P. Icardi

Energía y tarifas: las tensiones para "volver a empezar" en una relación viciada

Detrás de la audiencia pública para establecer el aumento de tarifas hay una historia de largos desencuentros y presiones.

La audiencia pública para determinar la tarifa eléctrica que se realizó ayer puso a consideración los cuadros tarifarios y las propuestas, algunas disparatadas, de las empresas eléctricas y lo que el EPRE, el ente regulador, considera pertinente. Pero allí no quedó plasmado del todo el trasfondo, las tensiones y negociaciones que hubo y se proyectan entre el Ejecutivo y el grupo empresario que tiene la concesión de EDEMSA, la principal distribuidora.

El Gobierno anunció que aceptará solo un aumento total de la tarifa del 2%, que funcionará como base para el nuevo período tarifario que arranca el 1 de agosto. Según informaron desde el EPRE, no aceptaron el pedido de la empresa para cobrar los "ingresos no percibidos" durante la Convergencia Tarifaria. EDEMSA reclama que se paguen más de 600 millones de pesos anuales por los próximos 5 años por ese ítem.

El principal argumento para no ceder más allá es que en realidad las distribuidoras están cobrando una tarifa sin retrasos, luego del acuerdo que se firmó a fines del año pasado y que puso en tablas los reclamos cruzados.

En el medio hubo tensiones que en algún momento crecieron por los "usos y costumbres" políticas que generaban distorsiones en la relación. "Estaban acostumbrados a negociar en el cuarto piso, desautorizando a los funcionarios especialistas. Eso no pasa más", dicen sacando pecho en el Gobierno de Cornejo. Hacen referencia a las relaciones cercanas que tenían desde el Grupo Vila-Manzano con otros gobernadores y que podría haber aceitado su llegada a negocios con el Estado de los más diversos, que incluye desde concesiones petroleras hasta salas de juego.

Un recálculo en la política energética

Cornejo puso al frente de esa negociación a Natalio Mema, secretario de Servicios Públicos, quien era desconocido en el mundo político. "No estaba contaminado", explican cerca del Gobernador. La negociación para hacer el "borrón y cuenta nueva" con la principal distribuidora eléctrica incluyó tensiones y amenazas cruzadas. La principal, trabar legalmente cualquier movimiento. Por eso el acuerdo incluyó el desistimiento de las demandas ante la Suprema Corte de Mendoza.

Pero como la política es dinámica, ocurre algo curioso. Aseguran que al binomio Vila - Manzano le cerraron la puerta, pero a la vez tienen un contacto más fluido con el titular de la Cooperativa Eléctrica de Godoy Cruz, Emilio Luis Magnaghi, quien como radical tiene afinidad política con el oficialismo (fue parte de las listas de Cambia Mendoza). 

La relación entre las empresas energéticas y el Estado ha estado viciada por los cruces de negocios, incumplimientos de ambas partes y cambios en los contextos. Así, por ejemplo, además del contrato de concesión que se firmó tras la privatización de EDEMSA, hubo adendas, decretos, cartas de intención e interrupciones firmadas por el gobierno nacional (como la Convergencia Tarifaria) que agregaron ruido.

En el fondo el problema es mucho más complejo que la tarifa. El descalabro de los últimos años se dio en todos los planos de la política energética y eso hizo, por ejemplo, que no se sumara nada en generación de energía y Mendoza pasó a de ser exportador a importador neto de energía. La disponibilidad energética es limitada (por falta de infraestructura en la distribución y de seguridad en el sistema).

En otro plano, mientras corría la negociación con la empresa distribuidora de energía, el mismo Gobierno preparaba la licitación de áreas petroleras. Y como un deja vu , aparecían los fantasmas de cruce de negocios: los mismos accionistas de Edemsa, participaban de la licitación petrolera con empresas que estaban flojas de papeles. El Gobierno dejó afuera de competencia a las firmas "Integra y Selva María" de José Luis Manzano, por no considerar que esa UTE fuera sólida para sostener las promesas de inversión. En el mismo proceso hubo, claro, hubo que "convencer" a YPF de que participara en un negocio que no era prioritario para esa petrolera. La empresa estatal y El Trébol fueron las únicas petroleras con antecedentes que avanzaron en el concurso. 

Opiniones (2)
16 de julio de 2018 | 12:22
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16 de julio de 2018 | 12:22
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  1. esta gente nunca podría haber estado al frente de EDEMSA, por nula capacidad empresaria y técnica. Hasta acá llegaron... a los tumbos. Que vengan idóneos a gerencia en favor del usuario, no de los empleados... sean de Luz y Fuerza o de APUAYE...
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  2. Espero que tras la exposición de la asociación que representa a los profesionales universitarios (APUAYE) ayer en la audiencia pública, EDEMSA empiece a tratar a sus profesionales con más respeto y escuche sus reclamos legítimos. La brecha en las condiciones laborales (no sólo salariales) entre los agrupados en Luz y Fuerza y los representados por APUAYE son abismales.
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