Quincho MDZ

Inside information: el gobierno de Cambiemos, como pretérito y futuro

Información desde las tripas del poder que dan cuenta de errores y aciertos. Nombres propios de la crisis y un futuro posible.

Elecciones de octubre de 2017 y triunfo claro de Cambiemos. Alegría y confianza exageradas. Con el " crecimiento económico y la comunicación", según la visión de los "amarillos puros", todo salió tal cual se previó y para adelante el camino estaba más sencillo y sin tantos obstáculos.

No se advertía que había factores exógenos condicionantes, problemas y déficit de gestión internos.

Frente externo

La política económica de Donal Trump y su conflicto creciente con la Unión Europea, China y Corea del Norte, provocaron un terremoto en el orden mundial. Inflación americana creciente y aumento de las tasas de interés.

- La implantación de aranceles por parte de Trump, tuvo réplica inmediata de China y Europa y está en vilo una posible guerra comercial global.

- En paralelo, crisis política en Brasil por la detención de Lula y freno del motor y principal aliado del Mercosur.

- Commodities cerealeros con valores estancados o a la baja y nuevos gobiernos xenófobos o populistas en Italia y España.

- Valores del petróleo cercanos a los 80 U$ el barril incrementaron las condiciones desfavorables en el orden internacional.

Frente interno

Luego del triunfo, había que apurar algunas reformas demoradas.

La reforma para modernizar las leyes laborales, quedó en simple intención. No pudo el gobierno siquiera iniciar la discusión, salvo sobre nimiedades prácticamente formales. La dureza de las normas laborales de origen en los años 50 y profundizadas con medidas corporativas, han convertido el mercado laboral en un compartimento estanco, de alto costo y que promueve el trabajo en negro.

No se trata de flexibilizar las relaciones laborales, pero sí aparece como imprescindible modernizarlas y quitarles costos excesivos que alientan el desempleo y la informalidad. La burocracia gremial y la falta de capacidad del gobierno impidieron cualquier avance. Traspié de arranque. Con motivo de la presentación en Olivos, en noviembre de 2017, de los nuevos diputados oficialistas electos en octubre pasado, un alto integrante de Cambiemos se acercó al presidente Macri y lo alertó de la posibilidad de conflictividad grave por el próximo tratamiento de la reforma previsional. El presidente convocó en el lugar al Jefe de Gabinete, Marcos Peña y a uno de sus viceministros, Mario Quintana, quienes desestimaron toda posibilidad de problemas, fundados en "focus group" que aseguraban que no formaba parte de la agenda ni del interés del pueblo argentino el tema previsional.

Cuando en diciembre, con motivo del tratamiento de la nueva ley previsional, el Congreso fue sitiado y grupos violentos organizados más algún conglomerado espontáneo, intentaron ocupar el recinto legislativo y generaron destrozos inusitados del espacio público, la mayoría de los actores oficialistas, estaban atónitos y paralizados. Solo Emilio Monzo, Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich estuvieron a tono de las circunstancias.

Casi en paralelo y fogoneado desde la Jefatura de Gabinete, en una conferencia de prensa , se cambiaron las metas inflacionarias, con la presencia inexplicable de un atónito presidente del Banco Central.

El nuevo año deparó una restricción de la posibilidad de financiamiento del país en el mercado internacional y un concurrente retiro de los valores en Lebacs de los fondos internacionales y de los ahorristas locales que se volcaron al dólar, provocando una fuerte y persistente corrida cambiaria que depreció el peso alrededor de un 40%. Aquí también hubo inexplicables errores de gestión frente a la crisis que eyectó al presidente del Banco Central y a los ministros Francisco Cabrera de Producción y Juan José Aranguren de Energía.

En paralelo, el Gobierno venía con serios problemas para controlar los índices inflacionarios, que se agravaron e incrementaron por la corrida, para terminar en junio con el índice más elevado en dos años.

Encrucijada por problemas externos, internos y propios que derivan en conflictividad al interior del poder.

