Señora suricata, ¿por qué sospecha de los gorriones..?

- Mirá. Esta vereda está hecha un asco. ¿Y ustedes por qué no se preocupan por la recolección de la basura?

- Tiene razón, suricata, pero ¿está segura de que el asesinato fue cometido por los gorriones? 

- Mirá, no sé. Algo habrán hecho esos atorrantes. ¿Has visto lo inmundos que son y cómo se reproducen? Parecen ratas.

Un poco más allá, el panorama no mejora. El león, rey del lugar por el presente período, ha organizado, junto a tres o cuatro funcionarios de su equipo, una conferencia de prensa a la que asisten una veintena de monos, quienes acaparan aquí el oficio periodístico.

 

 

Los medios invitados, ya saben, son aquellos que habitualmente abundan en detalles sobre su estupenda cabellera. Hay sánguches de miga, masas finas, café, gaseosas y agua mineral.

- A mí no me invitaron, le digo a un chimpancé amigo, que antes era así y ahora es asá.

- Bueno, tampoco te hagás el víctima, si te dedicás a hablar mal de él.

- Y vos a escribir lo que a él le gusta...

- En todos los zoológicos del mundo pasa lo mismo. ¿Por qué íbamos a ser la excepción?

- Porque podríamos ser excepción en algo. Y porque estamos en el horno.

- ¿Sabés qué? Vos te quejás, porque no tenés pauta oficial. El día que la tengás vas a hablar maravillas del león. Después de todo, tan, tan, tan ineficiente no es. Hay que mirar el lado positivo...

De pronto, el león se predispone a hablar. A su lado, parte de su gabinete intenta dar imagen de equipo, de cohesión y de convicción. A un costado, en silencio, su consejera, la ranita Ping, hace gala de su reconocida discreción.

-  Quiero decirles a los mendocinos que no vamos a permitir que este crimen quede impune. Vamos a utilizar todas las herramientas de que dispone el Estado para hallar el culpable. Así se lo prometí esta mañana a la viudad del puma en el velorio de su infortunado marido. 

- León, ¿tiene detenido a algún sospechoso?, pregunta el chimpancé.

- Sí, a muchos. Lo importante es que sepan que estoy firmemente convencido, profundamente persuadido, de que hallaremos al culpable. No voy a descansar hasta que así sea.

En tanto, cien metros más allá, los pumas están como poseídos. Por segunda vez en dos años, uno de los suyos ha sido asesinado brutalmente. A ellos no les alcanza con la noticia de que las fuerzas de seguridad están realizando enormes operativos en todas las arboledas con nidos de gorriones y en las casas tomadas por los perros.

Dice la viuda del puma acribillado:

 

 

En estos momentos, una comisión de felinos varios se ha formado con la intención de organizar marchas del silencio por los caminos del Cerro de la Gloria. Con ellos, dialogo:

- ¿Desde cuándo se constituyeron como grupo?

- Desde el año pasado, cuando mataron al primer puma.

- ¿Por qué no reaccionaron cuando mataron a las 17 ovejas? 

- ¿Qué ovejas?

- También han sido asesinados 82 perros sólo este año…

- Bueno, pero son perros y los perros no viven en los zoológicos. Ahora resulta que vos defendés a perros y a los gorriones. Sos igual que los abogados esos…

- ¿Ustedes están de acuerdo con bajar la edad de imputabilidad para gorriones y canes?

- Por supuesto, ¿o querés que no sigan matando como a perros? Los derechos de los animales no son solamente para los delincuentes. Ya no se puede salir de la jaula. Esto no es vida.

Asimismo, como forma de protesta por esos operativos represivos, los animales con vena artística y sentimiento progresista, llevan adelante una toma simbólica de la plaza de juegos del zoológico.

Hay malabares de monos tití, recitales umplugged de canarios, bailes de la murga de gallinas y obras de teatro del elenco "Zoobretablas". Más allá, las iguanas hacen de estatuas vivientes y dos liebres, tres martinetas y un zorro cantan folclore cuyano.

A un costado, los camellos fuman cigarrillos de marihuana, de desagradable olor, a los que ellos denominan "porros" y no faltan los tucanes que esnifan ravioles de cocaína.

 

Las panteras, en cambio, están en otra cosa. Con su habitual sofisticación, actúan como si nada pasara. Ya saben: lo de ellas es placer en todas sus formas. Ellas creen que están para llenar de belleza el mundo, no para solucionarlo. Y ni siquiera cuando me detengo frente a su jaula dejan de hacer sus cosas. Aquí está la prueba:





Sigo camino. Allá al fondo, lejos de todo, se ve la jaula de cristal de los elefantes, quienes son, en este sitio, los encargados de la Justicia. Entenderá el lector que resulte imposible hablar con ellos pues, según nos han aclarado en su momento, sólo hablan a través de sus sentencias.

No obstante, off de récord, uno de ellos nos alcanza a decir que es tan dura la tarea y la responsabilidad que asumieron, que eso explica la gran cantidad de elefantes que, agobiados, han pedido licencia con goce de sueldo (una elefanta, la hemos viso, pidió licencia y está dando un curso de ornamentación navideña a cisnes y flamencos). 

Un amable paquidermo se acerca a nosotros:

- Déjeme que le diga, jovencito, que la diferencia entre un vampiro y un abogado es que el vampiro sólo te chupa la sangre de noche. Jejeje...

- ¿Y la diferencia entre un abogado y un buitre? 

- No lo sé, dímelo tú. 

- Uno es un sucio carroñero; el otro es sólo un ave. 

- Jejeje... Este es muy, muy bueno: Un abogado le dice a otro: “Vamos a tomar algo”. Y el otro le responde: “¿De quién?”.  Jejeje, “¿De quién?” le responde, ¿entendés?... Jejeje...

