El premio consuelo para Harry Kane

El sueño del regreso de Inglaterra a la final de un Mundial de fútbol tras 52 años no pudo ser, así que Harry Kane tendrá que consolarse con el premio que quizá ya tenga seguro.

 El sueño del regreso de Inglaterra a la final de un Mundial de fútbol tras 52 años no pudo ser, así que Harry Kane tendrá que consolarse con el premio que quizá ya tenga seguro, la Bota de Oro.

El delantero inglés tiene seis goles en Rusia 2018, su perseguidor más cercano, el belga Romelu Lukaku, cuatro. Ambos se verán las caras mañana en el partido por el tercer puesto en San Petersburgo, que será también un poco un duelo por la corona de mejor artillero del Mundial.

Pero si Lukaku no tiene la noche brillante que se le negó por completo en las semifinales ante Francia, Kane tiene todas las cartas para quedarse con el trofeo, pese a que el celebrado artillero del Tottenham no se mostró en su mejor forma en su último partido ante Croacia en Moscú.

"Es duro y duele mucho", dijo el espigado inglés tras perder 2-1 su partido de semis el miércoles. "Podemos mejorar todavía", consideró el delantero que, al igual que todo el equipo, evidenció al final las carencias de los jóvenes e inexperimentados "Three Lions" ante los balcánicos.

Su mejor ocasión la desperdició Kane a la media hora de juego, cuando tiró al arco, casi sin ángulo, y el palo le negó a él su séptima diana en Rusia y a los "pross" el 2-0. La historia, quizá, hubiera sido luego otra.

La Bota de Oro que el propio Kane había mencionado como su objetivo personal antes del Mundial sigue estando sin embargo al alcance, aunque a sus seis tantos les falte algo de brillo.

Cinco de ellos los consiguió ante las modestas selecciones de Túnez y Panamá en los dos primeros partidos de Inglaterra en Rusia. Y en total marcó además tres veces por la vía del penal.

Kane se quedó en el dique seco en los dos últimos partidos decisivos de los "Three Lions" antes de la semifinal. Medios británicos destacaron que, antes del partido con Croacia, el artillero sólo había disparado una vez al arco en una situación que no resultara de un balón parado.

La estadística también dejó mal a sus compañeros, casi incapaces de asistir al delantero del Tottenham hasta ese disparo desafortunado ante Croacia.

El seleccionador de los "pross", Gareth Southgate, rechazó sin embargo todas las críticas a su mejor jugador. "Guió al equipo de forma brillante por todo el Mundial", lo defendió. "No puedo pedirle más, ni como capitán ni como persona".

Pese a la dolorosa eliminación, Kane encarna la esperanza del comienzo de una nueva era para los "Three Lions", tan maltratados por el fútbol en las últimas décadas.

El crack mostró ya varias veces su calidad en la Premier League y en la Liga de Campeones, y, dados sus 24 años, podría tener aún al menos dos Mundiales más por delante.

Británico hasta el tuétano cuando se le ve en el campo, Kane representa, al mismo tiempo, a un tipo distinto de futbolista inglés: no es el estilizado David Beckham ni el rústico Wayne Rooney, mucho menos una garantía constante de escándalos como el mítico Paul Gascoigne. Tampoco Steven Gerrard o Frank Lampard, dos tipos duros siempre que era necesario sobre la cancha.

Kane, en cambio, parece casi un británico promedio. No luce tatuajes hasta ahora y además de ser padre de familia tiene dos perros. A su novia la conoce desde la escuela y con el Tottenham está desde los 11 años. Él mismo asegura que se ve perfectamente terminando su carrera en el club londinense.

El ciudadano Kane, al final, refleja al británico común y corriente, el tipo optimista al que todos parecen adorar en los convulsos tiempos del Brexit. El extra es que sea un futbolista brillante, aunque eso, otra vez, no alcanzó para llevar el máximo trofeo del fútbol de regreso al país que se considera el inventor del deporte rey.

Opiniones (0)
21 de julio de 2018 | 02:53
1
ERROR
21 de julio de 2018 | 02:53
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"