El sector más político del gobierno , representado por el ministro Rogelio Frigerio, el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, con el consentimiento no estentóreo de H Rodriguez Larreta y la gobernadora Maria Eugenia Vidal, más varios actores que acompañan en silencio "prudente", abogan por más cambios políticos imprescindibles e inevitables, según su convicción. Pocos ministros con alto nivel de gestión eficiente y peso político. Separar a los ministros Ibarra, Avelluto, Santos, Bergman entre otros. Y lo mas fuerte y conflictivo al interior el poder. El Jefe de Gabinete Peña que pase a ocupar el ministerio de Relaciones Exteriores y en su lugar un fuerte y
eficiente gestor político que avance en los acuerdos imprescindibles e inevitables que necesita el país desde hace muchísimos años, para encaminarlo a un futuro sin pobreza agobiante y con desarrollo económico e institucionalidad republicanas modernas y estables. Todo ello independiente de la necesidad de cumplimiento de lo acordado con el FMI.

Conocedores cercanos y confiables de la realidad diaria del poder nacional, aseguran que las divergencias apuntadas, no están cerca de zanjarse. Por el contrario, afirman que el presidente sigue confiand en que Peña, Quintana y Lopetegui, son su voz, ojos y oídos, que la vuelta a la mesa chica de la toma de decisiones de Nicolás Caputo, el íntimo amigo de Macri, de Frigerio, de Monzó y el radical Ernesto Sanz, solo se concretó en Nicolas Caputo. El resto de los nombres fueron usado como estrategia de marketing político.

La mesa chica real está conformada por el presidente Macri, Marcos Peña, Maria E. Vidal, Nicolas Caputo y Miguel Grosso, el ex intendente de la ciudad de Buenos Aires durante la presidencia de Carlos Menem. Encrucijada externa e interna y divergencias en cómo afrontar la crisis, no solo al interior del gobierno sino con los aliados del frente Cambiemos. 

Varios actores oficialistas temen alguna sorpresa fuerte de Elisa Carrió en los meses próximos y elucubran posibles conductas de los socios radicales, afectos varios de ellos, señalan, al estatismo cuasi populista.

Avatares, problemas y desafíos de una Argentina complicada en un
difícil mundo globalizado.

Opiniones (6)
20 de agosto de 2018 | 10:08
7
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20 de agosto de 2018 | 10:08
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. si vemos en el tamaño de la nota el factor externo y el interno es claro que el externo es prácticamente irrelevante ...
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  2. ..tanto párrafo y más párrafo para expresar lo que puede hacerse en tres o cuatro renglones: la diferencia entre el gobierno anterior y el actual es que el actual reparte entre uno o dos lo que el anterior repartía entre mil o dos mil. el resto son figuritas.
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  3. Los aciertos cuáles son? Falta la mitad de la nota
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  4. No se con que cara y parado en que base se puede reivindicar algo positivo de este gobierno. El peor gobierno de los últimos cincuenta años. Ni una sola medida a favor del pueblo, todas las medidas macro económicas benefician a grupos concentrados y amigos de la alianza gobernante. Son una vergüenza. Plata afuera en paraísos fiscales, discurso en código trabalengua de ética, fascistas y conservadores disfrazados de republicanos y liberales.
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  5. Inutiles
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  6. No tiene futuro,mientras el Plan economico no CAMBIE , eche a todOS los contadores que lo forman,buscando nuevos horizontes- por ejemplo LAVAGNA PADRE,, VA EN CAIDA LIBRE. SE HA PERDIDO POR COMPLETO LA CONFIABILIDAD,, esto es muy grave en cualquier Pais DEL MUNDO, SE HA RECURRIDO A UN PRESTAMO QUE NOS ESCLAVIZA POR LARGO TIEMPO Y QUE NO ES NINGUNA SOLUCION., hay que trabajar y producir,ESTA ES LA UNICA SALIDA DE LA INFLACION.-
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