La increíble historia detrás del festejo de Suiza

La política y el deporte se juntaron en el Mundial de Rusia durante durante el encuentro entre Suiza y Serbia.

 Como si se tratara de un guión cinemátográfico, el delantero Xherdan Shaqiri corrió más de treinta metros con el balón y anotó justo cuando se completaban los 90 minutos el gol con el que Suiza remontó ante Serbia, que además dejó a los helvéticos al borde de la clasificación a los octavos de final del Mundial de Rusia.

Pero el gol no tuvo sólo consecuencias en las posiciones del Grupo E, que comparten con Brasil y la eliminada Costa Rica. El atacante, suizo de raíces albanesas y nacido en Kosovo, se quitó la camiseta y celebró el tanto del 2-1 final con las manos juntas como un pájaro que vuela, en clara señal del águila bicéfalo de la bandera albanesa.

Se trata de fútbol, ​​no de política", resaltó el ex futbolista del Bayern Múnich, en un intento de quitarle significado político a su gol. Sin embargo, no pudo evitar quedar en medio de una nueva polémica.

Hace un mes, una publicación de Shaqiri, que explotó justo antes del partido de hoy en Kaliningrado, había alterado los ánimos. En su cuenta de Instagram, el delantero de Stoke City inglés publicó la imagen de sus dos botines, uno con la bandera helvética y otro con la de Kosovo.

Los serbios tomaron la imagen como una provocación. "El jugador suizo Shaqiri comenzó una guerra particular ante Serbia", estimó el portal Srbin.info.

Y así, en los foros de Internet y en redes sociales, los dardos
fueron de un campo a otro. En Albania y Kosovo, la polémica alcanza notas altas. Los albaneses no se clasificaron al Mundial, pero ven en Shaqiri, Granit Xhaka -autor del primer gol ante los serbios- Valon Behrami y Blerim Dzemaili, suizos de raíces albanesas, a varios de los suyos.

"Les vamos a mostrar a estos serbios que la derrota es parte de su ADN", escribió el portal "Albanian Soccer" antes del duelo.

Xhaka, mediocampista del Arsenal, también había celebrado el gol del empate ante los serbios unos minutos antes con el mismo gesto. "Es una victoria para la familia, para Suiza, Albania y Kosovo. El gesto fue para la gente que siempre me apoyó, no estuvo dirigido contra nuestros adversarios", aseguró el ex jugador del Borussia Mönchengladbach, cuyo hermano Taulant es internacional por Albania y participó en Eurocopa 2016.

Para añadirle otro condimento al duelo, el público ruso, visiblemente volcado en favor de los serbios, silbó cada vez que los jugadores suizos se pasaban el balón.

Hay un trasfondo político en la rivalidad: Serbia no reconoce como un Estado a Kosovo, con el 90 por ciento de su población albanesa, y quiere, por el contrario, recuperar a su antigua provincia, que declaró su independencia en 2008, una década después de alzarse en armas. Y es que la guerra de Kosovo dejó huellas en la región y muchos albaneses huyeron a países como Suiza.

La tensión fue evidente en el duelo entre Serbia y Albania por las eliminatorias a la Eurocopa de 2016. Durante el partido, que se jugó en Belgrado, un dron voló sobre el campo con la bandera de la Gran Albania. El serbio Stefan Mitrovic lo
detuvo, pero la acción provocó un tumulto. Cuando los jugadores albaneses recuperaron la bandera, algunos hinchas locales que saltaron al césped los agredieron. El partido se suspendió y Albania ganó 3-0 en los escritorios.

"Si son tan patriotas, ¿por qué no juegan para ese país?", preguntó el serbio Luka Milivojevic respecto a la foto antes del partido de hoy. "No vamos a entrar en sus provocaciones", añadió.

En definitiva, la provocación de Shaqiri hoy fue solo futbolística, con un gol que se gritó tanto en Zúrich o Basilea como en Pristina, la capital de Kosovo, incluso con caravanas por las calles de la ciudad, de acuerdo a lo que publicó la periodista holandesa Mitra Nazar, corresponsal de la radio pública NOS en los balcanes.

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16 de julio de 2018 | 15:54
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