Nicaragua perdió más de 1.900 millones de dólares por la crisis

Tras dos meses de intensas protestas, el país se vio perjudicado en diferentes áreas como turismo, construcción, comercio y finanza.

 Poco más de dos meses después de comenzar las protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega, la economía de Nicaragua acumula pérdidas calculadas en más de 1.900 millones de dólares en turismo, construcción, comercio y finanzas, afirmó el economista Adolfo Acevedo.

En entrevista con dpa, el experto dijo que las pérdidas por lucro cesante (pérdida de ganancias) se acercan al monto de las exportaciones de 2017, que totalizaron 2.548 millones de dólares, sin incluir los ingresos generados por las zonas francas.

El rubro más afectado es el turismo, debido a la estampida de visitantes extranjeros desde el pasado 18 de abril, cuando una protesta estudiantil detonó una rebelión cívica y el peor conflicto político que ha vivido el país en décadas.

La Cámara Nacional de Turismo cifra en 170 millones de dólares las pérdidas en el sector durante dos meses, además de 60.000 puestos de trabajo en hotelería. El exclusivo hotel Mukul, un paradisíaco resort sobre el Pacífico, anunció su cierre indefinido el pasado viernes.

Acevedo señaló que otro sector golpeado por la crisis es el de construcción residencial, que en 2017 experimentó una caída del 15 por ciento y este año tendrá un severo derrumbe, con la consabida reducción de plazas de trabajo.

También el comercio, que había mostrado dinamismo en 2017, se ha visto afectado por la inseguridad ciudadana y el terror que causan los asaltos, saqueos y las redadas de jóvenes por parte de la Policía y fuerzas paramilitares.

"La gente ha restringido al mínimo su consumo porque existe una gran incertidumbre, la misma que lleva a la caída de la inversión privada", destacó el economista.

A nivel regional, el comercio con Centroamérica se vio afectado por la presencia de más de 140 "tranques" (retenes carreteros) de campesinos y estudiantes. Casi 5.000 furgones de carga quedaron varados durante semanas en las principales rutas del país.

Las pérdidas en el sector se calculan en más de 700 millones de dólares, sin incluir las recaudaciones fiscales que el Estado nicaragüense ha dejado de percibir en dos meses.

Acevedo estimó que, como efecto colateral de la crisis, el desempleo abierto, que rondaba las 90.000 personas en 2009, podría aumentar a 130.000, cifra equivalente al diez por ciento de la población económica activa en un país de apenas siete millones de habitantes y con un subempleo estructural del 70 por ciento.

Consideró "gravísima" la fuga de 654 millones de dólares en depósitos bancarios (un 12,1 por ciento de los depósitos totales), otra consecuencia del estado de incertidumbre generalizada.

Dijo que consideraba probable que parte de los retiros lo hayan efectuado instituciones estatales, "como forma de presión del Gobierno al sector privado" para mermar su apoyo a los sectores que exigen la salida del presidente Daniel Ortega del poder.

Acevedo advirtió que las reservas internacionales netas cayeron de 2.930 millones de dólares a 2.827 millones el último mes, ya que el Gobierno realizó retiros del Banco Central, posiblemente para compensar una caída en la recaudación tributaria.

Aunque las reservas aún representan 2,8 veces la base monetaria y cubren 3,7 meses de importaciones, la agencia Fitch bajó días atrás la calificación de riesgo crediticio para Nicaragua, de B (estable) a B- (con perspectiva negativa).

Según el economista, es posible que se reduzca a CCC (vulnerable y muy dependiente de la situación económica) en las próximas semanas o meses ante un evento disruptivo adicional.

Sobre el crecimiento económico, calculado oficialmente en un cuatro por ciento para este año, estimó que podría caer de un -1 a un -3 por ciento al terminar 2018.

No descartó que la situación afecte a las empresas de zonas francas, maquilas de capital extranjero que podrían dejar el país por la inseguridad. También se esperan pérdidas en la producción de rubros de agroexportación como carne, azúcar y lácteos.

A juicio de Acevedo, el impacto de la crisis actual podría compararse con el de la gran recesión mundial de 2009, cuando la economía de Nicaragua cayó un 3,3 por ciento y la inversión privada casi un 40 por ciento. "Sólo que esa vez no estuvo acompañada por la angustia y el dolor que experimentamos ahora", comentó.

Sobre las posibilidades de recuperación económica, indicó que la solución pasa por un cambio de Gobierno a la brevedad. "La economía sólo puede funcionar con instituciones públicas que proporcionen seguridad, confianza, estabilidad y protección, y éstas están haciendo todo lo contrario", opinó.

La crisis en Nicaragua ha dejado 212 muertos y al menos 1.337 heridos según el más reciente informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

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20 de agosto de 2018 | 21:55
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