Me voy, dejándolo menear su trompa y recorrer con elegancia su prístina jaula, a la que ningún mortal jamás ingresa, salvo, claro está, su secretaria, una cigüeña de piernas contorneadas y suave plumaje y un par de águilas moras, empresarios amigos, quienes aseguran estar transformado radicalmente el presente y futuro del zoológico a partir de sus muchos emprendimientos con vasto sentido de la responsabilidad social empresaria.

- ¿Cúanto es, Usía..?

- La voluntad, señores empresarios, la voluntad...

Mirando sin mirar, apartados pero sin apartarse, están los escuadrones de seguridad del zoológico: mandriles con puños de acero, jotes de garras definitivas y jabalíes de colmillos afilados.

Ellos, agobiados por el sueño y sus préstamos personales, toman mates y callan. Por supuesto, niegan de plano la versión de que el puma fue otra víctima del gatillo fácil policíaco y que se trata de una mentira urdida por los abogados de derechos animales para incriminarlos.

No me invitan a acercarme. Y yo no me acerco, porque, en el fondo, siempre les he tenido miedo y desconfianza. No me han atacado nunca, pero tampoco me han defendido nunca, más allá de que, en un punto, me queda en claro que ellos son, en primer término, víctimas de sí mismos.

En fin: que todo en el zoológico funcione así desde hace tanto tiempo tiene su explicación en el hecho de que, en realidad, nadie parece tener ganas de plantearse alternativas.

Nadie, excepto la foca, el único animal que conserva intacto el sentido de la utopía.

Vamos por ella, casi al final del recorrido. Luego de sortear hipopótamos siesteros, ñandúes que se hacen los perfectos boludos, osos mimosos y ciervos engañados, llegamos a la pileta de la foca. Está vacía. Un loro barranquero, que desconoce por completo el sentido de la clemencia, nos escupe la verdad en la cara:

- La foca está desaparecida.

- ¿Cómo que desaparecida?

- Se fue... a Europa, al Ártico o al Antártico...

De un día para otro, vaciarán la pileta y, si todo marcha con prontitud, en el lugar harán un shopping con playa de estacionamiento para suricatas y elefantes y helipuerto para cóndores y águilas.

Me voy sin saludar. Desandando la avenida Libertador. Allá abajo, los Portones del Parque parecen la puerta de ingreso al mundo de Alicia a través del espejo. El sol sigue pegando como si nada pasara y yo pensando y pensado, como si acaso en la vida existiera un objetivo superior.

Allá adentro, en el zoológico, todos están más tranquilos, tras la decisión del león: perros y gorriones se ofrecerán en sacrificio para calmar la sed de sangre del soberano.

Es diciembre, amigos, el año muy pronto se termina sin que haya percibido el menor atisbo de gloria. Quiero cambiar la piel, morderme la lengua y sacarme definitivamente este maldito veneno.

Opiniones (6)
24 de febrero de 2018 | 01:23
7
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24 de febrero de 2018 | 01:23
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  1. Coincido con vos, sos de las mías. A mi lo que me indignó enormemete fue , además de la muerte del animalito, la foto en la que posaron regodeándose de haber obtenido un trofeo. Ya sé, ya sé, podría haber atacado a un niño en vez de a un perrito, pero existen otros métodos. Lo que pasa es que yo, igual que vos, estoy hastiada de la ineptitud y mediocridad que existe en nuestro país, en ciertas personas.Lo que me da esperanza es que todavía quedamos personas que trabajamos honestamente, que ponemos lo mejor de nosotros-Muy buena la nota del sr. Naranjo que trajo a colación este tema, en un tono de refinado humor intelectual, pero que nos hace pensar. Muy buena fue su reflexión sobre el damasco de su jardín ( aprovecho para felicitar al sr. Naranjo por esa nota también). Hasta cualquier momento, Viviana! Me alegro de haber colaborado también a alegrar tu domingo. Saludos cordiales!! Y gracias por retriburime la buena onda.
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  2. Yo personalmente no visito ni este ni ningún zoológico del mundo. Y esta brillante nota de Ulises me ha hecho confirmar mi postura. Es inconmensurable la tristeza en la expresión de los animales allí prisioneros, no entienden en sus tristes lamentos, POR QUE fueron arrancados de sus hábitats. Mé partió el alma el afónico llamado del león, el triste lamento de la puma. Mi hijito no pisará jamás ese infierno.
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  3. Una va clickeando por las noticias, para mantenerse informada, lee con detenimiento y el sánguche y la coke ..comienzan a atragantarse, un spa no permitido en zona residencial, maestros que cobran $30.000, el asesinato de la anciana, Jaque y desde Rusia con love, aunque nuestra lengua es amplísima a la hora de expresarnos ¡ juro ! que ya no encuentro adjetivos ¡ me superan ! y siento que mis convicciones constitucionalistas están a un paso de esfumarse , me quiero comer al mundo injusto , quisiera enfrentarme cara a cara con todos......¡ muy utópico lo mio ! , pero aparece Ulises y me lleva a otro mundo , me cuenta un cuento en el que también me siento personaje y de ahí en mas vuelvo a la normalidad. Gracias por tu preocupación de onda, hacía mucho que no intercambiaba opiniones que me gratificaran desde otro lugar. Bueno , buen domingo el mio , no solo fue Ulises , vos también colaboraste. La agradecida soy yo.
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  4. Qué cosa ya estaba terminando con tu paciencia?? Agradeceré que me lo expliques.Te lo pregunto de onda, asi que tomate unos minutitos y respondeme. Gracias!!
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  5. Aparece Ulises con sus bálsamos.
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  6. Ulises, felicitaciones. Genial la nota! Se extraña tu pluma en las páginas de MDZol.
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